Junta e Itagra celebran un foro, en el marco del Protocolo Palencia 2030, para analizar soluciones de IA, sensorización y vehículos autónomos existentes y la forma de acercarlos a los usuarios finales
El campo exploró hoy en Palencia la incorporación de diferentes soluciones tecnológicas que le permitan mejorar la competitividad, reducir costes y hacer frente a la falta de mano de obra. La Junta de Castilla y León y el Centro Tecnológico Itagra celebraron el Foro Nacional ‘Aplicaciones de la Robótica en la Agricultura’, un encuentro especializado que ha reunido a investigadores, empresas y profesionales del sector para analizar las posibilidades de la robótica, la inteligencia artificial y la digitalización. Con un reto, que no es el del desarrollo tecnológico, que ya existe, sino encontrar la manera de acercarlo al agricultor final.

El cierre de la jornada dejó una premisa clara: el desafío ya no es la invención, sino la integración. Según expuso Asier Saiz, la tecnología necesaria para transformar el campo ya está disponible y la mayor parte de las dificultades técnicas han sido superadas, pero el reto ahora es su adaptación específica al ecosistema agrario. Para el director de Itagra, el futuro del sector depende de una transferencia de conocimiento efectiva y de una apuesta firme por la formación especializada, sugiriendo incluso la creación de una Formación Profesional específica para estos desarrollos. «Tenemos que apostar por esa transferencia de conocimiento y de tecnología para dar confianza al sector», señaló Saiz, enfatizando que la innovación solo es útil si el agricultor sabe cómo manejarla.
Uno de los puntos más críticos de su intervención fue el llamamiento a modernizar el marco legal, que actualmente actúa más como un freno que como un impulso. Tomando el caso de los drones como ejemplo de parálisis burocrática, Saiz subrayó la urgencia de dinamizar la normativa para que no bloquee la llegada de soluciones robóticas al campo.
Otro, la necesidad imperiosa de articular mejor la cadena que va desde el fabricante hasta el destinatario final, ya sea un agricultor individual o una empresa de servicios. Como conclusión a la jornada, Saiz lanzó un mensaje de activación para todos los agentes implicados: “animo a que el sector no sea un mero observador de esa tecnología», pidiendo una implicación directa en el desarrollo de aplicaciones que definan el campo del mañana.
Algo en lo que coincidieron los ponentes es en que ese acercamiento tiene que ser a través de empresas de servicios que los alquilen o los realicen, como los servicios de las cosechadoras.
El foro, organizado por el Instituto para la Competitividad Empresarial de Castilla y León (ICECYL) en colaboración con Itagra y celebrada en el Centro Integrado de Formación Profesional Viñalta de Palencia, fue abierto por el consejero de Economía y Hacienda y portavoz de la Junta en funciones, Carlos Fernández Carriedo.

Fernández Carriedo destacó que la cita se integra en la estrategia de innovación vinculada al Protocolo Palencia 2030 para la especialización inteligente del sector agroalimentario y defendió la incorporación de nuevas tecnologías para reforzar la eficiencia de las explotaciones agrarias y la competitividad empresarial.
“El sector agrícola y la industria agroalimentaria se encaminan dentro de esta Plataforma 2030 que habíamos pensado para Palencia, donde trabajamos en el ámbito de la innovación, el desarrollo tecnológico y la aplicación para las empresas”, señaló en declaraciones recogidas por Ical. Asimismo, recordó el esfuerzo realizado por la Junta a través del programa Centr@tec, que desde 2017 movilizó “casi ocho millones de euros”, llegó a más de 1.000 empresas y ha permitido formar a 10.000 profesionales.
El consejero incidió en que el principal objetivo es “unir empresa, innovación y territorio” ante retos como la dificultad para encontrar trabajadores y la necesidad de reducir costes de producción. “Se trata de incorporar tecnología para ser más eficientes, para tener mejor competitividad y para solventar esta dificultad de encontrar trabajadores”, afirmó, al tiempo que rechazó que estas herramientas busquen sustituir empleo. “No se trata en modo alguno de sustituir a los trabajadores, sino de que trabajadores y empresas utilicen esta tecnología para competir mejor”, añadió.
Durante el encuentro se abordaron aplicaciones relacionadas con el 5G, internet de las cosas, sensórica inteligente, inteligencia artificial y monitorización de cultivos, además de celebrarse demostraciones prácticas de robots móviles y maquinaria autónoma aplicada al trabajo agrícola.
El director de Itagra, Asier Saiz Rojo, subrayó que el foro conviertió a Palencia en un punto de referencia nacional en innovación agraria y agradeció el respaldo de la Junta y del Icecyl para desarrollar iniciativas como Centr@tec. “Hoy nos vamos a juntar más de 100 personas para hablar de robótica, sensorización, inteligencia artificial, imágenes satelitales y herramientas que van a ser claves para los retos que tiene la agricultura”, apuntó.

Saiz defendió que la tecnificación del campo será decisiva para afrontar el cambio climático y la escasez de personal. “La mano de obra va a ser un limitante en el futuro y tenemos que empezar a pensar en soluciones. Una de ellas es tecnificar el campo y emplear herramientas nuevas para suplir esa falta de mano de obra”, indicó.
El responsable de Itagra aseguró además que Palencia ocupa una posición destacada en investigación e innovación agroambiental gracias a la colaboración entre universidad y centros tecnológicos. “Palencia es una provincia líder en I+D en agricultura y medioambiente. Tenemos científicos punteros y dos centros tecnológicos fundamentales como Itagra y Cetece”, afirmó.
Entre las demostraciones previstas en el foro figuran robots capaces de eliminar malas hierbas, realizar tratamientos fitosanitarios o recopilar datos para facilitar la toma de decisiones de los agricultores. “Las nuevas tecnologías tienen una base fundamental, que es la información, y lo que pretenden es aportar toda la información posible al agricultor para que tome las mejores decisiones”, explicó.
El foro se desarrolló en el marco del Protocolo Palencia 2030, iniciativa de la Junta que impulsa proyectos por valor de 36 millones de euros orientados a convertir la provincia en un referente agroalimentario de valor añadido. Dentro de esta estrategia se incluye el desarrollo de suelo industrial, la futura incubadora tecnológica Incubatech y la aceleradora vertical agroalimentaria, que ya ha prestado más de 122 servicios avanzados y respaldado a 30 empresas innovadoras.







