Si hace una semana el palentino Adri Calvo alcanzaba los 100 partidos con el Palencia CF, esta cifra redonda también la ha firmado otro jugador de nuestra tierra: Mikel Prieto ha llegado al centenar de encuentros con la camiseta del Palencia Cristo Atlético: “Para mí es un orgullo poder llegar a los 100 partidos con este club, y espero ir a por más”, expresa a nuestro medio.
El delantero regresó esta temporada procedente del CD Becerril para ponerse a las órdenes de Chuchi Jorques y suma ya su cuarta etapa en el club tras los periodos 2013-2015, 2017/18, 2018/19 y la actual 2025/26. El pasado encuentro en casa ante La Virgen del Camino sirvió además para reconocer la efeméride, con la entrega de una camiseta conmemorativa por parte del presidente, José David Nieto. En lo deportivo, el atacante acumula ocho goles en el presente curso.
Prieto admitió a nuestro medio que alcanzar los 100 partidos le «llena de orgullo y de satisfacción”. El delantero insistió en que la cifra “no es casualidad”, sino consecuencia del “sacrificio, muchos entrenamientos y muchas horas dadas a este club y a esta camiseta, intentando llevar el escudo lo más arriba posible”.
El futbolista palentino recordó además que fue el Palencia Cristo Atlético quien le abrió la puerta de la Tercera División tras su etapa juvenil en Valladolid: “Cuando salí de juveniles, con 17 años (cumple los 18 en diciembre), el club apostó por mí”.
También habla sobre la evolución del equipo en sus distintas etapas. Y es que los objetivos han cambiado con el paso de los años desde que llegó en su primer año: “Cuando llegué luchábamos por mantenernos y consolidarnos en la categoría. Ahora se pelea por cosas más bonitas, por estar arriba e intentar otro ascenso”, señaló, asegurando que vive el momento “con mucha ilusión, muchas ganas y determinación”.
Su primer gol llegó en Lerma
Para terminar, Mikel, retoma a donde empezó todo: aunque no recuerda su primer partido, sí que tiene su primer gol con la camiseta morada grabado. Llegó en Lerma (Burgos): “Ganamos 1-2. Fue un remate de cabeza al segundo palo. Venía de una primera vuelta complicada en la que no contaba mucho, cambió el entrenador, me puso en el once e hice el 0-1”.





