EDITORIAL PALENCIA INVIERTE

Lo importante no puede esperar

Junio invita a reflexionar sobre el avance real en nuestras metas y sobre la situación de Palencia, que, a pesar de su potencial, necesita decisiones concretas en vez de solo diagnósticos
“Lo importante no puede esperar”

Junio tiene una virtud incómoda. No permite engañarse del todo. Todavía queda año por delante, sí, pero ya ha pasado tiempo suficiente para saber si aquello que nos propusimos iba en serio o era solo una manera elegante de aplazar decisiones.

A estas alturas, muchas agendas están llenas y muchas conversaciones siguen vacías. Hemos encadenado reuniones, actos, proyectos, compromisos, llamadas y cierres de edición con esa sensación contemporánea de no parar nunca. Pero no siempre moverse significa avanzar. A veces uno termina el día agotado y, aun así, con la impresión amarga de haber empujado muy poco lo importante.

Nos ocurre como personas y como territorio. Palencia lleva años conviviendo con una paradoja conocida. Tenemos diagnósticos, informes, titulares y conversaciones de sobra. Sabemos hablar de despoblación, oportunidades, industria, comercio, vivienda, jóvenes que se marchan, servicios que se debilitan y futuro que cuesta imaginar. La cuestión es si somos capaces de pasar de la explicación permanente a una ambición práctica.

Porque hay un riesgo en acostumbrarse a explicar los problemas. Que la explicación acabe sustituyendo a la reacción. De tanto repetir lo que nos falta, podemos terminar instalados en una lucidez resignada, bien argumentada, pero poco transformadora. Y Palencia no necesita que le describan eternamente sus heridas. Necesita inteligencia, exigencia, inversión, autoestima y decisiones.

No hablo de discursos grandilocuentes. Más bien de algo mucho más serio. De dejar de tratar algunas cuestiones como inevitables. Que un joven formado mire fuera antes que dentro no debería parecernos normal. Que abrir o mantener un negocio sea una carrera de obstáculos no debería parecernos parte del paisaje. Que determinadas iniciativas mueran por cansancio, burocracia o falta de acompañamiento no debería despacharse con un encogimiento de hombros. Una provincia se debilita cuando empieza a considerar natural aquello que debería incomodarla.

Y, sin embargo, hay motivos para no caer en el derrotismo. Palencia conserva calidad de vida, ubicación estratégica, empresas sólidas, patrimonio, cultura, talento y una manera de relacionarse que en otros lugares se ha perdido. Pero conviene decirlo sin azúcar. Tener potencial no basta. Es solo una promesa si nadie lo trabaja. Una ciudad, una provincia o una empresa pueden vivir convencidas de lo que podrían ser, mientras el presente se les queda pequeño.

Quizá por eso junio sea buen mes para hacerse preguntas menos cómodas. No qué nos gustaría que pasara, sino qué estamos haciendo para que pase. No quién debería venir a resolverlo, sino qué responsabilidad asumimos desde nuestro lugar. No cuántas veces hemos dicho que Palencia merece más, sino cuántas decisiones hemos tomado en coherencia con esa frase.

En lo personal también sucede. Hay etapas en las que uno confunde saturación con compromiso. Estar desbordado parece casi una prueba de importancia. Pero vivir apagando fuegos no es necesariamente construir. A veces hay que detenerse para distinguir entre lo urgente, lo cómodo, lo heredado y lo necesario. Lo mismo vale para una sociedad. No todo lo que ocupa espacio merece prioridad.

Esta edición de junio llega con medio año consumido y medio año todavía abierto. Con tiempo para detectar inercias y margen para corregirlas. Quizá ahí esté la oportunidad. No en empezar de cero, porque casi nunca se empieza de cero, sino en dejar de vivir como borrador eterno.

Palencia no puede permitirse ser un proyecto siempre pendiente de revisión. Tampoco nosotros. Hay ideas que necesitan menos vuelta y más decisión. Hay conversaciones que piden convertirse en hechos. Hay oportunidades que no esperan a que tengamos la agenda despejada.

Junio nos deja esa advertencia. El año avanza. La vida avanza. La provincia también, aunque no siempre en la dirección que quisiéramos. Por eso conviene preguntarse, antes de que llegue diciembre con su balance tardío, qué parte de lo importante seguimos dejando para después.

 

Recibe las noticias de última hora en tu móvil

Únete al canal de Telegram de Palencia en la Red

No te pierdas ninguna noticia de Palencia

Añade Palencia en la Red como fuente preferida en Google y recibe más noticias como esta.

Añadir como fuente preferida

Haz clic, marca la casilla y listo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados

Noticias más vistas: