Jesús García-Prieto / ICAL
Palencia amaneció el pasado miércoles con un colorido hilo conductor que invita a detenerse y reflexionar como es la exposición interactiva ‘Mucha Tela… Hilando un futuro sostenible’, organizada por Cruz Roja, que puede visitarse en el Centro de Día de San Juanillo hasta el próximo 14 de enero, con el objetivo claro de mostrar a la ciudadanía el impacto social y ambiental de la moda rápida y presentar alternativas sostenibles y responsables.
Al recorrer los primeros paneles, se pueden ver imágenes de fábricas textiles en distintos países, gráficos sobre consumo de agua y emisiones de carbono, y representaciones del ciclo de vida de una prenda, desde su confección hasta su desecho. “Queremos que la gente vea que cada camiseta, cada vaquero, tiene una historia que va mucho más allá de la tienda donde lo compramos”, explica Sara Salamanca, Técnico de Cooperación Internacional de Cruz Roja en Palencia, quien participó activamente en la instalación de la exposición.
Salamanca subraya que la iniciativa forma parte de un proyecto más amplio, itinerante por toda Castilla y León, que busca concienciar sobre los efectos de la moda rápida, fomentar la economía circular y recuperar saberes tradicionales. “El objetivo es doble. Por un lado queremos sensibilizar y, al mismo tiempo, ofrecer alternativas. Queremos que la gente se vaya con la idea de que otra moda es posible, más justa y sostenible”, asegura a Ical.
La exposición no se limita a paneles y gráficos. Para los más pequeños, la Compañía Zolopotroko Teatro ofrece el cuentacuentos ‘Viajando al País de Mucha Tela’, una experiencia narrativa y participativa que introduce a la infancia y a las familias en conceptos de consumo responsable a través de historias e interacción. Paralelamente, los talleres intergeneracionales permiten que personas mayores, jóvenes y artesanos compartan conocimientos prácticos sobre reparación de prendas, reutilización de materiales y creatividad con los tejidos. “En muchos casos, los jóvenes no están acostumbrados a reparar ropa o darle un segundo uso. Estos talleres son una oportunidad para rescatar lo que hacían nuestros abuelos y transmitirlo a nuevas generaciones”, comenta Salamanca.
En la inauguración, la muestra recibió una primera oleada de visitantes, y aunque el inicio fue tranquilo debido a la vuelta tras las fiestas, Salamanca confía en que la asistencia aumente a lo largo de la semana gracias a visitas concertadas con colegios y grupos familiares. “Es un espacio que permite recorrerlo de forma autónoma o guiada. Lo importante es que cada persona pueda reflexionar sobre sus hábitos de consumo”, explica.
A través de la exposición, los visitantes pueden comprobar cómo una prenda aparentemente sencilla, como un vaquero, puede requerir miles de litros de agua en su fabricación y recorrer miles de kilómetros hasta llegar a su dueño. A esto se suma el coste ambiental del transporte y la huella de carbono asociada. Pero la exposición también pone el foco en lo social: la mayoría de trabajadores en la industria de la moda rápida son mujeres y niños en situación de vulnerabilidad, y muchas veces las condiciones laborales no cumplen con estándares de dignidad y justicia.
“En nuestro día a día compramos rápido, barato y en línea, sin detenernos a pensar en lo que implica. Esta exposición nos recuerda que nuestras decisiones tienen consecuencias”, reflexiona Salamanca. “No es solo un problema local, sino global: la moda rápida afecta al planeta y a millones de personas”.
El proyecto cuenta con financiación de la Junta de Castilla y León, y los ayuntamientos de las localidades que acogen la muestra colaboran para facilitar su instalación y difusión. “Sin este respaldo sería complicado llevar a cabo iniciativas de este tipo”, reconoce Salamanca, quien además invita a otros municipios, colegios o centros culturales a solicitar la exposición una vez que termine su itinerancia.
En Palencia, la exposición permanecerá abierta hasta el 14 de enero, con entrada libre hasta completar aforo. Los horarios son de lunes a viernes de 10.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 19.00 horas, y los sábados de 10.00 a 13.00 horas. Cruz Roja también ofrece visitas guiadas para quienes quieran profundizar en los contenidos y actividades.
Uno de los aspectos más destacados de la exposición es su capacidad para conectar generaciones y rescatar saberes tradicionales, como la costura, el reciclaje de materiales y la reparación de prendas. En un contexto en el que muchos jóvenes tienden a desechar ropa ante el cambio constante de tendencias, la exposición ofrece alternativas prácticas y creativas para prolongar la vida de las prendas y reducir el impacto ambiental.
“Si algo se rompe, no siempre hace falta tirarlo. Se puede arreglar, reinventar o pasar a otra persona que le dé uso. Cada pequeño gesto cuenta”, enfatiza Salamanca. Este enfoque no solo busca educar, sino también inspirar a la acción y generar un cambio cultural en la forma en que la sociedad entiende la moda.
La exposición invita a la ciudadanía a pensar en sus hábitos de consumo y en cómo pueden contribuir a un mundo más justo y sostenible. A través de juegos, paneles y actividades participativas, los visitantes comprenden que cada decisión cuenta: desde elegir ropa de segunda mano, hasta reparar, reutilizar o apoyar producción local y ética.
“Nos interesa que la gente se vaya con una idea clara de que podemos consumir de otra manera y cada pequeño cambio suma. La exposición es un recordatorio, un espacio para reflexionar y un estímulo para actuar”, concluye Salamanca.
Con la apertura de ‘Mucha Tela… Hilando un futuro sostenible’, Palencia se suma a un recorrido educativo que ya ha visitado otras localidades de Castilla y León y que continuará por la región en los próximos meses. La exposición representa una oportunidad única para aprender, reflexionar y replantearse hábitos cotidianos en torno a la moda, el consumo y la sostenibilidad.
Al finalizar el recorrido, queda claro que la iniciativa de Cruz Roja no busca imponer un cambio radical, sino inspirar y motivar pequeñas acciones individuales que, sumadas, pueden generar un impacto significativo. Desde la conciencia sobre el consumo de agua hasta la visibilización de condiciones laborales dignas, cada panel, cada taller y cada cuentacuentos construyen un relato que invita a la acción y al aprendizaje colectivo.
Finalmente, Sara Salamanca espera que los palentinos puedan acercarse y recorrer así la exposición, participar en los talleres y «llevarse una reflexión que pueda transformar pequeñas acciones en cambios grandes. La moda rápida tiene consecuencias, pero también hay alternativas. Y esa es la historia que queremos contar en Palencia”.





