Palencia se sitúa entre las provincias más envejecidas de Castilla y León, con un índice del 243,8%, lo que significa que hay más del doble de personas mayores de 64 años que menores de 16, según los últimos datos del Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco, elaborados a partir del INE.
La provincia ocupa el cuarto puesto en el ranking autonómico de envejecimiento, solo por detrás de Zamora, León y Salamanca, en una comunidad que en 2025 ha alcanzado el mayor nivel de envejecimiento de su historia, con un índice del 230,7%, tras un incremento récord de 6,8 puntos porcentuales en un solo año.
Palencia, por encima de la media regional y nacional
El índice de envejecimiento de Palencia (243,8%) se sitúa por encima de la media de Castilla y León y muy lejos del dato nacional, que alcanza el 148%, lo que confirma el acusado desequilibrio demográfico de la provincia.
En el conjunto autonómico, Zamora lidera el ranking con un índice del 340,9%, seguida de León (277,9%) y Salamanca (252,4%). Tras Palencia se sitúan Ávila (221,7%), Soria (207,4%), Burgos (202,5%), Valladolid (196,7%) y Segovia (182,9%).
Un envejecimiento que no deja de acelerarse
Castilla y León alcanzó en 2025 el mayor nivel de envejecimiento de toda su serie histórica, con un índice del 230,7%, tras un incremento de 6,8 puntos porcentuales en solo un año. Se trata del mayor aumento registrado hasta la fecha y sitúa a la comunidad muy por encima de la media nacional, que también marcó un máximo histórico al alcanzar el 148%. En términos comparativos, Castilla y León supera el dato estatal en 82,7 puntos porcentuales, lo que refleja un desequilibrio demográfico cada vez más acusado.
La comunidad supera el umbral del envejecimiento desde 1992, año en el que el índice rebasó por primera vez el 100%. Durante la década de los noventa, el proceso se intensificó debido a la salida de población joven hacia otros territorios en busca de oportunidades laborales. Entre 2002 y 2013, la llegada de población inmigrante contribuyó a contener parcialmente la tendencia, aunque desde 2013 el envejecimiento no ha dejado de crecer como consecuencia de la baja natalidad, el aumento de la esperanza de vida y la emigración juvenil. Desde 2020, el número de personas mayores de 64 años duplica al de menores de 16, una brecha que continúa ampliándose.
Castilla y León, entre las regiones más envejecidas de España
En el contexto nacional, Castilla y León se sitúa como la tercera comunidad autónoma más envejecida de España, solo por detrás de Asturias, con un índice del 265,3%, y Galicia, que alcanza el 231,6%. Las tres comunidades superan ampliamente el doble de población mayor de 64 años respecto a la menor de 16. En el extremo opuesto, Ceuta y Melilla son las únicas regiones que mantienen índices por debajo del 100%, con una mayor proporción de población joven.
Impacto directo en el mercado laboral
Este proceso de envejecimiento no solo transforma la pirámide poblacional, sino que tiene efectos directos sobre el mercado de trabajo. La reducción progresiva de la población activa y la falta de relevo generacional suponen un desafío estructural para la economía. A pesar de ello, el mercado laboral continúa mostrando reticencias hacia los profesionales sénior, lo que se traduce en una elevada tasa de paro de larga duración entre las personas mayores de 45 años, que alcanza el 48,5%, frente al 34% del conjunto de personas desempleadas en España.
Según el análisis de la Fundación Adecco, en Castilla y León hay actualmente 200.499 personas de entre 6 y 15 años que alcanzarán la edad legal para incorporarse al mercado laboral en la próxima década. Aplicando la tasa de actividad de los menores de 25 años, se estima que solo 68.771 jóvenes pasarán a formar parte de la población activa. Esta cifra contrasta con las 301.600 personas de 55 años o más que abandonarán la actividad laboral en ese mismo periodo, lo que evidencia un fuerte desequilibrio en el relevo generacional, con una brecha estimada de 232.829 personas.
El potencial del talento sénior
La Fundación Adecco subraya que la activación del talento sénior constituye una de las palancas más inmediatas para mitigar este desequilibrio. En la actualidad, 40.700 personas mayores de 45 años se encuentran en situación de desempleo en Castilla y León. Si todas ellas lograran reincorporarse al mercado laboral, la brecha de relevo generacional podría reducirse en un 17,5%. Aunque este escenario resulta poco realista en términos absolutos, el análisis pone de manifiesto el volumen de talento y experiencia que permanece infrautilizado en la comunidad.
El informe advierte de que la respuesta al envejecimiento y a la falta de relevo generacional deberá apoyarse en un enfoque integral que combine políticas activas de empleo para personas sénior, la incorporación de personas inactivas con capacidad para trabajar, el desarrollo de políticas migratorias orientadas al empleo y el aprovechamiento de la Inteligencia Artificial como herramienta para mejorar la productividad y optimizar los recursos disponibles.





