Grijota ha vivido este Jueves Santo uno de los momentos más emotivos y participativos de su Semana Santa, con la representación del «Via Crucis Viviente» que hace posible la Cofradía Penitencial de la Santa Cruz.
Decenas de personas de todas las edades participan en esta representación de la Pasión de Cristo, con música y escenificaciones de las diferentes estaciones del Via Crucis, en los entornos de la iglesia de la Santa Cruz. Figurantes que reviven momentos como la Condena de Jesús a muerte hasta la Crucifixión, la carga de la cruz, la primera caída, el encuentro con María, Simón ayudando a lleva rla cruz, la Verónica, la segunda caída, el consuelo a las hijas de Jerusalén, la tercera caída y el despojo de las vestiduras. Todo ello en una atmósfera impregnada de emotividad y reflexión en una escenificación que se realiza en la villa terracampina desde hace casi dos décadas.
















