El verano pasado obtuvo la Declaración de Impacto Ambiental favorable
Un paso más en un camino que se lleva recorriendo varios años. El proyecto de la planta de creación de hidrógeno y amoniaco verde, con el apoyo de plantas fotovoltaicas y parques eólicos cerrateños en Baltanás acaba de obtener la autorización ambiental por parte de la Junta de Castilla y León.
Una autorización que está vinculada a una veintena de páginas de condicionantes tanto en las fases previas, como durante su explotación así como de cara a una eventual cierre de la producción. Esta instalación obtuvo el pasado verano la Declaración de Impacto Ambiental favorable.
La empresa Green Capital Development, que tiene varias de estas instalaciones en la comarca, es la que está detrás de este proyecto de construcción de una planta de generación de amoniaco verde. Verde porque se utilizan renovables para su proceso, de las instaladas en la comarca del Cerrato. De hecho, la alternativa 1 del proyecto era colocar la planta en un lugar más cercana a los eólicos. Sin embargo, se opta finalmente por la opción del polígono baltanasiego.
Según explica el proyecto, tendrá una capacidad de 200 MW de electrolización, y la creación de hidrógeno verde es solo el paso intermedio para la creación del amoniaco verde. “Esta propuesta del hidrógeno verde supone un apoyo a las estrategias de descarbonización y lucha contra el cambio climático. Asimismo, con la transformación del hidrógeno verde a amoniaco verde se consigue una mayor densidad energética, que permite mejorar el transporte de la energía y supone un combustible sintético verde”
La planta tendrá la capacidad de generar dos productos: hidrógeno y amoniaco. “Esto abre dos posibilidades de negocio: por un lado, la inyección en su totalidad del hidrógeno producido a través de un hidroducto a la red de gas en el punto de inyección B-07.02 (en Hornillos de Cerrato) por otro, la transformación del hidrógeno en amoniaco”, que sirve como combustible para los buques, aunque en proyecto no se fija una exportación tan importante, sino que recuerda que aunque “la presencia de una línea de ferrocarril en el entorno permite su exportación hacia los puertos de Gijón o Santander”, sin embargo, “el consumo local podría resultar mucho más interesante, dado que la provincia de Palencia es uno de los principales consumidores de fertilizantes en España y el amoníaco es una materia prima fundamental en su producción”.
Quizá la materia prima más relevante será el agua, a la que el proyecto dedica varios apartados dado que esta no podrá tomarse del abastecimiento de agua de Baltanás, dado que la red de suministro mancomunada con Villaviudas y que toma el agua directamente del Pisuerga no satisfaría la demanda de la planta. Por eso se plantea un sondeo en las propias instalaciones del Polígono, en concreto en la parcela 38 y a una profundidad de unos 380 metros. Sólo las instalaciones complementarias, como oficinas o vestuarios tomarían el agua de la red municipal.
La creación de hidrógeno será una parte del procesos para la fabricación de amoniaco, pero no por ello desdeñable por lo que se plantea la construcción de una canalización que permita inyectar el hidrógeno sobrante en la red gasística del país. Esta conducción uniría (hay dos opciones de recorrido) la planta del polígono Industrial de Baltanás con Hornillos de Cerrato.
La electricidad necesaria para los diferentes proyectos, tiene planteada su llegada desde la SET de Valle de Cerrato, en la que evacuan varios parques de energías renovables.
Por último, la salida del amoniaco de la planta se realizaría a través de camiones.
Por otro lado, la planificación del proyecto estima que la planta de amoniaco daría empleo a unas 40 personas y ocuparía 23 parcelas con un total de 41.363 m2. Una porción muy grande de un polígono creado hace una década.






