Vidapropia, marca de moda sostenible, impulsa un taller de emprendimiento textil en Paita, Perú, formando a mujeres vulnerables. Su objetivo es ayudarlas a ser autosuficientes a través de la costura y garantizar ingresos para sus familias
Vidapropia es mucho más que una marca de moda sostenible de prendas exclusivas hechas a mano con sede en Guardo; es garantía de compromiso con el medio ambiente, con el planeta y con las personas más vulnerables. Así lo ha vuelto a demostrar con su nuevo proyecto, en el que ha cruzado el Atlántico para impulsar un taller de emprendimiento textil en Paita, una de las ciudades más necesitadas y con mayor índice de pobreza de Perú. Una forma de tender puentes a ambos lados del océano a base de solidaridad, esfuerzo y trabajo.
Neceseres, bolsos, mochilas y bandoleras son el fruto de este incipiente proyecto, que nació con un taller de costura en aquella remota región para brindar formación a mujeres en situación de vulnerabilidad -muchas de ellas víctimas de violencia machista- con el objetivo de ayudarlas a salir adelante a través de la Misión Regional de Castilla, que lleva años trabajando sobre el terreno gracias a la entrega del misionero palentino Domingo García, natural de Santana de la Peña.
Terminada la primera promoción el pasado mes de junio, se detectó que las participantes habían aprendido a coser, pero les faltaban herramientas de emprendimiento: técnicas de costura industrial, establecimiento de precios, mayor control del tiempo o gestión de redes sociales. Tras una serie de sesiones, surgió un grupo de nueve integrantes, que trabajan bajo el nombre La revolución de las personas, del que forman parte mujeres con edades comprendidas entre los 20 y los 65 años.
El primer pedido ya está en España: 140 prendas de ropa confeccionadas con tela de la propia región «para favorecer la economía local», explican. Estas están a la venta a través de Vidapropia (tienda física en la calle Santa Bárbara de Guardo y en www.vidapropia.com), con el objetivo de que el grupo prospere y ayude a sus familias, llevando algo de dinero extra a sus hogares, extremadamente necesitados de ingresos.
«Estamos estudiando todas las fórmulas legales para que puedan colocar la producción tanto dentro del país como fuera de sus fronteras. Así hemos llegado hasta Exporta Fácil, que agiliza toda la tramitación y permite el envío de cajas de hasta 30 kilos de una forma muy sencilla», explica Mónica Calderón, copropietaria de Vidapropia, enfermera de profesión y alma mater de esta iniciativa transfronteriza.
CON INDEPENDENCIA
Una vez constituido el grupo, siguen trabajando en los locales de la iglesia de García, que se ha comprometido a ceder las instalaciones cuando no haya clases, así como la maquinaria, para que ellas -que están «encantadas con el proyecto y con muy buena voluntad», aseguran- puedan emprender.
Y es que, si bien Vidapropia les está acompañando en la etapa inicial de esta aventura empresarial, la idea es que las mujeres trabajen de manera independiente en un futuro cercano y que la marca de moda guardense actúe como «vehículo conductor» hasta que sean autosuficientes para colocar sus productos en el mercado. «Les vamos a ayudar desde todos los frentes, empezando por la formación y la entrega de patrones, además de comprar todo lo que podamos», resume Calderón.





