Puede que le hayas visto en tu sofá recientemente protagonizando la serie de Netflix ‘Desaparecido’ (2025) o, más cerca en el tiempo, en la gran pantalla con la película ‘Boulevard’ (2026) que se acaba de estrenar en los cines de toda España. Lo que quizá no sepas es que Jon Lukas (2000), una de los actores emergentes del cine español, pasó la mitad de su vida en Palencia.

En concreto, vivió sus primeros años en Baltanás (habiendo nacido en Aia), antes de trasladarse a la capital. 13 años, de los 26 que tiene, que residió en la provincia, pasando a cursar el instituto en La Salle y estando muy ligado durante esa estancia al fútbol palentino, primero en el propio Baltanás y después en el CD San Juanillo, recorriendo campos de fútbol de toda la provincia como extremo, que era su posición en el campo. “Recuerdo sobre todo esa etapa, la del instituto, el fútbol… pasar frío por ahí”, comenta entre risas.
No mantiene hoy una relación constante con Palencia, pero sí conserva vínculos de todos sus años en la provincia. Amigos de aquella época (cita a Edu Gallardo), algún familiar, contactos que siguen ahí y recuerdos muy concretos, como las visitas a casa de sus abuelos o los almuerzos en la bodega de Guiri. Y, más allá de lo tangible, reconoce que ese periodo también le marcó a nivel personal: “Me ha hecho ser más fuerte”, comenta.
Lo curioso es que, por entonces, nada hacía indicar que acabaría dedicándose al mundo de la interpretación. Su camino iba por otro lado. Estudió Administración y Dirección de Empresas (ADE) y llegó a trabajar en banca, en Caja Rural, con una rutina completamente distinta a la actual. La interpretación iría apareciendo poco a poco en su vida.

“Desde pequeño me gustaba ver películas, disfrazarme de personajes de películas que veía… pero nunca le había dado importancia”, explica. Fue durante su etapa universitaria en San Sebastián cuando decidió apuntarse a una escuela de teatro (Academia Binahi, en Donosti). A partir de ahí, todo empezó a encajar. Primero llegaron pequeños proyectos —uno de ellos ni siquiera llegó a ver la luz—, después más castings, más formación… hasta que llegó la oportunidad que lo cambió todo.
Ese punto de inflexión fue ‘Desaparecido’. La serie de Netflix supuso para él un antes y un después, no solo a nivel profesional, sino también personal. “Fue un cambio de vida total”, reconoce. Pasó de la estabilidad de un trabajo en el banco a un sector completamente distinto, con otros ritmos. “Es muy diferente levantarte para trabajar en algo que te apasiona”, resume. Y con otra exposición en las calles donde ya le reconocen.
También cambió mucho su forma de entender la profesión. Desde fuera, admite, todo parece más sencillo de lo que realmente es. “No sabes cómo funciona un rodaje, todo el equipo que hay detrás, los tiempos… haces un casting y pueden pasar meses hasta que sabes algo”, explica.
Tras ese salto, su carrera ha seguido creciendo. Su participación en ‘Boulevard’, película recientemente estrenada en los cines, ha sido otro paso importante. La cinta ha logrado situarse entre lo más visto en España y ha ampliado su proyección también a nivel internacional, con estreno en Latinoamérica. “Ha sido increíble”, dice. No solo por el resultado, sino por el equipo y las relaciones que ha construido en el camino: “Me llevo gente muy buena y contactos que ahora también me están ayudando a llevar mi carrera”.
“Me encantaría compartir pantalla con Marta Etura”
Asimismo, Jon Lukas es consciente de que la interpretación es un sector exigente, competitivo y poco predecible. “Es un mundo difícil y te lo tienes que trabajar mucho. Puede ser que tienes que estar en el momento adecuado y justo, pero necesitas mucho trabajo y tienes mucha competencia, con gente muy buena”, insiste. Aun así, tiene claro que tomó la decisión correcta al dejar atrás la banca.
De cara al futuro, no se cierra puertas a ningún registro. Le gustaría explorar mundos distintos, aunque señala que le “encantaría hacer comedia”: “Me parece lo más complicado del mundo”, comenta. También quiere probar con hacer alguna película de acción o incluso el cine histórico. “Me encantaría hacer de todo un poco y cambiar un poco el registro”, asegura. Entre sus referentes, destaca el nombre propio Marta Etura, ganadora al Goya a Mejor actriz de reparto en 2009 por Celda 211, y otras tres veces nominada a estos galardones. Asegura que le encantaría compartir pantalla con ella; ha sido una de las artífices de su formación, dotándole de un gran apoyo y aprendizaje y a la que señala como una de las personas clave en sus primeros pasos en la profesión. “Siempre que tengo algo a la pobre la tengo mareada”, bromea.





