La selección española sub18 masculina ya tiene billete para el Campeonato de Europa. Lo consiguió hace unas semanas, en enero, en el torneo WEVZA disputado en Portugal. Una clasificación que, más allá del resultado final, confirma una línea de trabajo sostenida en el tiempo, y con base en Palencia. “Clasificar en esta primera ronda quiere decir que el trabajo se ha hecho bien, que el día a día ha sido bueno y que luego, en competición, ha salido”, explica Diego Vázquez, palentino e integrante del cuerpo técnico nacional. “A lo máximo que puedes llegar como profesional es representar a tu país”, afirma. Para él, estar con la selección supone “un orgullo y una felicidad” que da sentido a todo el camino recorrido.
España logró el objetivo directo en una fase exigente. “Es muy complicado clasificarse para el Campeonato de Europa simplemente por la zona en la que estamos, porque siempre hay equipos que están en la parte alta de Europa y del mundo”, apunta Vázquez. Uno de los factores que explican el rendimiento del equipo es la continuidad en el trabajo. De los 14 jugadores que viajaron a Portugal, diez proceden de la concentración permanente en Palencia (CYL Palencia), al igual que tres de los cuatro miembros del cuerpo técnico. “Facilita mucho la labor haber trabajado prácticamente con todo el grupo durante todos estos meses”, señala.
Para Vázquez, este éxito es también una forma de reivindicar un modelo que en Palencia lleva más de tres décadas en funcionamiento. “La concentración permanente tiene mucho sentido para la formación de deportistas y de personas. Es un programa deportivo, pero también es un programa que forma niños. Van a clase, se forman las personas en unos valores de convivencia, de respeto. Conviven todos juntos en una residencia deportiva, que hay unas normas, unos horarios que cumplir…”, explica.
Chicos que llegan con 14 o 15 años y pasan en Palencia una etapa clave de su desarrollo personal y deportivo. Una estructura pensada también para prepararles de cara a la presión competitiva. “Ese momento de presión va a aparecer en competición, y si no lo has entrenado antes, es difícil que te salga”, subraya, destacando el trabajo coordinado del cuerpo técnico y de los profesionales médicos, tanto a nivel físico como psicológico. En este proceso, ha trabajado con jugadores a los que ve margen de crecimiento y recorrido en la élite; pone el ejemplo de César Irache. “Fue uno de los jugadores más destacados en el Mundial Sub-19. Y yo creo que está llamado a ser uno de los mejores jugadores españoles de la historia con el tiempos”, señala.
Ese trabajo de base tiene también reflejo en el día a día del voleibol palentino. Diego Vázquez forma parte del proyecto del CYL Palencia, que da continuidad al proceso formativo más allá de las concentraciones y las competiciones internacionales. Ahora mismo, el equipo se encuentra en Primera Nacional (la que sería Primera RFEF en fútbol), aunque han estado muchos años en Superliga II, aunque durante muchos años compitió en Superliga II, la segunda categoría del voleibol nacional.
Ahora, con el billete ya asegurado, el foco está puesto en el Campeonato de Europa, que será el gran reto inmediato de esta generación. “Los campeonatos son tremendamente complejos. Influyen los grupos, los horarios, la sede… pero después de este resultado hay que mirar alto”, apunta. El objetivo pasa por estar entre los cinco o seis primeros para acceder al Mundial del año siguiente.
El contexto acompaña. El voleibol masculino de base viene encadenando buenos resultados en los últimos años, con un subcampeonato europeo sub16 y un bronce mundial sub19 como precedentes. “Esto es un poco el fruto de todo ese trabajo”, resume.
Sus inicios en el voleibol
Retomando un poco en el tiempo, el camino de Diego en el voleibol empezó mucho antes de vestir el escudo nacional. Se formó como entrenador en Venta de Baños, pasó por equipos de base y dio el salto a la concentración permanente en 2020, donde hoy ejerce como delegado con contrato indefinido desde 2022. En paralelo, ha dirigido selecciones autonómicas de Castilla y León, con hitos como la medalla de plata en un Campeonato de España infantil masculino en 2024.
Esa doble mirada, la del alto rendimiento y la del deporte de base, la traslada también a su faceta como concejal de Deportes en Venta de Baños. “Yo soy más Diego entrenador de voleibol. Es mi trabajo. La concejalía no lo es, aunque le dediquemos muchísimas horas”, aclara. Desde dentro de la gestión municipal, Vázquez describe esa realidad: “La política municipal es estar cerca del ciudadano, atender sus peticiones y solucionar los problemas del día a día”, explica, reivindicando una gestión cercana y pegada al territorio.
En ese contexto, eventos como el Cross Internacional de Venta de Baños adquieren un peso especial. “Es el buque insignia deportivo del municipio. Ese fin de semana el nombre de Venta de Baños aparece en todos los telediarios y periódicos”, destaca, subrayando su impacto deportivo y promocional. A nivel personal, reconoce que una actuación que más le ha sorprendido de los años en el Cross es el sprint que hubo entre Kiplimo y Barega: “Es una de las imágenes del Cross. Los dos son de los mejores del mundo”.





