El Carrión y uno de sus afluentes registran las estaciones en alarma
La evolución de las lluvias, en una jornada en la que ha vuelto a llover sobre mojado, ha provocado que, aunque en los cauces bajos de los principales ríos de la provincia no se hayan dado problemas, en la parte alta y media de la provincia hayan vuelto a saltar las alarmas y la alertas por la cantidad de agua que llega a los ríos.
Así, a las 19 horas, se contabilizan 2 estaciones de aforo en nivel de alarma (naranja) y otras siete en alerta (amarillo) por la crecida de los ríos. Además, la DGT informa del corte de una carretera desde por la mañana a causa de que el agua ha superado el nivel del asfalto y un municipio de la zona norte ha anunciado que ha activado su plan contra inundaciones.
Por partes. Las dos estaciones en nivel naranja se encuentra en la cuenca del Carrión. Una en el propio Carrión, a la altura de Villoldo y otra en el río Ucieza, en la localidad de Villalcázar de Sirga.
En lo que se refiere al Carrión en Villoldo, lleva 95 metros cúbicos por segundo. No se trata del caudal más alto de los últimos días, pero tras caer a 73 durante la pasada madrugada, durante toda la jornada ha seguido una tendencia ascendente que le ha llevado a entrar en nivel naranja.
Precisamente aguas abajo de esta estación, se ha tenido que cortar la carretera provincial que une Perales con Manquillos, según la información de la DGT.

No es nada extraño que esa carretera quede anegada cuando hay una crecida del Carrión.
En el caso del Ucieza, río que nace en los páramos cercanos a Saldaña y que no cuenta con regulación alguna, a su paso por Villalcázar de Sirga arrastra casi 38 metros cúbicos por segundo, alcanzando ahora el pico más alto de todo el episodio de lluvias. Hace dos semanas llevaba 0,6 metros cúbicos por segundo. Todo ese agua se verterá en el Carrión a la altura de Monzón de Campos.
En alerta.
En nivel amarillo se encuentra también otra estación del Carrión, en concreto la de Celadilla del Río, augurando una nueva avenida en el Río Carrión, dado que ya en esa zona alta del río transcurren 62 metros cúbicos por segundo. Ayer, por la mañana era la mitad.
En la parte alta de la provincia también encontramos estaciones en nivel amarillo, como la del Río Lucio en Villallano. Este afluente del Pisuerga carga 20,38 m3/s y en ascenso. Otro tributario norteño del Pisuerga, el Rubagón, en Menaza transporta 12,35 metros cúbicos.
Precisamente, a causa de este río, del Rubagón (y otros cauces), el Ayuntamiento de Barruelo de Santullán ha activado su plan anti inundaciones. «Desde el Consistorio aseguran que «pese a que el río Rubagón ha aumentado notablemente el caudal aún hay margen, gracias a las distintas actuaciones ejecutadas en estos años, entre ellas, la limpieza y la nueva escollera”. Lo cual no es óbice, afirman para estar en «alerta y ya se han llevado a cabo labores extraordinarias de limpieza de sumideros, en puntos como la Residencia Santa Bárbara, así como labores de vigilancia en distintos barrios, como el Bolaredo, entre otros”. El concejal Felipe García Vielba recuerda que se mantienen «en contacto con todas las administraciones, y los dispositivos de emergencia están listos, por si fuera necesario”. En este sentido, el primer teniente de alcalde recuerda que “se han registrado incidencias por agua, con la caída de alguna vivienda antigua, cuya limpieza ya se está gestionando”.
Ese agua de Barruelo llegará en unas horas al Pisuerga que ya en Alar del Rey tiene activada la alerta con 76,95 m3/s. En Herrera de Pisuerga, también, con 126,79 m3/s. La siguiente estación, la de Cordovilla la Real, se mantiene también en alerta, con 166,39 m3/s, lejos de los 232 de ayer, pero enfocando su curva hacia arriba.
También en la cuenca del Pisuerga, pero en el Río Valdavia, en Abia de las Torres se ha activado la alerta al llegar ese río, que sí cuenta con regulación en su cauce más norteño y en los arroyos que lo alimentan, ya a los 55,79 m3/s, por debajo de los 66 de ayer, pero de nuevo en un claro ascenso del caudal.
Además de la carretera cortada, la Junta de Castilla y León advierte de la necesidad de extremar las precauciones en varias de sus carreteras por la presencia puntual de balsas de agua. Carreteras como la CL-626, la Ruta de los Pantanos y sus hijuelas, la Guardo-Velilla, y algunos tramos de las P-233 y P-237 en la comarca del Boedo-Ojeda y Valdavia y en la carretera que une Cordovilla La Real con Astudillo, así como en la P-963 entre Villafolfo y Cervatos de la Cueza.







