TRIBUNA ABIERTA
«Otro año más, y ya van tres, tengo que comenzar esta crónica con las tractoradas y manifestaciones que protagonizan agricultores y ganaderos en toda España, y también en Bruselas, frente al Parlamento Europeo. Se quejan del acuerdo con Mercosur, de la posible reducción de más del veinte por ciento en las ayudas de la PAC y de la excesiva burocracia. Y tienen toda la razón. Si el Parlamento Europeo tiene que recortar gastos, debería empezar por reducir los escandalosos sueldos de los eurodiputados y, de paso, prescindir de la mitad de ellos, que sobran.
El acuerdo con Mercosur perjudicará gravemente a los agricultores y ganaderos españoles. Los países que forman parte de ese bloque van a inundar el mercado europeo con productos que no están sujetos a los mismos controles que se exigen dentro de la Unión Europea.
En el artículo que publiqué en Palencia Invierte en 2024, ya advertía de que, a fuerza de tantas prohibiciones y reglamentos, estaban cerrando granjas de gallinas. Se obligaba a sacarlas de las naves para criarlas en el campo. También señalé que, en América, por tenerlas en el campo, les entró la gripe aviar. Hace unos meses, la gripe aviar llegó a Castilla y León y se sacrificaron millones de gallinas contagiadas en explotaciones al aire libre. Las que permanecieron en naves y jaulas resultaron mucho menos afectadas.
A causa de estas normativas comunitarias, los huevos cuestan hoy tres veces más que hace unos años. Los lechazos, el doble, y la carne de vacuno no deja de subir, porque cada vez hay menos animales. Tanto los políticos españoles como los comunitarios, encabezados por Ursula von der Leyen, tienen que entenderlo de una vez: sin campo y sin ganadería, todos los países van a peor, y con la comida no se juega.
De cara a la próxima cosecha, ya se está reduciendo mucho la superficie de siembra de cereales. Con los precios actuales, al agricultor no le interesa sembrar sobre pajas, porque casi con toda seguridad perderá dinero. España es deficitaria en cereales: importamos más de doce millones de toneladas al año. Con esta nueva situación, habrá que importar entre quince y veinte millones. ¿Tendremos dinero para comprarlas?»




