La formación denuncia la falta de garantías en las actuaciones de Adif y critica el silencio de la Junta mientras se agravan las afecciones en la ciudad
Vamos Palencia instó hoy al presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, a cumplir su compromiso con el soterramiento ferroviario en la ciudad ante el avance de las obras impulsadas por Adif.
El reciente anuncio del corte del tráfico ferroviario en Palencia durante los fines de semana en los próximos meses, según la formación, evidencia que los trabajos continúan desarrollándose y que sus efectos sobre la ciudad son cada vez más visibles.
Desde Vamos Palencia advirtieron de que estas actuaciones reflejan “una situación preocupante”, al llevarse a cabo “sin garantías” y en el marco de “unas obras que fueron declaradas ilegales por la Audiencia Nacional” y que “se encuentran pendientes de resolución tras el recurso presentado por Adif”, aseguraron desde la formación en un comunicado recogido por Ical.
La agrupación criticó además el contexto político en el que se desarrollaron estas intervenciones. Señaló que, mientras el Gobierno central continúa con las obras, la Junta de Castilla y León mantiene una posición de silencio. Asimismo, consideraron que la confrontación política impulsada por el gobierno municipal resulta cada vez menos creíble.
Desde Vamos Palencia rechazaron participar en lo que califican como “un escenario de enfrentamiento partidista” y defendieron “que la ciudad no puede seguir siendo utilizada como elemento de disputa entre administraciones”. En este sentido, recordaron que, aunque el Ejecutivo autonómico se encuentre en funciones, mantiene plenamente sus competencias administrativas y su capacidad de actuación.
La formación subrayó que la Junta tiene la obligación de defender los intereses de Palencia y reclamó una respuesta firme, alejada de cálculos políticos. En este contexto, insistieron en que Mañueco “aún está a tiempo de demostrar si su compromiso con el soterramiento era real o respondía a intereses electorales”, en lo que consideraron “el inicio de una cuenta atrás para clarificar su postura”.





