El líder de Vox acusa a Pedro Sánchez de ser “la mayor amenaza para España”, pide a Feijóo una moción de censura y reclama referendos sobre Mercosur e inmigración
Jesús García-Prieto / ICAL
El líder de Vox, Santiago Abascal, aseguró hoy en un acto electoral en Palencia y ante unas 2.000 personas, que “la soberanía de España está entregada a Bruselas y cuando no, está en Barcelona”, una situación que, a su juicio, dificulta cualquier acuerdo con el PP. Abascal denunció que el Parlamento nacional se ha convertido en un “mercado persa” donde se negocian los intereses del país y acusó tanto a ‘populares’ como socialistas de haber pactado en la capital europea las políticas que, según dijo, “destruyen la prosperidad y la soberanía energética” de España.
Ante los simpatizantes congregados en la Plaza Mayor de la capital palentina, el líder de Vox enmarcó su intervención con una reivindicación al contacto directo con “los problemas reales de la gente” frente, dijo, a la política de los platós de televisión y las encuestas, al referirse a los pueblos y ciudades que está recorriendo durante esta campaña, de los que nombró, por ejemplo, Guardo, San Pedro de Cansoles o La Latra, refiriéndose a Palencia pero enumerando hasta casi 40.

En el plano nacional, centró buena parte de su discurso en el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al que definió como “la mayor amenaza para España”, aseguró en declaraciones recogidas por Ical. Le acusó de “deteriorar la prosperidad económica, la seguridad y las libertades, así como de utilizar los conflictos internacionales”, en alusión a la guerra en Irán, “para desviar la atención de los casos de corrupción que afectan a su entorno político y personal”. “Se ha disfrazado de pacifista, pero quiere cualquier guerra”, afirmó.
Abascal reclamó la desclasificación de “toda su corrupción” en lugar de los papeles sobre el 23F y sostuvo que el Gobierno trata de “tapar” los escándalos mediante la confrontación política y exterior. En este contexto, vinculó al Ejecutivo con el aumento del coste de la vida y vaticinó que “va a subir la cesta de la compra” y persistirán los problemas económicos.
Asimismo, el líder de Vox arremetió también contra las políticas energéticas y medioambientales acordadas, en su opinión, por el PP y el PSOE en la Unión Europea y las responsabilizó de la pérdida de soberanía energética y del impacto en sectores como el primario. Criticó especialmente el acuerdo comercial con Mercosur y puso en duda la eficacia de las cláusulas de salvaguarda anunciadas. Por ello, defendió la convocatoria de un referéndum para que los españoles se pronuncien sobre este tratado y sobre las políticas migratorias.
En materia de inmigración, apostó por la expulsión de quienes entren ilegalmente o cometan delitos, y reclamó que las decisiones estratégicas no se adopten “a espaldas de los españoles”.
Moción de censura contra Sánchez
Abascal dedicó parte de su intervención a la situación parlamentaria y a la relación con el PP. Aseguró haber pedido de nuevo al presidente de los populares, Alberto Núñez Feijóo, que presente una moción de censura contra Sánchez para “retratar” a sus socios y evidenciar las alianzas en el Congreso, aunque expresó su convicción de que no dará ese paso. “A la mafia de Sánchez no se le puede combatir con una estafa”, afirmó.
Abascal señaló que en algunos Ayuntamientos si han llegado a acuerdos cen el PP, aunque es complicado dijo. Por ejemplo, tumbando las Zonas de Bajas Emisiones. «¿Aquí (en Palencia) no os lo habrán metido, verdad? Ah, sí. Claro, vais a salvar el mundo desde aquí, jorobando la vida a las personas que no pueden entrar al centro de las ciudades», se ironizó Abascal.
En clave europea, sostuvo que existe una mayoría alternativa en el Parlamento Europeo entre el PP y los “grupos conservadores y reformistas”, pero reprochó a los ‘populares’ que no quieran romper su entendimiento con los socialistas. Según Abascal, esa alianza explica las dificultades para alcanzar acuerdos en comunidades autónomas como Extremadura o Aragón.
Precisamente, en referencia a esas negociaciones en Extremadura, Abascal criticó el “decálogo” planteado por el PP como condición para avanzar en un acuerdo de gobierno, al considerar que incluía exigencias sobre el respeto a la Constitución y al Estado de Derecho que, a su juicio, resultan “innecesarias” en relación con Vox. El líder del partido comparó esa actitud con la mantenida con el PNV, formación con la que, según afirmó, los ‘populares’ pactaron «sin imponer requisitos similares».
Además, también respondió a las críticas del expresidente del Gobierno José María Aznar, al que calificó de “vieja gloria” tras cuestionar posibles contactos entre Vox y el Ejecutivo. Abascal negó cualquier interlocución con el Gobierno y defendió la trayectoria de su partido como fuerza “patriota” y respetuosa con la legalidad.
En el ámbito social, criticó las iniciativas del Gobierno para limitar el acceso de los menores a determinadas redes sociales, sobre las que argumentó que no buscan proteger a la infancia, sino “restringir la libertad de información”. Según sostuvo, el Gobierno actúa ahora por la movilización juvenil contra sus políticas.
El acto concluyó con un llamamiento a la movilización electoral, especialmente dirigido a quienes aún dudan su voto. Abascal pidió a sus simpatizantes que convenzan a familiares y conocidos de que Vox representa una “alternativa de sentido común” para “recuperar Castilla, León y España”.




