En el Día Mundial del Agua, defienden que el reconocimiento de la personalidad jurídica de los humedales es una “herramienta útil” para la defensa y la restauración de los valores de estos ecosistemas
Las organizaciones ecologistas y conservacionistas reivindicaron hoy la necesidad de recuperar el patrimonio natural de las lagunas de La Nava (Palencia), además de Antela (Orense) y La Janda (Cádiz), una petición que realizaron con motivo del Día Mundial del Agua, el domingo 22 de marzo, según recogió Ical.
A su juicio, el reconocimiento de la personalidad jurídica de los humedales es una “herramienta útil” para la defensa y la restauración de los valores de estos ecosistemas.
Para avanzar en la protección de estas tres lagunas, el lunes 23 de marzo se celebrará la jornada ‘Apuesta por el reconocimiento de la personalidad jurídica de las tres grandes lagunas ibéricas’ en el Congreso de los Diputados.

Las amenazas que ponen en riesgo la supervivencia de estos tres espacios exigen la puesta en marcha de “todas las medidas posibles” para recuperar y ampliar estos ecosistemas de gran valor ecológico. Consideran que existe un “antecedente que crea una senda por la que seguir caminando” y añadió que el “gran trabajo realizado por personas de la academia, organizaciones sociales y ecologistas y juristas consiguió el hito jurídico de transformar el Mar Menor en un sujeto de derechos que pueden ser defendidos en los tribunales”.
Con el fin de lograr que las tres grandes lagunas ibéricas puedan ser reconocidas como “sujetos de derechos” se ha organizado esta jornada de exposición y debate para su reconocimiento jurídico. Se pretende, así, contribuir a que se respete su derecho a “existir y a mantener su ecosistema de forma natural; la protección, conservación y mantenimiento; la restauración tras los daños sufridos; y la gestión autónoma que priorice su conservación y buen estado”.
Especialistas de las diferentes organizaciones y redes que “defienden desde hace décadas estos ecosistemas”, así como representantes institucionales y de la Tutoría del Mar Menor, se darán cita el 23 de marzo en el Congreso para debatir cómo avanzar en el reconocimiento de los derechos de estas lagunas.
Como plantea la convocatoria de la jornada, “el evidente avance de las crisis climática y ecológica debe hacer meditar sobre nuestros errores, porque corregirlos es de sabios”. Antela, La Nava y La Janda fueron “diezmadas con las políticas de desecación y cultivo en regadío del pasado siglo XX”. “Pero las presiones que ponen en riesgo su existencia no han cesado, siguen muy presentes”, comentó.

Intensas transformaciones de los sistemas fluviales que aportan un caudal esencial para los ecosistemas, el crecimiento de la ganadería industrial y del regadío intensivo en el entorno más cercano, la contaminación difusa por abonos y purines, la expansión de la minería y la especulación urbanística son parte de los intereses económicos que amenazan las lagunas.





