Tras las nevadas y las lluvias de los últimos meses, el mal estado del firme, obliga a Carreteras a limitar la velocidad al norte de Herrera de Pisuerga
La Autovía A-67 ha perdido su velocidad máxima genérica que ya no está fijada en todos sus tramos libres de peligros o trazado peligroso en los 120 km/h, sino que ha sido reducido en varios tramos desde desde Herrera de Pisuerga al límite con Cantabria.
Y es que, siguiendo el ejemplo de la demarcación de Cantabria, donde desde hace meses, entre Mataporquera y Reinosa, son habituales las señales de limitación circunstancial amarillas a 100 km/h, esas mismas señales TR-301-100 se han reproducido en la provincia de Palencia, acompañadas, como en Cantabria, del cartel complementario «Firme en mal estado».

Por ahora, esas señales temporales y esa limitación circunstancial se ha establecido, según los conductores consultados, en varios tramos desde Herrera de Pisuerga a Aguilar de Campoo sur (pk 100), aunque las advertencias de mal estado del firme llegan hasta el límite con Cantabria.

Unos 30 kilómetros afectados por esta circunstancia ante lo que cabe pensar aquello de José Luis Martínez Almeida del «poco me parecen» por el estado general de la autovía, cada vez más deteriorada.
De hecho, para muchos conductores, ese reconocimiento del firme en mal estado llega con retraso, dado que ese tramo adolecía desde hace tiempo de rodadura bacheada y, con la acción de las nevadas y de las lluvias de las últimas semanas el mismo ha empeorado, y mucho, con la aparición además de agujeros.

De esta forma, la Administración también se cura en salud, al limitar la velocidad ante posibles incidentes que pudieran darse por el mal estado del asfalto, como el que también se puede encontrar, también en otros los tramos entre Villaprovedo y Osorno, sin (por ahora) limitación.

Un firme con muchos remiendos.
La autovía cumplió el pasado verano 16 años desde su puesta en servicio de forma completa, dado que el tramo central, entre Osorno y Alar no se abrió hasta el verano de 2009. En este tiempo, ha estado sometida a casi continuas reparaciones por los problemas de filtraciones y bombeo de finos de los materiales arcillosos sobre los que se asienta que pasan desde la plataforma a la banda de la rodadura, por donde circulan los vehículos. Y si la capa portante sale a la superficie, el asfalto se hunde, generando esas ondas, especialmente en los carriles derechos.

Un problema que, como ya explicaban varios proyectos de mejora del asfaltado de la autovía tienen mayor incidencia en años e inviernos lluviosos. Esto a provocado que la autovía sea en ocasiones, un arlequín, con los diferentes tonos grisáceos de las distintas capas de asfalto que se han extendido para ir parcheando los desperfectos.
Una solución que se ha seguido en la Línea de Alta Velocidad que corre paralela a la autovía, es extender entre capas de material que forma los terraplenes de la plataforma, capas de cal. «La adición de cal al suelo provoca diferentes efectos, visualmente se observa que el aspecto del suelo pasa a ser “más granular” y de forma práctica se obtiene una mezcla de mejor “trabajabilidad”. Estos efectos vienen derivados de las reacciones químicas que tienen lugar al mezclar un suelo arcilloso con la cal y el agua. Las propiedades geotécnicas de la mezcla cambian, se reduce rápidamente la plasticidad del suelo y su hinchamiento frente al agua, y aumenta su capacidad portante. En general, con los suelos arcillosos el tratamiento con cal es una buena solución, pero es imprescindible realizar un plan de ensayos muy exhaustivo, tal y como viene reflejado en las prescripciones que se han redactado. En algunos casos el tratamiento con cal no llega a ser suficiente y entonces sería preciso realizar otro tipo de tratamientos o importar material de préstamos, con el consecuente aumento del coste de la obra», se puede leer en el estudio Nuevas prescripciones de estabilización de suelos con cal para rellenos de terraplén en líneas de alta velocidad de ADIF, firmado por Francisco Cabrera Jerónimo (Adif); José Javier Navarro Ugena (Adif); José Estaire Gepp (Cedex);Maria Santana Ruiz de Arbulo (Cedex)
Una solución que no se podrá ejecutar ya en la autovía, por lo que seguirá teniendo problemas de baches y de irregularidades de la banda de rodadura que podrían seguir extendiendo, como si fuera un virus, las señales amarillas que limitan la velocidad.










