Fernando Caballero Rojo
Un año más, con la llegada de las fiestas de San Antolín, el coso de Campos Góticos vuelve a abrir sus puertas, en una ocasión muy especial por la celebración del cincuenta aniversario de la plaza. La conocida como plaza de los cien días celebra su medio siglo desde que sustituyese al viejo coso, y lo hace en el quinto año con la UTE de Circuitos Taurinos y Pueblos del Toreo (Carlos Zúñiga y Víctor Zabala) al frente de la feria.
Curiosamente, en el cartel que inauguró la plaza en 1976 estuvo anunciado El Niño de la Capea, y cincuenta años después vuelve a estar presente en el cartel que abre la feria, aunque en esta ocasión como ganadero. La presencia de los astados del Capea supone un gran aliciente de la corrida, al no ser habitual ver toros de encaste Murube en la lidia a pie. El cartel, el mas rematado de la feria, tiene claro sabor a toreo clásico. Lo abrirá el riojano Diego Urdiales, con uno de los conceptos mas propios y mas puros del escalafón, y lo completan los sevillanos Pablo Aguado y Juan Ortega.
Aguado está encontrado en este verano uno de los momentos mas inspirados de su carrera, que culminó con una faena histórica en El Puerto de Santa María. Por su parte, el trianero Juan Ortega no está encontrando la regularidad en las últimas temporadas, pero su manejo del capote y su temple con la muleta siempre son motivos de sobra para ir a la plaza.
El domingo se volverán a lidiar reses de encaste Murube, pero esta vez para lo que acostumbran, la lidia a caballo. Serán los astados portugueses de María Guiomar Cortés de Moura, en un cartel que tiene por principal atractivo a Diego Ventura, máxima figura actual del toreo a caballo, como acreditan sus triunfos tarde tras tarde. Completan el cartel Sergio Galán y la joven promesa Sebastián Fernández.
El lunes treinta y uno se corta el abono, pero no los festejos, ya que se celebrará una clase práctica con alumnos de diversas escuelas taurinas de España y Portugal, con la presencia del palentino Guillermo Herrero.
El martes uno se retoma el abono con un nombre propio, José Antonio Morante de la Puebla. El cigarrero regresa a la plaza de Palencia tras su ausencia el año pasado y su corte de coleta el día de la Hispanidad en Madrid. Morante no es solo la principal figura del momento, es un torero histórico cuya mera presencia en una feria hace que esta se coloque en todo el panorama nacional. Se lidiarán reses de la contrastada ganadería de Núñez del Cuvillo, de procedencia Domecq, en un cartel que rematan Alejandro Talavante y Tomás Rufo.
El día del patrón llega el turno de la otra gran figura, el peruano Andrés Roca Rey, que protagonizará el paseíllo en Campos Góticos para lidiar reses de Juan Manuel Criado, de encaste Domecq, tras la interesante corrida lidiada el año pasado, también el día del patrón. Completan el cartel la veteranía de Manzanares y la juventud del salmantino Marco Pérez.
En apenas unas horas los toros volverán a estar en los chiqueros de Campos Góticos; los tendidos, poblados de gente, y los toreros, en el patio de cuadrillas, bajo esa tan taurina frase que reza: que Dios reparta suerte.





