Osorno la Mayor disfruta estos días en plenitud de unas tradiciones de Semana Santa que son ejemplo de historia, compromiso y devoción. La histórica Cofradía Penitencial de la Santa Vera Cruz y San Pantaleón, con raíces documentadas en una «acta fundacional» que data del año 1534, ha sido la encargada de custodiar esas tradiciones hasta el día de hoy, con singularidades muy especiales, como la presencia ininterrumpida de la mujer cofrade desde el siglo XVI.
El momento cumbre de estas celebraciones de Pasión y su tradición más distintiva es la ceremonia del Desenclavo, un sobrecogedor auto de teatro sacro que fue recuperado de manera fidedigna en el año 2007 tras haber estado suspendido desde 1967. Ceremonia que tuvo lugar ayer ante la atenta mirada de centenares de personas.
Este emotivo acto se desarrolla en el interior de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, donde cuatro cofrades descienden a un Cristo articulado del siglo XVI de su cruz al compás del sermón del párroco. Durante el cuidado ritual, se retiran la corona de espinas y los clavos del crucificado para presentárselos a la imagen de Nuestra Señora de los Remedios y Soledad, finalizando el dramático descenso con la deposición del cuerpo yacente en su sepulcro.
Este rito sacramental mantiene intacto un protocolo secular que involucra directamente a las autoridades civiles de la villa, dotando a la celebración de una solemnidad única. Justo antes de cerrar la urna de cristal, el alcalde y el juez de paz depositan en su interior sus respectivas varas de mando junto a Cristo, un poderoso gesto simbólico con el que certifican la muerte del Señor y, al mismo tiempo, le otorgan la presidencia de la posterior procesión vespertina del Santo Entierro. Los impresionantes elementos empleados en esta función, como la imponente «Cruz pesada» o «Cruz del Redentor», forman parte de un rico patrimonio material que ya se documentaba extensamente en los inventarios parroquiales de los años 1708, 1779 y 1816.
Para inmortalizar el esfuerzo y la labor de los hermanos que sostienen estas tradiciones, el Ayuntamiento de Osorno la Mayor erigió en 2018 el único «Monumento al cofrade» de la provincia dedicado al momento de portar la pesada cruz. La escultura, encargada al reconocido artista palentino Sergio García Díez, representa fielmente a un penitente cargando la misma «Cruz del Redentor» en la que se crucifica a Cristo antes del desenclavo.


























