La Junta adjudica la contratación de la adaptación de la señalización interurbana del Camino de Santiago según las directrices del Consejo Jacobeo

 

La Ley de Turismo de Castilla y León establece que la Consejería de Cultura y Turismo establecerá una señalización turística homogénea que facilite la accesibilidad y el conocimiento de los diferentes recursos y destinos a los turistas en todo el territorio castellano y leonés, a través de un manual de señalización turística que deberá ser utilizado por todas las administraciones públicas de la Comunidad.

En este sentido, la Junta está apostando por la señalización de los recursos más relevantes dentro de su ámbito territorial, y con ello mejorar la calidad del destino turístico de la Comunidad.

De esta manera se realizará la adaptación de toda la señalización interurbana del Camino de Santiago Francés a las directrices de señalización aprobadas en el Consejo Jacobeo de acuerdo al Manual de Señalización Turística de la Junta.

El proyecto se ajusta a la señalización que acompaña el trazado del Camino de Santiago Francés a su paso por Castilla y León desde Redecilla del Camino en Burgos hasta salir por León a Galicia, afectado de esta manera a las provincias de Burgos, Palencia y León.

Los diseños de las señales se han realizado conforme al Manual de Señalización Turística de la Comunidad y a las directrices para la señalización del Camino de Santiago aprobadas por el Consejo Jacobeo. Así, las obras consistirán en la fabricación y suministro de señales, eliminación de las señales que no cumplan con la normativa y la sustitución y nueva instalación de todos los elementos de señalización del trazado.

En este proyecto de señalización se incluyen varios tipos de señales: las balizas direccionales verticales y horizontales, que están formadas por soportes de perfil metálico tubular en los que se instalan las placas direccionales sobre chapa de acero que permiten al peregrino el correcto recorrido del trazado; las señales de intersección o de tramos común de carreteras, que advierten del cruce de carreteras o del recorrido por la propia vía; los mojones de piedra u hormigón colocados cada 5 kilómetros de confirmación del recorrido y los paneles informativos que estarán colocados en las bifurcaciones del trazado, para indicar las alternativas declaradas como Bien de Interés Cultural, que también son objeto de señalización.