El equipo está teniendo una temporada espectacular. Ocupáis la tercera plaza en esta liga tan competitiva. ¿Esperabais estos resultados o el equipo ha superado vuestras propias expectativas?
Sí, esperábamos estos resultados. Tenemos muchos jugadores que son los mismos que el año pasado aunque con un entrenador diferente, y estamos trabajando muy bien. Cuando cada jugador supo su rol y qué podía hacer para ayudar al equipo, empezamos a ganar. Así que siento que era esperado, solo que nos llevó un poco de tiempo.
Se habla mucho de la capacidad de competir hasta el final de este Súper Agropal. ¿De dónde viene esa fortaleza mental que mostráis partido tras partido?
Creo que eso depende exclusivamente de los jugadores. Está claro que todos tenemos ego y orgullo personal. Pero al final, si te sientas y piensas “mi compañero se está dejando la piel, ¿por qué no voy a hacerlo yo?”, eso hace que el equipo sea mejor. Además, jugando en casa contamos con nuestra afición. Cada vez que hacemos una buena jugada o ayudamos a levantarse a un compañero, escuchamos su energía. Eso nos une todavía más y nos empuja a dar lo máximo. Pero sobre todo, creo que lo fundamental es que nos caemos bien entre nosotros. Por eso cada día salimos a competir y jugamos con intensidad los unos por los otros, porque tenemos un objetivo común.
A pesar de ir terceros, estáis atravesando un tramo complicado con tres jugadores importantes de baja. ¿Cómo os afecta al resto de jugadores en el trabajo del día a día?
En todos los equipos se fichan varios jugadores pensando en cubrir las posiciones. Nosotros tenemos dos bases, los dos hacen grandes cosas. Si uno se lesiona, el otro tiene que dar un paso al frente y hacerlo todavía mejor, y el equipo le ayudará en esa tarea. Con las lesiones y las semanas difíciles que hemos tenido, lo más importante es que nos mantenemos unidos. Sabemos las cualidades de cada uno. Y cuando el entrenador nos dice “necesito que vosotros deis más, que elevéis vuestro nivel”, somos capaces de hacerlo porque confiamos en nosotros mismos.
Con las lesiones, algunos jugadores han tenido que asumir roles más protagonistas o minutos extra. En tu caso, ¿cómo has tenido que adaptar tu juego?
En mi caso, volviendo de una lesión, necesito tiempo porque aunque mentalmente y físicamente puedas sentirte bien, todo se reduce a la confianza. Cuando jugaba en otros equipos solía tener más peso ofensivo, pero desde que estoy en Palencia mi rol ha sido más defensivo y de tirar triples. Ahora, con las lesiones, me han pedido que ataque el aro y genere desajustes, que es donde yo me siento cómodo. Saber que puedo hacerlo y que el equipo confía en mí para eso hace que sea sencillo, porque es algo que he hecho toda mi vida. Aunque lleve tiempo sin mostrarlo, sigo teniendo esa capacidad.
¿Qué les transmite un jugador veterano, con experiencia como tú y que ha sufrido una lesión grave, a esos compañeros que están ‘tocados’?
Les digo que se tomen su tiempo, que confíen en su cuerpo y, por supuesto, en Joseda y en Pablo. Pero sobre todo, que escuchen a su cuerpo. Si el preparador físico te dice que puedes hacer algo pero tu cuerpo te dice que todavía te duele o no estás bien, escúchate y díselo.
También han llegado tres incorporaciones nuevas para paliar las bajas. Como compañero, ¿cómo ves el proceso de acoplamiento de los nuevos?
Creo que Levy, Vucetic y Heron aportan cosas muy diferentes al equipo. Heron puede atacar, jugar al poste y tirar triples. Levy tiene mucha presencia en la pintura, rebotea, machaca e intimida a los rivales. Vucetic juega bien al poste bajo, tira de tres y ejecuta bien el pick and pop. Cada uno aporta elementos distintos que mejoran nuestro ataque y nuestra defensa.
Llevas ya cuatro años aquí. ¿Qué tiene la ciudad de Palencia y su afición para que un profesional quiera seguir dando lo mejor aquí temporada tras temporada?
Sin duda, el ambiente que crean los aficionados. Hay muchos equipos buenos en la liga pero en cuanto a afición creo que tenemos el mejor pabellón y los seguidores más apasionados. Se nota cuando jugamos fuera y nuestros fans están allí animando, a veces incluso haciendo más ruido que la afición local. En el partido en Oviedo, por ejemplo, su afición era ruidosa, pero la nuestra lo fue más. Sentir que te apoyan tanto en los malos momentos como en los buenos es fundamental.
Cuando estábamos en ACB y atravesamos una mala temporada, siempre llenábamos el pabellón y nunca recibimos malas palabras ni críticas hacia los jugadores. Para un deportista es muy importante sentirse querido y respaldado, y por eso llevo cuatro años aquí. Me encanta jugar en Palencia y el cariño de la afición es increíble.
Aún queda mucha liga, pero la posición es muy buena. Sois terceros y el objetivo del “Playoff” está cada vez más cerca. ¿Pensáis ya en ello o mejor ir partido a partido sin mirar la clasificación?
Es humano tener en mente el objetivo final, soñar con el trofeo o con ganar el campeonato. Pero en un equipo con aspiraciones, lo fundamental es ir partido a partido. Si solo piensas en ganar la liga y no te centras en el día a día, una derrota puede desestabilizarte, volverte loco a ti o al entrenador. En cambio, si vas partido a partido, tanto si ganas como si pierdes, aprendes.
Por último, ¿qué le dirías a esa afición de Palencia que siempre llena el pabellón?
Les diría que los aprecio muchísimo, que me encanta el apoyo que nos brindan y que espero que sigan haciéndolo. Eso nos ayuda a jugar mejor y a dar nuestra mejor versión. La gente paga su dinero para vernos y nosotros tenemos la obligación de esforzarnos al máximo para que merezca la pena. Así que gracias, de verdad, los quiero y valoro mucho su entrega.
MÁS PERSONAL
¿Cuál es tu primer recuerdo relacionado con el baloncesto?
Creo que fue en 2002, viendo a Allen Iverson en la televisión.
Si tuvieras un día completamente libre, sin entrenamientos ¿cómo te gustaría que fuera?
Depende, pero soy bastante hogareño. Me gusta quedarme en casa. Limpio, escucho música, juego a videojuegos con algunos compañeros, hago videollamadas con mis amigos o llamo a mi madre.
¿Eres una persona madrugadora o trasnochadora?
Depende de la temporada. Este año me estoy acostando sobre las 12. Al principio de mi carrera, cuando entrenábamos por la tarde, solía acostarme a las 2 o las 3 de la madrugada, porque podía dormir más por la mañana. Ahora, como entreno pronto, me acuesto más temprano para poder levantarme y hacer trabajo extra en el gimnasio antes de los entrenamientos.
¿Había algún otro deporte que te gustase practicar de pequeño?
El baloncesto fue el primer deporte que me apasionó. Pero en el instituto jugué cuatro años a voleibol, y se me daba muy bien. Incluso podría haber tenido la oportunidad de jugar profesionalmente. También jugué un año a fútbol americano, pero lo dejé. Era bastante bueno, pero en Canadá hace muchísimo frío y jugar al aire libre era demasiado duro.
Si tuvieras que organizar un plan con todo el equipo ¿qué actividad sería?
Si fuera un día caluroso de verano en Palencia, una barbacoa. Pondríamos música, prepararíamos hamburguesas, alitas, algo de beber… Un plan para relajarnos, hablar de la vida, bailar un poco, jugar a las cartas…
¿Qué no puede faltar nunca en tu nevera?
Ketchup, agua de coco con electrolitos y lo básico como pollo, patatas, salmón…
¿Hay algo que te dé miedo o te ponga nervioso fuera de la pista?
No, la verdad que no.
Alguna manía…
Escucho música de todo tipo antes de los partidos, clásica, R&B, hip-hop, reggaetón… Pero siempre tengo que escuchar “Double Up” de Nipsey Hussle, es muy buena.





