Dos montañeros fueron auxiliados en la tarde del lunes 30 de marzo tras quedar enriscados en el pico Curavaca (Triollo, Palencia) en una intervención que se prolongó durante más de siete horas y que estuvo condicionada por las adversas condiciones meteorológicas en la zona.
El aviso se recibió a las 14:30 horas en la sala de operaciones del 1-1-2 Castilla y León. Fueron los propios montañeros quienes contactaron con el servicio de emergencias para comunicar que se encontraban inmovilizados en la vía Diagonal, en la cara este del Curavacas. Según trasladaron, no precisaban asistencia sanitaria, pero no podían continuar la actividad debido a la presencia de niebla y hielo, lo que les llevó a asegurarse con el material de escalada.
A partir de ese momento, el Centro Coordinador de Emergencias de la Junta de Castilla y León asumió la gestión del incidente. Los técnicos establecieron contacto directo con los montañeros para concretar su ubicación y movilizaron el helicóptero de rescate con dos especialistas a bordo, uno de ellos enfermera. De forma paralela, se dio aviso a la Guardia Civil de León y a los Bomberos de la Diputación de Palencia.
Ya en el pico Curavacas, el helicóptero de rescate consigue dejar en la zona del incidente a los rescatadores antes de dirigirse a Vidrieros, ya que las condiciones meteorológicas impiden ejecutar la operación por al aire. Ya sobre el terreno, uno de los rescatadores realizó una maniobra de descenso de unos 120 metros de cuerda hasta alcanzar a los dos montañeros, varones de unos 35 años.

Tras comprobar que ambos se encontraban en buen estado, el equipo inició un ascenso en condiciones adversas para reunirse con la rescatadora enfermera. A continuación, los cuatro comenzaron el descenso a pie hacia Vidrieros por el Callejo Grande, con el apoyo posterior del operador de grúa del helicóptero.
El operativo concluyó pasada la medianoche, después de un descenso marcado por la meteorología, el estado de la nieve y la falta de luz en el tramo final. Finalmente, los dos montañeros fueron acompañados hasta Vidrieros, donde quedaron a resguardo sin necesidad de asistencia sanitaria.





