Inversión de 71.000 euros en la Cueva de los Franceses para paliar los daños que causó ‘Norberto’ en marzo

Por efecto de los fuertes vientos generados por la borrasca atlántica “Norberto” en marzo de este año la cubrición de chapa metálica de acero COR-TEN y la membrana autocicatrizante de cubierta del pabellón de acceso a la Cueva de los Franceses se desprendieron en gran parte de la superficie de cubierta del edificio.

Ello ha motivado que la Diputación haya encargado la ejecución de los trabajos de reparación en los que se invertirán algo más de 71.000 euros.

La cubierta del edificio está formada por una estructura de vigas de acero laminado IPE sobre las que apoya chapa metálica nervada, disponiéndose sobre ésta un tablero contrachapado de madera. A este tablero base están ancladas planchas de acero COR-TEN de 0,8 mm de espesor, situándose entre éstas y el tablero de madera una membrana autocicatrizante como lámina impermeable.

Las diferentes chapas están atornilladas al tablero y solapadas unas con otras,
disponiéndose este solape en una franja de unos 10 ctms. Además de con tornillería, en esta franja de solape, las chapas están unidas unas con otras mediante adhesivo.

En la inspección visual realizada tras la borrasca se comprobó cómo en estos solapes hay zonas que presentan una corrosión generalizada, que también se manifiesta en las fijaciones. «Esta oxidación ha permitido que existan zonas no selladas por las que ha penetrado el viento, arrancando la chapa y los tornillos debilitados», se especifica en el proyecto.

Como solución provisional se procedió a realizar una intervención de emergencia,
retirando los restos de chapas dañadas, e instalando sobre el soporte de madera una
impermeabilización provisional a base de lámina de betún autoprotegida (LBM) de 4 Kg/m2.

Toda vez que el sistema de cubierta no presenta un buen funcionamiento, al no garantizarse la unión solidaria de la chapa metálica con su soporte de madera, se plantea el arreglo de la cubierta mediante la sustitución de la cobertura de chapa metálica y tablero contrachapado de madera por un panel sándwich de acero COR-TEN.

Estos paneles sándwich serán de 50 mm. de espesor con núcleo de lana de roca, chapa de acero COR-TEN exterior de 0.8 mm. y chapa de acero lacado en blanco inferior; y se anclarán a los rastreles metálicos que se dispondrán atornillados sobre la chapa, en perpendicular a los nervios de ésta.

«Con esta solución la cubierta incorpora una cámara de aire que mejora las condiciones de ventilación y evacuación del posible agua de condensación», se especifica desde la administración promotora de la actuación en la Cueva de los Franceses.

En la actualidad la chapa metálica nervada no realiza funciones de cubrición, sino que sólo actúa como soporte del tablero de madera.

Al procederse a la retirada de éste, se llevará a cabo la impermeabilización de la chapa metálica nervada en la zona de uniones y perforaciones a base de membrana líquida de poliuretano armada con malla, lo que permitirá que esta chapa metálica funcione como una segunda cubierta que recoja el posible agua de condensación que pueda formarse en el interior y, a la vez, como cubierta de seguridad para evacuar el agua que pudiera llegar a introducirse por un fallo puntual en las uniones entre los paneles sándwich exteriores.

Los encuentros del plano de cubierta con los diversos cerramientos de fachada se
realizarán con remates de chapa de acero COR-TEN de 0,8 mm, anclada sobre el panel de cubierta y el panel de fachada.
En el remate del encuentro entre el plano de cubierta y el de la fachada posterior se
procederá a la realización de orificios de evacuación de posibles condensaciones.

En todas las uniones de cubierta entre paneles o paneles con remates, se colocará junta de estanqueidad de poliuretano.

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