Las Edades del Hombre

Carrión de los Condes

Las Edades del Hombre, bajo el título LUX, ya luce en todo su esplendor en la que es su XXV edición y que en esta ocasión se desarrolla en cinco sedes distintas de tres localidades castellano y leonesas. Carrión de los Condes, Sahagún y Burgos, lugares que han sido elegidos por ser hitos especialmente relevantes del Camino de Santiago Francés, el cual adquiere una mayor relevancia debido a la celebración del Año Santo Jacobeo en este 2021 así como por cumplirse el VIII Centenario de la Catedral de Burgos.

Y si hablamos del sentido de la exposición, hay que comenzar haciendo alusión a la Virgen María, ya que es la figura protagonista del relato expositivo de LUX. Y es que es destacadísima la presencia de la Virgen en tierras castellanas y leonesas y especialmente a lo largo de todo el Camino de Santiago donde encontramos numerosas iglesias, ermitas y monasterios con advocación mariana y que son testigo de esa importancia de la Virgen en toda la historia de la fe de un pueblo.

Por lo tanto, y para ubicar al visitante, esta 25 edición de Las Edades del Hombre cuenta, bajo el título LUX, con otros dos subtítulos, uno para la Catedral de Santa María de Burgos denominado Fe y arte en la época de las catedrales (1050-1550) y otro para Carrión de los Condes y Sahagún: Ecce Mater Tua el cual se divide en un total de cinco capítulos, los tres primeros se exponen en las iglesias de Santa María del Camino y Santiago de Carrión de los Condes, y los dos últimos en el Santuario de La Peregrina y la iglesia de San Tirso de Sahagún.

Centrándonos en la sede de Carrión de los Condes, en total se exhiben 50 obras de entre los siglos XIII y XXI de grandes maestros.

Obras de Alejo de Bahía, Pedro Berruguete, su hijo Alonso Berruguete, Gregorio Fernández, Gil de Siloé, Diego de Siloé, Luis Salvador Carmona, Mariano Salvador Maella y Luca Giordano que están relacionadas no solo con la escultura y pintura sino también con los textiles y con los libros.

“Todos estos grandes maestros están relacionados con Palencia, como Felipe Bigarny, que hizo el gran retablo de la catedral de Palencia, también está presente Alonso Cano y Pedro de Mena. Un conjunto de artistas que aquí en Carrión de los Condes va a tener garantizado el éxito”, señala José Luis Calvo, delegado de Patrimonio de la Diócesis de Palencia y comisario local de Carrión de los Condes.

Es destacadísima la presencia de la Virgen en tierras castellanas y leonesas y especialmente a lo largo de todo el Camino de Santiago donde encontramos numerosas iglesias, ermitas y monasterios con advocación mariana

Un recorrido que en el municipio palentino comienza con el capítulo Ave, María, dedicado a la narración evangélica de la Anunciación o Salutación y que continúa con Tota Pulchra dedicado a la belleza espiritual de María, la criatura elegida por Dios para ser madre de su Unigénito, en el que se puede contemplar a la ‘nueva Eva’ en su concepción inmaculada, su natividad y su presentación en el Templo.

El último de los capítulos es el denominado Virgo et mater, Virgen y madre a la vez. A través de las obras se la puede contemplar secuencialmente en sus desposorios con José, la anunciación, la visitación a Isabel, su gestación, el nacimiento de Jesús, la adoración de los pastores y de los magos, la circuncisión, la presentación de Jesús en el Templo y su purificación, la huida a Egipto, la Sagrada Familia, el hallazgo de Jesús en Jerusalén disputando con los doctores y, finalmente, acompañando a su hijo pequeño.

Así, a lo largo del recorrido el visitante se encuentra con obras como La Presentación de la Virgen en el Templo, de Pedro Berruguete (1490), un óleo sobre tabla procedente de la iglesia de Santa Eugenia de Becerril de Campos. “Pedro Berruguete en sus cuadros aún mantiene elementos góticos, como los dorados, pero va introduciendo otros elementos propios de la arquitectura, vemos una escalera y una puerta y es peculiar también la distribución de los personales con un primer y segundo plano”, explica el comisario quien añade que “la perfección del dibujo es extraordinaria, los rostros son bellísimos”.

Obras de Alejo de Bahía, Pedro Berruguete, su hijo Alonso Berruguete, Gregorio Fernández, Gil de Siloé, Diego de Siloé, Luis Salvador Carmona, Mariano Salvador Maella y Luca Giordano se exhiben en las sedes de Carrión de los Condes

Continuamos la visita de la mano de José Luis Calvo y vemos obras tan bellas como Desposorios de José y María, de Felipe Bigarny donde destaca la policromía, minuciosidad, elegancia del dibujo y la distribución espacial; Natividad, de Fernando Gallego procedente del palacio episcopal de Salamanca y gran maestro de pintura de la segunda mitad del S.XV que consigue “romper el muro para ver la profundidad”; El nacimiento de Cristo y adoración de los pastores de Gregorio Fernández “que es el gran maestro del Barroco, de los pasos procesiolanes de Valladolid y todo Castilla”.

Nacimiento napolitano

La exposición también alberga un Nacimiento napolitano del siglo XVIII, tan característico de la época del Carlos III y La Circuncisión de Gil de Siloé de finales del siglo XV que procede de Burgos.

Y llegados casi al final de la exposición en la iglesia de Santiago nos encontramos con una de las obras maestras en las que están presentes Diego de Siloé, León Picardo y Felipe Bigardy, es decir los “grandes maestros del siglo XVI”. Se trata de las figuras de la Virgen con el Niño, San Joaquín y Santa Ana. “Esta obra que procede del Monasterio de Santa Clara de Medina de Pomar preside todo el retablo y es espectacular, no solo la composición de la Virgen con esas grandes cabelleras sino también por los broches, la policromía del manto lleno de azucenas, y por el Niño Jesús que en su mano derecha está bendiciendo y en la otra mano sostiene la bola del mundo”.

Las figuras de la Virgen con el Niño, San Joaquín y Santa Ana son unas de las obras maestras en las que están presentes Diego de Siloé, León Picardo y Felipe Bigardy, es decir los “grandes maestros del siglo XVI”

La Virgen de la Leche, de Alejo de Vahia y Santa Ana, la Virgen y el Niño, de Esteban de Rueda, son las dos obras que preceden a la última y con la que se pone el punto y final a la muestra de Lux en Carrión de los Condes. Se trata de la Muerte de San José, del siglo XVIII de Cristóbal Rodríguez Cifuentes. “Es el superrealismo, el dramatismo con San José asistido por María”.

Conoce las Edades del Hombre en Sahagún aquí

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