El proyecto, financiado con ayudas Next Generation, permitirá mejorar la eficiencia del uso del agua en cerca de 5.000 hectáreas de cultivo en la provincia de Palencia
La Comunidad de Regantes del Canal de La Nava, con sede en Grijota, ha comenzado a implantar las primeras soluciones digitales para la modernización del regadío, financiadas a través de la primera convocatoria de ayudas europeas (2023) del PERTE de Digitalización del Ciclo del Agua, enmarcado en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y regulado por la Orden TED/918/2023, de 21 de julio.
El objetivo de estas actuaciones es mejorar la eficiencia del riego y avanzar hacia una agricultura más inteligente, precisa y sostenible, alineada con el modelo de la denominada Agricultura 4.0, optimizando los procesos productivos y reduciendo el impacto sobre el medio hídrico y el ciclo hidrológico.
Desde la Comunidad de Regantes de La Nava se destaca que el proyecto permitirá mejorar el conocimiento y control del uso del agua, aumentar la transparencia en su gestión y facilitar información tanto a las administraciones como a los usuarios, contribuyendo a una utilización responsable y sostenible del recurso y a la adaptación al cambio climático. Asimismo, las actuaciones buscan reforzar las capacidades de las entidades gestoras del ciclo integral del agua y avanzar en el cumplimiento de los objetivos ambientales de la planificación hidrológica.
Las ayudas contemplan, entre otras actuaciones, la creación de una página web, un canal de denuncias, la tramitación electrónica, presencia en redes sociales, la implantación de un visor de mapas GIS, sondas de humedad, sistemas de monitorización de la calidad y el volumen del agua, automatización y telegestión, herramientas de soporte a la decisión, monitorización de cultivos y sistemas de meteorología.
La inversión total destinada a la aplicación de estas soluciones asciende a 662.189,71 euros y beneficiará a las cerca de 5.000 hectáreas que integran la Comunidad de Regantes, repartidas entre los municipios de Becerril, Villaumbrales, Mazariegos, Revilla, Villamartín, Grijota y Cascón de la Nava, donde predominan cultivos como trigo, alfalfa, avena y cebada. El proyecto persigue, además, mejorar la sostenibilidad ambiental, reducir el gasto energético y garantizar la perdurabilidad de la inversión mediante el uso de tecnologías abiertas y datos en tiempo real.




