La Audiencia Provincial de Palencia no celebrará finalmente el juicio con jurado popular previsto por el crimen ocurrido el 3 de septiembre de 2024 en la localidad de Venta de Baños. La acusada, Carla H.L., de 29 años, aceptó una pena de 16 años de prisión tras alcanzar un acuerdo de conformidad con la Fiscalía, la defensa y la acusación particular.
Según informa Diario Palentino y recoge Ical, la encausada reconoció su responsabilidad como autora de un delito de asesinato con el agravante de parentesco y la atenuante de confesión. Este pacto evita la celebración de la vista oral, que iba a comenzar el próximo lunes bajo la fórmula del Tribunal del Jurado.
El acuerdo incluye además una orden de alejamiento durante diez años respecto a su hermano y sus dos sobrinos. En concepto de responsabilidad civil, la acusada deberá indemnizar a su hermano con 40.000 euros y con 20.000 euros a cada uno de sus dos sobrinos.
A falta de la redacción de la sentencia, el procedimiento queda visto para fallo conforme a los términos pactados por las partes.
Los hechos se remontan a la tarde del 3 de septiembre de 2024, cuando la acusada acabó con la vida de su madre, Estrella L., de 50 años, en el domicilio familiar situado en la avenida Primero de Junio de Venta de Baños. Según la investigación, el crimen se produjo en el transcurso de una discusión iniciada en torno a las siete de la tarde, durante la cual la acusada asestó más de 30 cuchilladas a la víctima, que resultaron mortales.
El equipo forense determinó que la acusada era plenamente imputable, al considerar que era consciente de sus actos en el momento de los hechos, un aspecto clave en la calificación jurídica del caso.
Inicialmente, el Ministerio Fiscal calificó los hechos como asesinato con alevosía y solicitó 28 años de prisión, mientras que la acusación particular elevó la petición a 31 años al apreciar también ensañamiento. Por su parte, la defensa interesó una pena de 15 años al concurrir la atenuante de confesión.
El acuerdo final supone una rebaja sustancial de las peticiones iniciales y evita un juicio que estaba previsto que se prolongara durante cuatro jornadas, para el que ya habían sido seleccionados 35 ciudadanos como posibles jurados, además de trece peritos y diez testigos, según detalla el periódico.
Desde el inicio, el caso fue considerado un episodio de violencia intrafamiliar o doméstica y se descartó cualquier vínculo con la violencia de género. La sentencia, que se conocerá en los próximos días, pondrá fin a uno de los casos más graves de violencia doméstica registrados recientemente en la provincia.





