Las perspectivas con el buen inicio de las siembras se han visto frenadas por una meteorología irregular a lo largo de la campaña, afectando el pedrisco a unas 170.000 hectáreas

El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero, ha presentado este martes en la localidad palentina de Torquemada la previsión de los datos de la cosecha de cereal de invierno en Castilla y León que se prevé alcance los siete millones de toneladas «un diez por ciento por encima de la media» de los cinco años anteriores y que vuelve a convertir a la Comunidad en «granero de España».

«Tres aspectos fundamentales» de esta campaña, ha asegurado Carnero, como son la superficie, la producción y los rendimientos.

En concreto, la cosecha ha comenzado por la zona sur de la comunidad, en las provincias de Ávila, Salamanca, Segovia y Valladolid y aunque este año va a aumentar hay que tener en cuenta que la media de los últimos cinco años se ha visto incrementada otro diez por ciento por la excelente cosecha del año pasado, con 8,5 millones de toneladas, la segunda mejor cosecha de los últimos 35 años, superada sólo por la de 2008 que alcanzó los 9,4 millones.

En cuanto a la superficie sembrada de cereal destinada a grano, asciende a 1,92 millones de hectáreas, un uno por ciento superior a la campaña anterior y un 2,5 por ciento más a la de los cinco últimos años. Burgos es donde más superficie de cereal se siembra, 394.000 hectáreas, seguida de Valladolid (322.000 hectáreas) y Palencia (300.000 hectáreas).

Segçun distribución de la siembra, hay un «cambio de tendencia» ya que normalmente la cebada era el principal cereal, pero este año «quien ha recobrado esa primera posición ha sido el trigo», con 905.000 hectáres ha explicado Carnero, mientras que a cebada se han dedicado 807.000 hectáreas, representando el 42. La superficie de centeno es de 86.000 hectáreas, la de avena 75.000 hectáreas y la de triticale 42.000 hectáreas.

Por otra parte, el rendimiento medio del cereal esperado es de 3.640 kilos por hectárea, un siete por ciento superior a la media de los últimos cinco años, y un 20 inferior al de la cosecha del año pasado, que fue «histórica», alcanzando 4.500 de kilos por hectárea de media.

Por especies, el rendimiento esperado del trigo es de 3.870 kilogramos por hectárea, un ocho por ciento superior a la media, y el de la cebada 3.570 , un cinco por ciento por encima de la media. En avena se esperan 2.960 kilos por hectárea, en centeno 2.680 y en triticale 3.160, todos ellos también por encima de la media.

Los últimos avances de producción nacional de cereales de invierno publicados por el Ministerio de Agricultura indican una superficie sembrada en España de 5,54 millones de hectáreas, representando Castilla y León el 35 por ciento de esta superficie. Respecto a la producción nacional, se estima en 18,3 millones de toneladas, un 14 por ciento menos que la campaña pasada. Con estos avances Castilla y León aportará un 38 por ciento a la producción nacional, la comunidad con mayor producción.

En cuanto a las condiciones atmosféricas, el consejero ha destacado que en general, las condiciones han permitido «un desarrollo normal del cultivo de cereal de invierno», si bien las heladas, tormentas y la falta de agua en su momento han condicionado la potencialidad de la cosecha que inició su siembra en buenas condiciones.

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