Las gradas del Municipal de Palencia volvieron a disfrutar con la salsa del baloncesto. Con un partido espectáculo en el que como afirmó el entrenador Natxo Lezkano en la rueda de prensa posterior, los equipos anotaron por encima de lo esperado para un choque como el de ayer, al menos en el primer cuarto.
Pero esa anotación también es la alegría para las gradas. Están bien los partidos que se ganan por la mínima, parando al equipo contrario con defensas inexpugnables… pero lo que levanta a los aficionados de los asientos son los mates (6), los triples (16), los tapones (4)… y de eso hubo de sobra en el partido entre el Súper Agropal Palencia – Fuenlabrada a favor de los morados. Todo ello coronado con la victoria del equipo local.
Empezó el partido con el himno cantado sin megafonía. Había habido una campaña para pedir que solo se diera la entrada para que todo el pabellón se acompasara. Ya se había cantado por obligación en la Copa, pero ahora, sin el apoyo de los altavoces, por devoción. Y no quedó especialmente mal, y además integró a todos los aficionados en el cántico, no solo en levantar la bufanda.
Poco a poco las gradas fueron sumando decibelios, pero de disfrute. Solo algunas protestas, bien remarcadas, con un tramo del partido en el que los cerca de 5.000 asistentes no comulgaron con las decisiones arbitrales. Lo habitual por otro lado. Lezkano tampoco lo estuvo, pero a él la protesta le repercute en técnica, no así a las gradas.
Esas mismas gradas que parecen haber tomado como burrito blanco a Levy, de quien se jalea cada acción positiva y se lamenta ostensiblemente cuando no acierta. Le queda mucho aún para estar totalmente en forma.
Más alegría aún cuando Óliver Gómez salía en los momentos finales del encuentro, ya con todo definido para seguir sumando minutos de vuelo en una liga tan competitiva como la Primera FEB. Al final, una nueva victoria, la sexta consecutiva para los palentinos que llevan jugando en casa o como en casa los últimos cuatro partidos gracias a una afición que viaja a casi cualquier lugar y se desgañita o simplemente se desgañita a orillas del Carrión en favor de su equipo.





















