23 de abril, por Miguel Sánchez González

Cada vez que llega el 23 de abril, Día de Castilla y León en el que conmemoramos la efeméride histórica de la Batalla de Villalar de los Comuneros, siempre pienso que no hemos sabido en esta tierra comprender la importancia real de lo que ocurrió, justamente en este 2021, hace cinco siglos, y que tampoco sabemos aprovechar y celebrar adecuadamente la fiesta de la Comunidad.

Somos la región del mundo con más bienes Patrimonio de la Humanidad, con la mayor masa forestal de Europa y con más Bienes de Interés Cultural de España. Somos una comunidad con 50 comarcas con identidades culturales propias, unas tradiciones únicas y unos paisajes diferenciadores y diversos. Pero seguimos sin creerlo, sin querernos y sin celebrarnos.

Somos gente noble, crítica y exigente, y está bien para mejorar, pero a veces nos olvidamos de valorarnos. Y eso también ayuda a ser mejores. El 23 de abril debería ser un día para celebrar en cada rincón de esta Comunidad, para reivindicar lo nuestro y debería ser un día de encuentro.

Palencia tiene mucho que decir en esto por su trayectoria e importancia histórica, pues es una de las provincias claves que simboliza en sí misma precisamente la unión de Castilla y León, tanto por haber pertenecido su territorio primero al propio Reino de León, como luego a la Corona de Castilla. La Revolución Comunera (las personas investigadoras cada vez están más de acuerdo en poner en un marco revolucionario, al menos en lo intelectual, la ‘‘rebelión de los Comuneros’’) también tuvo importantes escenarios en Palencia. Como en Ampudia y su imponente fortaleza, que protagonizó uno de los episodios violentos ocurridos durante las incursiones bélicas de los Comuneros conocidas como ‘‘el hostigamiento a Tierra de Campos’’ por parte del obispo comunero Acuña y sus fuerzas militares. Aunque no fueron episodios amables de recordar, no deja de ser parte de nuestra historia, y en el contexto en el que se produjeron tuvieron una importancia notoria.

No estaría de más que dedicáramos mayores esfuerzos a estudiar y divulgar nuestro papel en esta importante efeméride, que supuso un antes y un después en la forma de entender un Estado en la Europa del siglo XVI, donde adelantándose totalmente a la época, los comuneros se plantearon que el reino debiera prevalecer por delante del rey y que los intereses de Castilla y su pueblo debían estar por encima de los de todo un emperador. La Batalla de Villalar supuso prácticamente el final militar de los Comuneros frente a las tropas de Carlos V, pero lo que celebramos cada 23 de abril es el triunfo de las ideas. Que no es poco.

Miguel Sánchez González.
Instagram: @miguel_sanchez_gonz
miguel.visualcreative@gmail.com

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