UVA afronta su curso «más extraño y exigente» con apuesta presencial y docencia bimodal en grados más concurridos

La Universidad de Valladolid (UVA) afronta su curso «más extraño y exigente en décadas» por la pandemia con un refuerzo de la higiene en sus instalaciones y distancias de seguridad, así como una apuesta por la docencia presencial que, sin embargo, será semipresencial o bimodal para aquellos grados con mayor número de alumnos.

Así lo ha avanzado el rector, Antonio Largo Cabrerizo, quien ha comparecido para detallar estas medidas que permitan un inicio del curso, previsto para el próximo 28 de septiembre, basado en la «presencialidad segura» y que la UVA afronta «con decisión» e «ilusión» a pesar del reto y la dificultad que supone.

Así, se apuesta por una «escrupulosa» higiene de manos acompañada del uso de la mascarilla y una distancia mínima de metro y medio entre personas, al tiempo que se estipula que aquellos que presenten síntomas compatibles con la COVID-19 o se encuentren en periodo de aislamiento y cuarentena no acudan a los centros y dependencias universitarias.

En el caso de que algún miembro de la comunidad universitaria cursase síntomas allí, sería derivado a una sala preparada para uso individual en tanto se contacte con su centro de salud, Servicio de Prevención de Riesgos Laborales si es empleado de la UVA o 112 en caso de gravedad.

Para coordinar esta actuación, todos los centros tendrán un delegado COVID que podrá ser el decano o persona en que delegue. Asimismo, se trabajará en la trazabilidad de los contagios en el ámbito de la Universidad.

A fin de evitar aglomeraciones, se reforzará este curso la campaña de concienciación contra las novatadas y se plantea reforzar la coordinación para impedir tanto la celebración de estas prácticas como de botellones.

LIMPIEZA Y DESINFECCIÓN

En cuanto a limpieza y desinfección, se actuará tanto en las aulas como en los aseos, los cuales se limpiarán al menos tres veces al día y contarán con dispensadores de jabón, papel para secado y papeleras de pedal, al tiempo que se evitará el uso de los secadores por aire.

Se evitará el uso del aire acondicionado cuando las prescripciones técnicas así lo recomienden y se realizarán los ajustes técnicos necesarios para asegurar una correcta ventilación. En las aulas con una ventilación deficiente se dispondrán equipos o se reformará la carpintería exterior, con un protocolo para la ventilación de todos los ediciones de la Universidad como mínimo dos veces al día y después del uso de cada clase al menos cinco minutos –diez si ha estado ocupada previamente–.

En todos los centros se habilitará un punto de acceso e información con dispensadores de gel –también en cada aula– y mascarillas higiénicas. Los centros deberán mantener un aprovisionamiento suficiente de material de limpieza con atención especial a la desinfección de las zonas de uso común y superficies de contacto más frecuentes.

Para la ocupación de espacios, se ha elaborado un mapa digitalizado encaminado a una organización «lógica y segura», se marcarán los puestos susceptibles de ser ocupados y se retirarán aquellos pupitres móviles que no se puedan ocupar para «garantizar el debido distanciamiento».

En este sentido, se desarrollará un sistema de señalización y control de aforo, para lo que se valorará la utilización de aplicaciones informáticas. Además, se distribuirán pasillos y escaleras para circular en un único sentido, se marcarán carriles y se organizarán colas en entradas y salidas de edificios.

Se fomentarán las reuniones por videconferencia, se desincentivará el uso de ascensor, el cual deberá ser empleado de forma individual salvo con personas que necesiten de acompañante. Las cafeterías, bibliotecas o salas de ordenadores estarán abiertas de acuerdo con las medidas de seguridad establecidas para ordenar su uso.

OPTIMIZAR ESPACIOS

La UVA apuesta por «optimizar el tiempo de uso de los espacios» empleando «al máximo» las franjas horarias de 8.00 a 22.00 horas de lunes a viernes, de modo que se puedan distribuir los grupos para evitar aglomeraciones. Asimismo, se compartirán espacios docentes de diferentes centros, de tal forma que algunos alumnos de Química deberán recibir parte de sus clases, por ejemplo, en el Aulario del campus de Industriales, o los de Óptica y Optometría, en el edificio Rector Tejerina, y se fomentará la continuidad del teletrabajo para aquellas actividades que no requieran necesariamente de presencialidad para el trabajador.

La UVA impartirá cursos intensivos en competencias digitales a profesores durante el mes de septiembre y seminarios durante todo el curso, así como a los técnicos de informática y a los alumnos, los cuales podrían convalidar esta formación por créditos de «otras actividades», según contempla la institución académica.

La Universidad reforzará el personal técnico de informática y audiovisuales, así como el personal técnico a cargo del campus virtual y la estructura VirUVA. En este sentido, se creará una Unidad de Protección de Datos y se ampliarán las insfraestrucutras de almacenamiento para asumir el incremento de contenidos derivado de la teledodencia, las capacidades de detección de incidentes de seguridad y de los niveles de capacidad de las redes.

Para permitir la retransmisión por videoconferencia y grabación de las clases, se han adquirido cerca de 400 cámaras, así como material informático y licencias de software, todo ello por un importe cercano a los 600.000 euros. También se facilitarán los medios para el acceso remoto de los profesores a sus ordenadores en la UVA y se constituirá un grpo de trabajo en el Comité de Seguridad y Salud de la Universidad, integrado por seis miembros.

A la hora de abordar el nuevo curso, se elaborará un calendario académico «flexible» con menos semanas lectivas y una disminución de la presencialidad efectiva, con especial atención a los alumnos con diversidad funcional o necesidades de apoyo.

Además, se analizará aquellos trabajadores que se encuentren en situación de riesgo para ofrecerles las medidas de protección y prevención necesarias. En la medida de lo posible se prorrogarán los contratos de profesores asociados y se acelerarán los procesos de contratación.

PETICIÓN AL MINISTERIO

Sobre este punto, Antonio Largo ha subrayado el «esfuerzo económico» realizado y ha reclamado al Ministerio de Universidades que concrete la inyección económica prometida porque sus presupuestos «ya no dan más de sí».

En el escenario de nueva normalidad, se establece la presencialidad para los grupos que puedan encajar en las aulas disponibles, mientras que será bimodal para aquellos que no encajen por su mayor tamaño, lo cual ocurre en algunos grados como Química o Medicina, según ha reconocido el rector.

No obstante, en caso de contingencia, se volvería a la docencia completamente online. En lo que respecta a las prácticas externas, podrán llevarse a cabo siguiendo los criterios de distancia interpersonal e higiene, si bien en el escenario de contingencia con enseñanza telemática sólo podrían cursarse aquellas prácticas susceptibles de ser realizadas a distancia.

La evaluación se hará de forma presencial salvo que el periodo de evaluación coincida en un periodo de contingencia, en cuyo caso sería online. Una de las necesidades prioritarias, a juicio de la Universidad, es «la regulación del teletrabajo en el ámbito universitario».

Los colegios o residencias universitarias dispondrán, asimismo, de un protocolo con indicaciones sanitarias y se establecerán sistemas de acogida de estudiantes de otras universidades. En este sentido, se mantienen los programas de movilidad como el Erasmus, si bien se han acogido a ellos menos alumnos que en otros años. Así, por el momento la UVA espera la llegada de 486 y el envío a otras de 586, principalmente para el segundo cuatrimestre.

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