La falta de mantenimiento le pasa factura a San Andrés de Arroyo

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Obras de restauración de las cubiertas de la iglesia del Monasterio de San Andrés de Arroyo, en Santibáñez de Ecla, con una inversión de 250.000 euros

 

Si no hay mantenimiento, hay deterioro. El Monasterio de San Andrés de Arroyo no es una excepción. El objetivo de la intervención proyectada es la recuperación de las condiciones de estanqueidad de las cubiertas afectadas por filtraciones, debidas a la ausencia de labores de mantenimiento

A continuación señalamos las principales lesiones y patologías detectadas

HUMEDADES EN BÓVEDAS En el interior de la iglesia pueden apreciarse señales de humedad en varios puntos de las bóvedas. Las más llamativas son las que se encuentran en las bóvedas de yeso situadas en el brazo norte del transepto y en el tramo central del crucero entre el coro de monjas y el presbiterio. En estas dos bóvedas se aprecian incluso pequeños desprendimientos de material y grietas en el revestimiento de yeso.

HUMEDADES EN MUROS INTERIORES En los muros cercanos a las zonas de humedad de las bóvedas se aprecian también manchas de humedad y restos de sales. Dada su situación en altura y su cercanía con las zonas afectadas parece que no se trata de humedades producidas por capilaridad desde el suelo o a través de los muros, sino de filtraciones desde la cubierta que han ido descendiendo por bóvedas y muros.

 

Foto. S.A.A.

 

TEJAS REMOVIDAS Y ROTAS En una inspección global de las cubiertas del conjunto monástico se puede apreciar un buen número de tejas removidas o rotas en distintas zonas y con distinta intensidad. Una primera conclusión es que la falta de labores de mantenimiento y retejado habituales hace que los pequeños movimientos, roturas y desperfectos que se producen por la climatología, se vayan acumulando y sumando, de forma que el deterioro de la cubierta, sin ser grave comience a ser importante. Una de las causas de la falta de labores de mantenimiento es la dificultad de acceso a las cubiertas, a traves de una buhardilla, sin condiciones de seguridad adecuadas.

AUSENCIA DE SISTEMA DE IMPERMEABILIZACIÓN Una de las patologías detectadas es precisamente la ausencia de sistemas de impermeabilización en algunas de las zonas objeto de la intervención.

LIMAHOYAS EN MAL ESTADO Uno de los puntos donde se estan produciendo humedades y filtraciones en la actualidad es en la limahoya que se forma entre el faldón este sobre la sala capitular con el faldón norte de la zona de la claustrilla. En la actualidad se está solucionando el problema con recipientes en el bajo cubierta para recoger el agua que se filtra.

ENCUENTROS DE FALDÓN CON PARAMENTO VERTICAL En los encuentros de los faldones de cubierta con los paramentos verticales se detecta falta de estanqueidad, bien por ausencia de sistemas adecuados, bien por perdida del material que lo formaba.

ALERO EN MAL ESTADO (CLAUSTRO RENACENTISTA) Una de las lesiones más llamativas es el estado de deterioro del alero del claustro alto (claustro renacentista) que corresponde con la panda este del claustro.

CORNISA DE PIEDRA DAÑADA / PERDIDAS PUNTUALES Al inspeccionar las cubiertas y los aleros se ha detectado en diversos puntos pérdidas y roturas puntuales de las cornisas de piedra.

PIEZAS ROTAS Y JUNTAS ABIERTAS EN HASTIALES También en los dos hastiales de piedra de la nave de la iglesia se detectan roturas y juntas abiertas de las formas de piedra que hacen las veces de albardilla. Estas lesiones suponen una perdida de estanqueidad que también se manifiesta en escorrentías por las caras verticales de los hastiales.

VEGETACIÓN EN FABRICAS Y ALEROS En distintos puntos de las cubiertas, los aleros, las cornisas y las grietas de los paramentos verticales ha crecido vegetación, al no existir una limpieza periódica.

HUMEDADES EN MUROS EXTERIORES Los muros exteriores más afectados por la humedad son dos: en primer lugar el muro este de la sala capitular, en su tramo sobre la cubierta de la capilla absidial, que recibe las aguas de todo ese tramo de cubierta y de parte de las de la iglesia. Y en segundo lugar los contrafuertes del claustro renacentista y el muro sobre la  cubierta de la panda norte del caustro, que reciben las aguas del faldón de cubiertas sobre la sala capitular.