Los castellanoleoneses depositaron en el contenedor amarillo un 9,2 por ciento más de envases en 2019, cuando cada ciudadano separó para su posterior reciclaje 13,9 kilogramos de envases de plástico, metálicos y briks, según los datos de Ecoembes

Además, el crecimiento en el reciclaje también se vio reflejado en el caso del contenedor azul, que en esta Comunidad fue del 3,5 por ciento gracias a que cada castellanoleonés separó 19,5 kilos de envases de papel y cartón.

Así, con la suma de los esfuerzos individuales realizados por el conjunto de la sociedad castellanoleonesa, el pasado año se reciclaron en esta Comunidad un total de 64.889 toneladas de envases de plástico, latas, briks, y de papel y cartón, contribuyendo de forma significativa a las 1.505.661 toneladas recicladas a nivel nacional y, con ello, a evitar la emisión de 1,67 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera y el ahorro de 20,74 millones de metros cúbicos de agua, 6,36 millones de megavatios de energía y 1,5 millones de toneladas de materias primas.

Los datos alcanzados en 2019 confirman la tendencia ascendente seguida por Castilla y León en esta materia. De hecho, en los últimos cinco años, el uso de los contenedores amarillo y azul se ha incrementado, de media, un 22,4 por ciento en la región, han informado a Europa Press fuentes de Ecoembes.

«Los datos de reciclaje de envases alcanzados en 2019 son fruto del trabajo realizado por toda la sociedad castellanoleonesa. Ciudadanos, ayuntamientos y empresas han contribuido, cada uno desde su ámbito de responsabilidad, a que el reciclaje, lejos de estancarse, crezca año tras año en Castilla y León y sea una herramienta esencial para proteger y cuidar el medioambiente.», ha indicado el gerente de Ecoembes en Castilla y León, Alberto Fernández.

Por su parte, el consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha destacado los buenos resultados que dejan las campañas de sensibilización y ha recordado que en en la Comunidad «la educación ambiental está permitiendo mejorar los datos del reciclaje» y, lo que es más importante, que se ha convertido en un hábito que «ya forma parte del ADN de los ciudadanos».

Igualmente ha señalado la importancia de la separación de residuos porque «contribuye a mantener y mejorar la calidad de nuestros ríos, bosques y espacios naturales».

PARTICIPACIÓN ACTIVA

Lograr estos datos solo es posible con la participación activa de todos los actores que forman parte del ciclo del reciclaje, un ciclo que coordina Ecoembes y que empieza cuando los ciudadanos castellanos y leoneses separan sus envases para depositarlos en uno de los 29.738 contenedores amarillos y azules que hay en la Comunidad (660 más que en 2018), así como en los distintos puntos de reciclaje situados en aquellos lugares donde pasan parte de su tiempo.

Los buenos resultados de la recogida selectiva se vieron también reflejados en la prueba piloto desarrollada en el barrio vallisoletano de La Victoria, donde en 2019 aumentaron en más de 10 puntos los residuos que se recogieron de forma selectiva.

En este punto, la labor desarrollada por las administraciones locales es fundamental, ha apuntado Ecoembes, que ha incidido en que trabaja con más de 2.240 municipios de toda Castilla y León con el fin de realizar campañas de sensibilización entre los ciudadanos y financiarles -gracias al pago del Punto Verde por parte de las empresas- el coste del servicio esencial de recogida y tratamiento de los envases, además de para renovar y reforzar la red de contenedores y puntos de reciclaje puestos a disposición de los castellanoleoneses.

Tras la recogida de los contenedores, los residuos se trasladan a una de las 13 plantas de selección dispuestas en la región, donde se clasifican los distintos materiales antes de ser trasladados a los recicladores para convertidos en nuevas materias primas. Aquí, Ecoembes ofrece asesoramiento técnico para facilitar la automatización de las instalaciones y, de este modo, mejorar la eficiencia en el tratamiento de los residuos.

El pago a los ayuntamientos para hacer frente a todos los costes derivados del proceso de reciclaje -desde operarios, camiones y contenedores, incluyendo los costes de recogida, transporte y selección de los residuos, así como las iniciativas de sensibilización- es posible gracias al Punto Verde que abonan las 12.500 empresas que forman parte de Ecoembes en España, de las que 684 se encuentran en Castilla y León. A través de este símbolo presente en los envases, las empresas impulsan y financian el correcto tratamiento de los envases que ponen en el mercado, tal y como marca la legislación española.

CONCIENCIACIÓN

Además de hacer posible que el ciclo del reciclaje de envases siga funcionando, a lo largo de 2019, desde Ecoembes y los ayuntamientos de Castilla y León se trabajó conjuntamente para impulsar la adopción de una conciencia cada vez más responsable entre la sociedad con distintos proyectos y acciones de formación con diferentes colectivos como asociaciones de consumidores, grupos universitarios o técnicos de medioambiente, entre otros.

También la educación en medioambiente y reciclaje en todas las edades y etapas educativas se hace imprescindible, ha señalado la entidad, que ha apuntado que en Castilla y León se llevaron a cabo distintas acciones para acercar el cuidado del entorno a los ciudadanos en el marco de la II Estrategia de Educación Ambiental de Castilla y León.

Uno de ellos es Naturaliza, el proyecto de educación ambiental de Ecoembes, con el que 138 docentes de Castilla y León incorporaron una mirada ambiental en todos los contenidos curriculares de más de 70 centros de la comunidad para enseñar a sus alumnos de primaria a respetar y cuidar la naturaleza de un modo más cercano y didáctico.

Asimismo, con el objetivo de construir una sociedad más activa en la defensa del medioambiente y más comprometida con la prevención de la basuraleza, a través del proyecto Libera, un proyecto creado por SEO/Birdlife en alianza con Ecoembes, más de 800 castellanoleoneses liberaron de esta plaga ambiental 44 puntos naturales de la región en su iniciativa ‘1m2 por la naturaleza’, además de alcanzar los 10 apadrinamientos de entornos naturales.

En esta misma línea de protección del entorno, en 2019 el Gobierno de Castilla y León y Ecoembes volvieron a aunar esfuerzos para impulsar una nueva edición del ‘Camino del Reciclaje’, con el que ambas organizaciones buscan que los peregrinos que hacen el Camino de Santiago, a su paso por Castilla y León, puedan separar sus envases y, además, evitar la basuraleza. Para ello, contaron con la colaboración de 117 ecoalbergues castellanoleoneses de la Ruta Jacobea, en los que sus hospitaleros se encargaron de concienciar sobre ello a los peregrinos.

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