Una de las tradiciones más arraigadas de Astudillo tiene lugar el primer domingo de mayo, cuando se celebra el «Voto Villa», una peculiar romería a la ermita del Santísimo Cristo de Torre con referencias escritas desde el siglo XVII, en la que los romeros reciben una ración de pan, queso y cebolleta.
Según se describe en la web de la Oficina de Turismo de Astudillo, los votos de villa son promesas solemnes hechas por el Cabildo y el Concejo de una población. Al quedar deshabitado el entorno de esta ermita, se produjo una disputa entre los vecinos de Astudillo y los de Santoyo. El pleito eclesiástico se resolvió en 1675 a favor de Astudillo, agregándose la antigua iglesia de Torre a sus tres parroquias. A ello se añade la devoción que los astudillanos profesaban a la imagen del Santísimo Cristo, de la que se dice que llegó desde Tierra Santa flotando por las aguas sin que nadie pudiera pararla hasta detenerse en un recodo del Pisuerga cercano a este lugar.
Este año, la programación se ha completado durante todo el fin de semana con una cata de quesos en la Peña Manguis, ofrecida por la empresa artesana La Oveja que Bala, de Carrión de los Condes, además de la Muestra de Artesanía, que contribuyó a recaudar fondos a favor de la Asociación Española Contra El Cáncer de Palencia.
FOTOS: Marisa Franco y @danielherrerofotografia




























