La Jefatura Provincial de Tráfico de Palencia recuerda que, a partir del 1 de enero, será necesario portar en casi todos los automóviles la baliza geoposicionable y conectable en sustitución de los triángulos
Llega la Navidad y en muchas localidades si no se han encendido las luces de Navidad en las calles, poco faltará. Pero si hay una luz que ha dado y dará más que hablar que los millones de lucecitas de Vigo o las que haya elegido el Ayuntamiento de Palencia (por bien o por mal, que para eso siempre hay gustos) esa será la luz V-16.
Sí, esa que deberá llevar en su vehículo de forma obligatoria (esté de acuerdo o no con su utilidad) para sustituir a los triángulos de preseñalización que comenzaron a llegar a los turismos españoles y palentinos de forma generalizada hace ya más de un cuarto de siglo. Y puede que en estos 25 años haya tenido la suerte de no tener que colocarlo, pero los lleva (o los debería llevar) en el maletero.
Esta semana, desde la Jefatura Provincial de Tráfico de Palencia se ha recordado los conductores la necesidad de disponer de un dispositivo homologado para señalizar averías y accidentes en carretera y desde el 1 de enero, el único será la baliza luminosa conectable y geolocalizable cuando el conductor la active, en sustitución de los triángulos que obligaban a los conductores a desplazarse a al menos 50 metros de distancia de su vehículo (en ambos sentidos) para colocarlos. En ambos sentidos porque desde 2023, no era obligatorio colocarlos en las autovías o autopistas debido a los atropellos que daban.
«La V-16 responde al mismo criterio de protección, añadiendo además la conectividad que permite la tecnología, de modo que por un lado hay una visibilidad física, la luminosa, para la seguridad de los ocupantes del propio vehículo que ha quedado inmovilizado y por otra la visibilidad virtual que permite avisar al resto de conductores que circulan por la zona de influencia a través de navegadores, aplicaciones de movilidad y paneles de mensaje variable, de que hay un vehículo parado en la calzada para que adopten la medidas de seguridad pertinentes», explican desde la DGT.
Por tanto, no solo se trata de una baliza luminosa, cuyas capacidades de aviso son, durante el día, limitadas, especialmente en jornadas muy luminosas, o cuando existen cambios de rasante o curvas. La mejora tecnológica, aún en ciernes, llega de la mano del aviso que reciban los conductores que circulen con el GPS o con las aplicaciones móviles, o en los vehículos más modernos con el V-27 (triángulo virtual) dado que la baliza enviará, cuando se activé, el aviso de emergencia que debería ser repicado por esos elementos tecnológicos, avisando con suficiente antelación de la presencia de ese vehículos accidentado o averiado. De hecho. Algunos navegadores ya ofrecen esa información.
Pero para que la V-16 cumpla esas funciones, debe estar homologada. Y uno de los puntos necesarios es que, cuando el usuario la activa, la enciende, se conecte y sea geolocalizable.
«Una vez encendida y colocada en lo alto del vehículo, a la vez que emite la señal luminosa, transmite de forma automática la ubicación exacta del vehículo averiado a la plataforma DGT 3.0. de modo que los conductores que circulen por la zona de influencia del vehículo parado reciban esta información a través de sus navegadores, aplicaciones de movilidad o paneles de mensaje variable»
Porque hasta hace unos meses, incluso ahora, son viables y legales otras balizas no conectadas ni geolocalizables que solo emiten luz. Balizas que desde el 1 de enero, como los triángulos, sólo servirán para adornar el árbol de Navidad.
Para saber si la que hemos comprado o vamos a comprar o vamos a regalar estas Navidades, es válida a partir del 1 de enero, debe aparecer un número de serie que bien comience por empieza por LCOE o IDIADA (identificación de los laboratorios que las han homologado en España.

Además, se puede comprobar si el modelo se encuentra en el listado que la DGT va actualizando de forma continua al que se puede acceder a través de este enlace.
No todos los automóviles estarán obligados a llevar este tipo de dispositivo que en caso de emergencia deberá colocarse en una zona alta y visible del vehículo, aunque sí la mayoría de los comunes: Turismos, furgonetas, autobuses, vehículos mixtos, camiones y conjuntos de vehículos no especiales. En el caso de las motocicletas, aunque no existe obligación, su utilización resulta muy aconsejable por razones de seguridad y porque a diferencia de los tríángulos, en este caso en la mayoría de ellas sí se les puede hacer un hueco.
No serán obligatorios, por ejemplo, en vehículos como los tractores que, por otro lado, disponen de la V-2 (rotativo) que ya advierte de su presencia a otros vehículos.
Conectividad
Sobre una de las dudas que ha generado este dispositivo, desde la DGT manifestaron que es falso que la baliza sirva para geolocalizar a las personas: «La baliza V-16 solo transmite la ubicación del vehículo al activarse y únicamente con fines de seguridad. No registra la velocidad, ni hace seguimiento alguno, a la vez que no transmite datos personales ni puede identificar la matrícula. Los datos que recibe la DGT son anonimizados. Recientemente la Agencia de Protección de Datos emitió una comunicación al respecto corroborando que “la baliza no está asociada a una persona o matrícula, sin que exista un registro que vincule el dispositivo con la identidad de quien lo utiliza”.
Las multas por lo llevar esta baliza serán de 80 euros: el doble de lo que cuestan, de media, estos dispositivos, con la conectividad pagada hasta diciembre de 2038. En este sentido, ojo con las ofertas, y los chollos, porque podrían resultar balizas sin conectividad.
A la izquierda, una baliza V-16 homologada y geolocalizable y a la derecha una no homologada.




