El actor gallego recibió anoche su Águila de Oro en el marco del Aguilar Film Festival
Luis Zahera recogió anoche su Águila de Oro en el Aguilar Film Festival, el que reconoce su trayectoria que, como recordó, se inició, como el festival aguilarense, en los cortos. «El primer cortometraje que hice con Luis Tosar, que se titulaba El Matachín, creo que se hacían 65 cortometrajes al año. Ahora creo que son miles». Pero pese a esa efervescencia, el gallego, sobre el escenario del Teatro Amor opinaba que «eran mejores tiempos».

En todo caso, los defendió, así como a Festivales como el de Aguilar «porque nos dan mucha vida».
Poco a poco más suelto pese a «la birria de discurso» como él lo definió -«ya os advertí que no es lo mío. Es que mi madre decía, hay gente que habla bien, y tú hablas fatal, hijo mío», el gallego reconoció esta abrumado «por estar de moda». «No estoy con el trankimazin, No, pero a punto. La gente me para y me dice, ¡qué de moda estás, qué de moda estás! Estoy de moda. Y las modas vienen y van. Y yo, sinceramente, estoy esperando a que se vaya, que venga otro».
Respecto al galardón recibido en Aguilar, agradeció el trato, recordó que de pequeño comía muchas galletas y señaló la iniciativa que el festival tiene con los Águilas de Oro, que es plantar una árbol.
«A mí me pusieron el pino pináster, que es un árbol muy chungo. Es un árbol chungo, el pino. Yo hago de chungo. Es verdad. Generalmente hago de malo. Mis sobrinos cuando me sale un trabajo me siguen preguntando ¿y a cuántos matas?», declaró ante la risa de los asistentes a la entrega.

Lo mismo que cuando propuso al público que probaran a dejar de trabajar, como él está intentando ahora. «A mi me educaron para trabajar. Y claro, yo soy de esa generación que te decían que el trabajo dignificaba. Que hay que trabajar. (…) A mí simplemente me preguntaban, ¿y qué tal el trabajo? ¿Y el trabajo bien? ¿Estás con trabajo? Entonces, se convirtió en una adicción y estoy intentando dejarlo. Os lo recomiendo», bromeó en el final de su intervención.





