Correos dedica, en el segundo aniversario de su fallecimiento, un sello, su segundo, a Mariano Haro, uno de los pocos palentinos con efigie postal
Lo suyo, cuando vestía la mítica zamarra del Educación y Descanso, era llegar el primero. Lo estuvo haciendo en las grandes citas desde inicio de la década de los 60 hasta mediados de los 70 del siglo pasado. Casi nadie era capaz de alcanzar en la pista al León de Becerril, Mariano Haro. Al menos a nivel nacional.
Mariano Haro inició su carrera deportiva recorriendo diariamente más de 30 kilómetros entre su localidad natal y la capital palentina, unos entrenamientos que marcaron el comienzo de una trayectoria que le situó entre los mejores especialistas mundiales en campo a través y pruebas de fondo durante la década de 1970.
Repetía y repetía en los podiums. Como ahora repite en las cartas. Hoy, coincidiendo con el segundo aniversario de su fallecimiento, Correos ha emitido una serie de sellos con la efigie de Mariano Haro, con un valor facial de tres euros y una tirada de 65.000 ejemplares.

Unos sellos que harán que el León de Becerril, entre cuyos principales logros están la treintena de campeonatos de España en diferentes categorías, cuatro medallas de plata en los Campeonatos del Mundo de cross y el cuarto puesto en la prueba de 10.000 metros de los Juegos Olímpicos de Múnich 1972, así como ser olímpico en México 1968 y Montreal 1976, pueda seguir corriendo. Más que los 30 kilómetros que se hacía diariamente para entrenar cuando competía. De hecho, el valor facial de su sello serviría para realizar envíos de cartas internacionales.
Pero Haro repetirá en esa pista. Porque ya tiene otro sello dedicado. De la década de los 80 convirtiéndose en uno de los pocos palentinos que tienen sellos y posiblemente en el único que tenga dos.

Otros sellos palentinos
Al menos cuatro palentinos (si no se nos ha escapado alguno en la enorme lista existente) han aparecido en las estampas postales, todos ellos bastante más antiguos que Haro, que también fue alcalde de Becerril y diputado provincial.
Así pues, el primero en aparecer en un sello postal fue Jorge Manrique, allá por el año 1979, con un valor facial de 5 pesetas.

Tras él, ya en 1987, llegó Victorio Macho, con valor facial de 50 pesetas.

El tercero en la lista, Pedro Berruguete, ya con los Euros como protagonistas: 0,39€.

Aunque hablando de Berruguetes, no con su imagen, sino con las de seis de sus esculturas, Correos ya emitió un serie dedicada a Alonso Berruguete en 1962, con valores de entre 25 céntimos de peseta y 10 pesetas.

El último palentino en aparecer en un sello fue Pedro González. Así, puede que no les suene, porqué es más conocido como San Telmo.

La lista de palentinos en sellos es corta, aunque cabe destacar que otros motivos palentinos sí han aparecido en las estampas postales. Desde La Olmeda a la ciudad de Palencia, o Puentecillas, sin olvidar La Catedral,entre otros.





