Los palentinos tuvieron la victoria en sus manos ante el Estudiantes hasta el último minuto cuando no acertaron a definir sus ataques (69-73)
El Estudiantes levantó esta noche la Copa España en el final jugada y organizada en Palencia, ante el Súper Agropal Palencia tras un encuentro en el que los madrileños hicieron su valer su experiencia, su sangre fría en los momentos calientes. Y esa fue la diferencia con un Súper Agropal que llegó a remontar el partido y que llegó a estar por delante a falta de apenas unos minutos y llegó al último minuto empatados. Esos últimos 60 segundos, con malas decisiones, miedo a tirar que ya venían de atrás, enterraron el sueño de la Copa España para el Súper Agropal.
Saltó a la cancha el Palencia con Jakovics, Borg, Kamba, Armus y Muñoz. Estrenó el marcador Borg para el Palencia con una jugada agotando casi la posesión. Nwogbo encontró claridad en la zona palentina para anotar por dos veces y poner por delante a los suyos. Si Armus le dejaba un metro, la preparaba. Armus tampoco estaba despierto en ataque, fallando un mate. Luego se resarció.
Menos de cuatro minutos de juego y 5-9 en el marcador. Lezkano sustituyó a Muñoz para dar entrada Vrankic. Pero donde se calentaba el ambiente era en la grada, que protestaba cada decisión arbitral. El Estudiantes explotaba las conexiones internas para matar en la pintura, o si no había vía franca, ya habían movido el árbol palentino dejar a los tiradores liberados.
Wintering dio el relevo a Jakovics y en su primera jugada con balón, pasos. El equipo palentino le daba muchas facilidades a los madrileños: 10-16. Tiempo muerto de Lezkano. Mejoró el ataque, buscando ahora a Ugochukwu que con 5 puntos se convertía en el máximo anotador de los morados. Al final del cuarto, Palencia bajo de seis puntos (18-24) y con Vrankic ya con dos faltas.
Segundo cuarto.
El sustituto de Vrankic, Muñoz, estrenó el cuarto al recoger un semirrebote de Wintering, para encestar un triple. Pero atrás, la defensa era frágil y los siguientes ataques sin premio, por la precipitación, por no aprovechar las escasas ventajas que se sacaban en los bloqueos, siempre lejanos. 21-29 agotados tres minutos.
A seis se colocó el Palencia, cuando Granger se jugó la técnica (sin pitársela los árbitros) protestando desde el banquillo. Tiempo muerto de Toni Ten para calmar los ánimos. No se calmaban en las gradas con la concatenación de 2+1 concedidos al Estudiantes. Tampoco ayudaban a la empresa palentina los fallos no forzados y los triples que estaba anotando el Estudiantes, para colocarse 10 arriba. 25-35 con cuatro para el descanso. Tiempo muerto de Lezkano y Wintering y Vrankic otra vez a cancha. Hugo López, en el Estudiantes, se tuvo que retirar lesionado.
Una pequeña reacción, de la mano de Wintering (al que una canasta le acababa de hacer una doble corbata) propició -con una cabalgada y una asistencia in extremis para Armus- que el marcador se ajustase: 29-35. Necesitaba el Palencia el brillo de su base.
Tiempo muerto de Ten, pese a lo que el Palencia se colocó a tres con varias defensas. Kamba, en el contraataque que iba a acercar a 1 al Palencia recibió falta, pero en la caída se lesionó.
Jakovics marró los dos tiros y en la continuación el Palencia hizo falta personal.
Pese a esos regalos, el partido tenía otra cara y Oroz, tras robo por parte de Armus (en posible falta), empató el partido justo para tomar el túnel de vestuarios. 37-37.
Tercer cuarto.
Desde el 6,75 se inició el cuarto, un triple para cada equipo y varios intentos. Mucha precipitación en ambos conjuntos. Demasiado pronto se cargó el Palencia de faltas, aunque el Estudiantes tampoco se quedaba atrás en intensidad, pero no siempre sancionada. Así, el Estudiantes se volvió a ir en el marcador. Al Palencia no le entraban ni los tiros más sencillos, esos que Wintering mete siempre desde 4 metros. El acierto en tiros de campo estaba en 17 de 42.
Las constantes faltas no pitadas la Estudiantes hicieron a Lezkano protestar hasta que la tripleta le endosó una técnica. 42-50 pasado el ecuador del cuarto. Reacción del Palencia, otra vez desde atrás, para, volverse a meter en el partido y colocarse a 3 con un triple de Manu que hizo a Ten pedir tiempo muerto. 47-50.
Y Álvaro Muñoz volvió a poner la igualada a dos del final y Manu, por primera vez por delante al Palencia desde el primer cuarto otra vez de tres. 53-52. Vaulet, con una falta más que discutida por Manu, volvió a poner a los madrileños por delante desde el 4,60. Al final del cuarto, 55-56. De nuevo, todo por decidir en los últimos 10 minutos.
Último cuarto.
Con una canasta de Álvaro sobre la bocina se puso de nuevo el Palencia comandando el marcador. Además, en rebote estaba mejorado, el Palencia, no dando tantas facilidades al Estudiantes que se ancló en el marcador. Tampoco estaba espléndido el Palencia, pero además Oroz, metió su triple para la máxima de los morados a falta seis para el final. 62-58. Tiempo muerto de Ten.
Granger dejó la ventaja local en un punto con un triple desde su casa. Vaulet hizo la misma para empatar ahora el choque tras canasta local, desequilibrado de nuevo por la clase de Borg. Era un intercambio de golpes en el que el Movistar iba restando puntos.
Y perdió la ventaja el Palencia que ahora no sabía definir en la cancha visitante y atrás cometía, a juicio de los árbitros faltas. 66-66 y tiempo muerto de Lezkano. Vaulet falló uno de sus tiros libres. El partido estaba en el alambre. Y surgió Borg para anotar un triple. La ventaja iba y venía. Como el acierto palentino. Empate a 69 a falta de 1,30. Falta más que discutible a Granger y dos tiros que no falló.
Las prisas le llevaban ahora al Palencia por el mal camino. Incluso a Wintering le temblaba el pulso. Lento el Estudiantes para aprovechar su ventaja. 4 arriba a falta de 31 segundos. La Copa estaba tomando camino de Madrid. Lezkano pidió tiempo muerto.
El Estudiantes mordió en la última posesión palentina que no supo sobreponerse a la presión. Al final, 69-73 y la Copa España para el Estudiantes. Granger se encargó de levantar el trofeo al cielo de Palencia.
El pabellón despidió a los suyos con gritos de Palencia, Palencia y una ovación.
Entre los palentinos, el mejor valorado, Vrankic, empatado en anotación con Borg, con 11 puntos. El mejor +/-, para Oroz, con +6.





















































