El Plan de Calidad del aire se aprobará en julio y se aplicará de forma paulatina hasta que en enero de 2030 solo accedan eléctricos o ‘ECO’

El Ayuntamiento de Valladolid ha presentado este martes su Plan de Calidad del Aire, que incluye la creación, para dar cumplimiento a la Ley de Cambio Climático, de una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) que coincidirá con la denominada ‘almendra central’ que ya se ha utilizado para cierres al tráfico por contaminación y a la que se comenzará a recomendar a partir del 1 de enero de 2022 que no accedan los vehículos que carezcan de etiqueta de emisiones de la DGT.

El plan se ha presentado este martes en rueda de prensa por parte del alcalde de la ciudad, Óscar Puente, y la concejal de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, que han detallado tanto el trabajo llevado a cabo por su equipo de Gobierno desde 2015, que permite llegar a este punto con «buena parte de los deberes hechos», como las implicaciones que tendrá tanto el Plan como la futura ZBE.

Tras la aprobación del Plan, prevista inicialmente para el Pleno municipal que se celebrará a finales de julio y definitiva tras un proceso de información pública de dos meses, el 1 de enero de 2022 se comenzará a recomendar a la ciudadanía que los vehículos a los que no les corresponde una etiqueta de emisiones de la DGT, por término general los diésel matriculados antes de 2006 y los gasolina de antes de 2001.

Como ha apuntado Puente, inicialmente y durante al menos un año y medio no se aplicará el sistema sancionador que acompañará a este Plan, ya que se tiene que redactar e instalar el sistema de cámaras con el que se controlará el acceso de vehículos a la ‘almendra central’, de modo que no se prevé que se pongan multas hasta el segundo semestre de 2023.

Además, previamente se instalarán sensores de medición de contaminación por la zona centro.

Tanto para esta limitación como para las ulteriores habrá exenciones para vehículos que sí que podrán acceder a la almendra central, como serán los de residentes en la zona delimitada, Policía, Bomberos, Protección Civil, Auvasa, Limpieza y Recogida de Residuos, otros autobuses, servicios de mantenimiento (agua, luz, internet.), funerarias, vehículos SACyL, Grúas de rescate de vehículos; visitantes empadronados, clientes de hoteles, consultas médicas, talleres y mudanzas.

El siguiente hito de estas medidas llegará ya el 1 de enero de 2025, momento a partir del cual se ampliará la prohibición de acceso a los vehículos que lleven la etiqueta B, identificada actualmente con el color amarillo y que corresponde, por término general, a los de motores diésel matriculados entre 2006 y 2014 y los gasolina de entre 2001 y 2006.

Un siguiente paso llegará el 1 de enero de 2030, cuando se prevé que ya tampoco puedan acceder a la almendra central los vehículos con etiqueta C y solo entren los que cuentan con distintivo ECO o ‘Cero’, que actualmente son los eléctricos, híbridos y combustibles alternativos como el GLP o GNC.

Por todo ello, el alcalde de la ciudad ha recomendado a los vallisoletanos que se informen en la web de la DGT sobre la etiqueta que corresponde a su vehículo y acudan a solicitarla a una oficina de Correos.

LA ‘ALMENDRA CENTRAL’

Puente y Sánchez han explicado que se ha optado por declarar como Zona de Bajas Emisiones a la conocida ‘almendra central’ que ya se ha empleado con «buenos resultados» para las restricciones a la circulación por elevados niveles en la contaminación atmosférica.

Esa ‘almendra central’ está delimitada por las calles paseo de Isabel la Católica, San Quirce, Avenida de Santa Teresa, calle Ramón y Cajal, Colón, Labradores, Miguel Íscar y Doctrinos, por las que sí que se podrá circular pero en las que se ubicarán los puntos de acceso al centro a partir de los cuales el tráfico quedará restringido.

Como ha recordado María Sánchez, desde que se aprobó el Plan de Acción ante situaciones de Contaminación Atmosférica en el año 2017, ha estado activado por elevados niveles de polución en 67 ocasiones, de los cuales en 14 se ha llegado a la situación 2, que implica restricciones a la circulación, como limitación de velocidad máxima a 30 kilómetros por hora y, en tres ocasiones el cierre al tráfico de la ‘almendra central’.

La edil, así como Óscar Puente, han destacado el dato de que desde finales de agosto de 2019 no ha tenido que activarse la fase 2 de dicho plan, en la que se aplican restricciones a la circulación, y, aunque han reconocido que la reducción de la movilidad por la pandemia ha ayudado a ello, consideran que también es fruto de las medidas puestas en marcha por el Ayuntamiento tanto en materia de contaminación como de circulación.

De esta manera, como ha recalcado el alcalde de la ciudad, desde el 1 de enero de 2022 Valladolid estará preparándose para cumplir la legislación.

Para ello, se aprobará una ordenanza para regular la zona, las exenciones, mecanismos de entrada, sanciones y regulación de casos concretos como carga y descarga.

POSIBILIDAD DE ELIMINAR ZONAS DE APARCAMIENTO

También se proyectarán obras estructurales para conseguir espacios amables, recorridos paseables y que, como ha reconocido Óscar Puente, podrían implicar también la eliminación de plazas de aparcamiento en superficie en algunas zonas de la ‘almendra central’. Además, se llevarán a cabo campañas de fomento del comercio.

Antes de todo ello, el Plan de Calidad de Aire deberá pasar por los trámites de aprobación, primero con su presentación al Consejo de la Agenda Local 21 prevista el 2 de julio, con el visto bueno de la Junta de Gobierno el día 7 del mismo mes.

El equipo de Gobierno prevé aprobarlo en Comisión el día 20 de julio, y el 27 de julio, en el Pleno anticipado correspondiente al mes de agosto, llegaría la aprobación inicial. Después, están previstos dos meses de exposición pública, hasta el 1 de octubre, ya que como ha explicado María Sánchez «si bien la obligación legal es de solo un mes», el equipo de Gobierno entiende que dada la importancia del asunto se quiere «asegurar la participación ciudadana».

La previsión es que la aprobación definitiva tenga lugar antes de finalizar el año 2021, aproximadamente en noviembre.

OTRAS MEDIDAS

Además de esta Zona Básica de Emisiones, el Plan contempla otras medidas relativas a Movilidad, a la mejora de la información de la calidad del aire, a la formación y participación, a la actividad
municipal, a la residencial y comercial, y a la industrial.

El Plan pretende ser «una guía de acción», pero también se ha destacado el «esfuerzo importante por analizar los distintos tipos de contaminantes y sus efectos para la salud, con un apartado específico sobre el ozono, contaminante secundario que afecta a las ciudades».

Así, contempla un diagnóstico con un inventario de emisiones y contempla medidas que pretenden mejorar la calidad del aire en nuestra ciudad, con objeto de llegar a cumplir con los valores recomendados por la OMS.

Tiene también un capítulo específico de coordinación entre áreas en el plan se desarrolla y se establece la Zona de Bajas Emisiones, conforme a las indicaciones recogidas en el Título IV relativo a la movilidad sin emisiones y transporte de la Ley de Cambio Climático, aprobada hace un mes, el 20 de mayo, que establece la necesidad de estas zonas en los municipios de más de 50.000 habitantes.

«Hay que estar preparados y trabajar durante este mandato en este sentido. Más de 200 ciudades europeas ya las han puesto en marcha», han subrayado Puente y María Sánchez, que han recordado que en España, Madrid y Barcelona ya las han puesto en marcha y Bilbao trabaja en su configuración.

La FEMP ha establecido una guía que el equipo de Gobierno considera que concuerda con las actuaciones que ya venía realizado y planeando el Ayuntamiento de Valladolid.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresa tu comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí