Más de 40 piezas, con trajes y mobiliario especial, te transportan a un universo de fantasía y juego en la exposición dedicada a las muñecas Nancy que puedes visitar este mes en Baltanás, en el Museo del Cerrato Castellano, los sábados y domingos en horario de 11:00 a 18:00 horas, en la sala de exposiciones temporales de este, por otro lado, interesante museo para toda la familia.
Tanto niños y niñas amantes de las “nancys” como, por supuesto, sus madres y abuelas, que aprovecharán esta ocasión para viajar a los recuerdos más entrañables de su infancia, que se exhibe desde el pasado mes de febrero en el Museo cerrateño. Tal y como indican fuentes municipales, se exhiben modelos desde los inicios en los años 70 hasta la actualidad y está generando un gran interés sobre todo en las familias con niñas, fans de la icónica muñeca. Y es que ¿quién no ha tenido una muñeca de este tipo alguna vez entre sus manos? Creada en 1968 por la empresa española FAMOSA ((Fábricas Agrupadas de Muñecas de Onil, Sociedad Anónima), la icónica muñeca forma parte de la historia de nuestro país, con plena vigencia hoy en día, como parte no solo de las estanterías más especiales de las jugueterías actuales, sino sobre todo, del imaginario colectivo desde hace más de medio siglo.
En su momento, su lanzamiento supuso una auténtica revolución en el mercado juguetero español, que durante los años 40 y 50 había estado liderado por muñecas como Mariquita Pérez. Diseñada por José Sebastián y modelada por Tino Juan con una altura inicial de 42 centímetros, Nancy fue ideada para alejarse de la tradicional imagen de las muñecas con aspecto de bebé. En su lugar, se presentó como una chica joven, moderna y emancipada.
Además, su fabricación con nuevos materiales como el plástico abarató radicalmente los costes, haciéndola más accesible que otros juguetes y muñecas. La importancia de Nancy en España trasciende el ámbito del juego: la muñeca se convirtió en un verdadero icono de la modernidad. Nancy se erigió como un referente de estilo y difusora de tendencias gracias a su estrecho vínculo con la moda. A lo largo de los años no solo reflejó estéticas bohemias, pop o punk, sino que fue vestida por los grandes nombres de la alta costura española.
En las décadas posteriores a su lanzamiento, la familia creció con la llegada de su hermana Lesly (1976) y su amigo Lucas (1978), y la propia muñeca evolucionó integrando mecanismos interactivos y cambiando sutilmente sus rasgos físicos. Hoy en día, Nancy sigue siendo un éxito de ventas intergeneracional que levanta pasiones entre grandes y pequeños. Lejos de quedarse anclada en el pasado, se ha adaptado a la perfección como una chica del siglo XXI que sigue tan vital y marcando tendencia como el primer día.





