La galletera invertirá 196,3 millones en una nueva plataforma logística en Aguilar de Campoo y un centro productivo en Villamuriel de Cerrato
La nueva planta del sur provincial, que amplía la presencia geográfica de la compañía y avanza en la descentralización, se dedicará a preparados alimenticios homogeneizados y productos dietéticos
ICAL
Galletas Gullón invertirá 196,3 millones entre 2026 y 2030 en un proyecto estratégico que generará 140 empleos directos a través de dos nuevas infraestructuras. En primer lugar, una nueva plataforma logística robotizada en Aguilar de Campoo, anexa a las instalaciones de la planta de VIDA, lo que permitirá asegurar la integración operativa con los dos centros productivos existentes del grupo en la localidad de la Montaña Palentina; y en segundo, un centro productivo en Villamuriel de Cerrato, para preparados alimenticios homogeneizados y productos dietéticos, que supone ampliar la presencia geográfica de la compañía y avanzar en la descentralización de su base productiva.
De este modo se plantea una inversión integral y tractora que “combina capacidad industrial y excelencia logística para sostener el crecimiento del grupo y reforzar su liderazgo en alimentación saludable”.
Así, la plataforma logística estará integrada por un silo de alto rendimiento de 38 metros de altura, climatizado, con seis calles y capacidad para 37.400 palets, además de su playa de muelles. Estará totalmente robotizada y se establece como centro estratégico en Aguilar de Campoo, centralizando flujos de recepción, almacenamiento y expedición, e integrando tecnologías avanzadas de control y climatización.
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Esta plataforma, según el proyecto, “incrementa la capacidad de respuesta y la calidad del servicio, sustenta el crecimiento internacional y optimiza costes logísticos y plazos de entrega”.
Por su parte, el nuevo centro productivo de Villamuriel de Cerrato se configura como plataforma industrial “clave” del grupo para las gamas sin gluten, sin lactosa y dietéticas, con tres líneas de producción (reservando capacidad de ampliación para hasta nueve líneas adicionales) y elevada flexibilidad operativa. También, incorpora digitalización de fabricación, trazabilidad integral por lote, líneas y flujos segregados con control de alérgenos, inspección y control en línea (visión, pesaje, detección) y medidas de eficiencia energética.
En conjunto, la inversión, para la que se ha solicitado su declaración como proyecto industrial prioritario, conlleva un “impacto positivo” tanto en lo económico e industrial de las zonas afectadas, como en la generación de empleo tanto directo como indirecto.
Además de los puestos de trabajo directos, se prevé que ambas instalaciones generen un importante efecto tractor en Castilla y León, derivado de la política de abastecimiento de Galletas Gullón, con lo que “contará con un importante número de proveedores locales en empresas suministradoras, transportes de materias primas y productos terminados”. Sobre esta base, se trabaja en las nuevas inversiones, estimando que el proyecto contará con más de 1.800 proveedores procedentes de Castilla y León, lo que supone más de 600 empleos indirectos en toda la Comunidad.
Las cifras de Gullón
El grupo opera actualmente con dos instalaciones complementarias y altamente automatizadas, con una capacidad industrial total actual de 360.000 toneladas al año repartidas en las dos plantas: la factoría Gullón (inaugurada en 2003, con aproximadamente 100.000 metros cuadrados) y VIDA (puesta en marcha por fases desde 2015 a 2025, con 150.000 metros cuadrados).

Ambas reúnen líneas de última generación, con “fuertes” capacidades de horneado, envasado, paletizado y trazabilidad digital, además de sistemas de eficiencia energética y gestión avanzada de residuos, lo que explica que el conjunto sea reconocido como el mayor sitio industrial dedicado a galletas en Europa.
En los últimos años, ha armonizado su evolución con la diversificación de su gama y con certificaciones pioneras de calidad y medio ambiente, junto con un modelo de gestión responsable que ha permitido reducir las emisiones, fijar objetivos climáticos a 2030 y avanzar en eficiencia energética y uso de materiales reciclados; en conjunto, la compañía “se consolida como un referente de industria alimentaria en la España interior, capaz de modernizarse y expandirse mediante innovación y tecnología sin perder su arraigo territorial ni su carácter familiar, actuando como motor socioeconómico de Aguilar de Campoo y su comarca”, señala el proyecto.
La empresa familiar Galletas Gullón S.A. fue fundada en 1892 en la localidad del norte de Palencia. Con más de 130 años de trayectoria, mezcla tradición repostera con innovación industrial. A lo largo de su historia se ha consolidado como primer productor nacional de galletas y uno de los principales fabricantes de Europa, manteniendo el cien por cien de su producción en la localidad palentina, desde donde abastece a más de 120 países.
Esta concentración productiva ha sido “clave”, señalan fuentes de la firma palentina, para construir el mayor complejo industrial de galletas de Europa, integrado por las fábricas de Gullón y VIDA (Vértice de Innovación y Desarrollo de Alimentos, S.A.U.). En 2025, la compañía alcanzó una facturación cercana a los 750 millones de euros y superó los 2.100 empleos, cifras que “reflejan su liderazgo industrial y su contribución al desarrollo socioeconómico” de la Montaña Palentina.




