El cuadro morado, algo afectado por el parón, no pudo, hasta el último cuarto, despegarse del conjunto visitante, pegajoso y acertado en los tiros de tres (77-66)
Tras las ventanas FIBA al Súper Agropal le tocaba medirse a un enemigo íntimo. Un Zamora que le ha salido respondón en los enfrentamientos en Liga y en Copa que ambos conjuntos han diputado en los últimos años. Un club que, como reconoció Saulo Hernández en el partido de ida, se fija mucho en la evolución del Palencia como ejemplo a seguir.
De momento hoy, los zamoranos volvieron a plantar cara a los palentinos, hasta el último cuarto, cuando una reacción local permitió llevarse la décimo sexta victoria de la temporada merced a dejar a uno de los equipos más anotadores en apenas 66 puntos, una veintena por debajo de su media.
Antes del salto, homenaje del club palentino a Marta Huerta de Haza, en el marco del 8M.
Al salto por los morados Heron, Jakovics, Kamba, Armus y Vrankic que inauguró el marcador. De tres respondió Roberts para el Zamora y Kamba al contraataque volvió a poner a los palentinos por delante. El anotador zamorano se llevó la primera antideportiva jugados apenas dos minutos al cortar un contraataque en falta. Jakovics anotó los dos tiros para ampliar la diferencia, aún escasa, de 3 puntos. 6-3. A 6 la amplió Herón al caerle un balón de rechace en la frontal y tirar desde fuera del arco. Vrankic, tras robo, siguió sumando.
Atrás el Palencia se mostraba intratable. Sofocaba casi todos los conatos zamoranos. Con cuatro minutos, primeros cambios. Heron y Vrankic fuera para dejar entrada a Muñoz y Borg. Sufrió un bache el Palencia con el cambio y el Zamora lo aprovechó para ponerse a uno. Más cambios, Vucetic y Oroz a cancha. Sólo quedaba del inicial Jakovics cuando el Zamora se puso 2 arriba. 10-12.
No le favorecían los rebotes a los palentinos, que dejaban segundas oportunidades a los zamoranos. 14-14 cuando Wintering volvía a saltar a la cancha después de varios partidos en el dique seco. Borg, desde el triple, se convertía en el máximo anotador del breve partido, con 5 puntos. Muy repartida la anotación morada a falta de 2 minutos para acabar el cuarto. Wintering se estrenó con un 2+1. Al final del cuarto, 22-18 y un porcentaje de tiros de tres para los morados de 1 de 7.
Segundo cuarto.
Con un triple morado comenzó el segundo cuarto. Los morados desquiciaban a los visitantes en defensa. No les permitían casi nada. Pocas veces podían aprovechar la altura de sus postes y los robos del Súper Agropal Palencia eran casi constantes. Tiempo muerto de Saulo Hernández con el 29-20, tras el parcial de 7-2.
Vrankic se obcecó en dos jugadas consecutivas en hacer la guerra por su parte ante las torres del Caja Rural Zamora tras el tiempo muerto, lo que llevó a dos pérdidas de balón que permitieron a los visitantes volver a recortar diferencias.
Entró el partido en una dinámica alocada. Muchos intentos de anotar demasiado precipitados por ambos equipos, adornado todo ello con un tapón frontal de Kamba a Rogers. Pero las pérdidas en ambos campos eran casi constantes. Parecía un partido de patio de colegio. 33-28 y tiempo muerto de Lezkano que veía perder consistencia a su equipo. Faltaban 3,30 para el descanso.
Muñoz enmendó la plana, tras rebote largo, para enganchar un triple que diera algo de aire. Pero ahora , Paukste imponía sus 224 y Roberts anotaba de tres. 36-33, que llegaron a ser 36-35 con el que se llegó al descanso. Aunque la técnica a Wintering durante el descanso, convalidó como un tiro libre asignado como encestado por Roberts (aunque no lo lanzó), así que el tercer cuarto comenzó con un 36-36.
A destacar, el bajísimo porcentaje de los morados en lo tiros de tres, apenas un 17% frente al 40 de los zamoranos que tiraron menos, 10, frente a los 17 intentos del Súper Agropal, pero anotaron más. 4 frente a los 3 locales. Tampoco en tiros de 2 andaban mucho mejor los locales. Por no olvidar las 8 pérdidas de los de Lezkano.
Tercer cuarto.
Con el referido cambio en el marcador, salió el Palencia algo más despierto, pero no sin errores en los pases. Suerte que cortaban los zamoranos con el pie. Esa reacción morada llevó el marcador al 45-36, con Borg remangándose como si no hubiera estado en las ventanas FIBA… o quizá por haber estado en ellas sin perder el ritmo competitivo. Tiempo muerto del Zamora, consumidos dos minutos y un 9-1 de parcial.
Los zamoranos, pegajosos defendiendo ahora, ahogaron los ataques locales, obligando a tomar toda la posesión para acabar sin premio. Ahora el que no anotaba era el cuadro de Lezkano, aunque las prisas de los del Caja Rural les llevaban a fallar sus tiros. Como al Palencia fallar tiros libres. Cuatro en este cuarto. 48-43 a falta de tres minutos de cuarto.
Al contraataque se sentía cómodo el Palencia. Pero dos triples consecutivos de Zamora volvieron a encender las alarmas en el banquillo de Lezkano que llamó a consultas a sus jugadores. 52-49 a uno del final del cuarto. En el porcentaje de tiros exteriores los visitantes estaban apalizando a los palentinos. El doble de acierto con menos intentos. Pero la defensa palentina era la que mantenía el equipo por encima de la línea de flotación.
También en el Zamora, que ahogaba el ataque local para dejar todo por definir en el último cuarto con un 52-51.
Último cuarto.
Siguió perdiendo balones el Palencia en la reanudación, pero fue sólo la continuidad del anterior cuarto. El acto reflejo de la continuidad. Porque pronto cambió la dinámica del choque. Jakovics sacó sus tres lanzamientos desde el 4,60 (encestó dos) y, tras robo, al contrataque, Heron ejecutó un mate de concurso.
Se puso entonces en mono de trabajo y de gala Jakovics, entrando como cuchillo por mantequilla en la zona zamorana. Saulo Hernández pidió tiempo para tratar de remediar la desventaja como ya había hecho antes. El 60-53 que campeaba en el marcador. Sacó a Roberts, a pesar de sus 4 faltas.
Pero si tapaban por dentro, ahora liberaban a los exteriores palentinos y Heron anotó de tres. Luego Vrankic se fabricó una jugada para poner el +12. Todo ello acompañado por una defensa local que ahora no daba respiro y no concedía segundas oportunidades pese a la diferencia de las alturas.
El triple de Borg (ahora se le abría el aro al Palencia) obligó de nuevo al Zamora a cambiar de estrategia. 68-53 a falta de 6 minutos para el final.
La consigna era asediar el aro local con su mejor arma, los tiros de tres y explotando la altura de sus pívot. El tiempo muerto cambió de banquillo. Lezkano pretendía enfriar la reacción zamorana a poco menos de 4 minutos y con un 70-61.
La intimidación de Van Zegeren nubló las ideas de los jugadores palentinos. Aunque Armus, trabajador callado y hormiguita todo el partido, se la devolvió robándole un balón mientras posteaba. Fue el canto del cisne zamorano que entregó la cuchara. Al final 77-66 y décimo sexta victoria para seguir encaramados al tercer puesto, aunque durmiendo hoy como segundos.
Entre los palentinos, el máximo anotador, Borg, con 18 puntos, mientras que el MVP morado fue para Armus y con un +28 con él en cancha.

A destacar también la recuperación y la actuación de Wintering, con 12 puntos y segundo máximo anotador morado.

El próximo partido del Súper Agropal Palencia, el miércoles ante el Tizona en Burgos.




































































