El Ayuntamiento de Cervera y Fundos, tras meses de negociación, llegan a un acuerdo de compraventa para que el Centro Cultural que en su día fue de Caja España sea ya de propiedad municipal
La Cultura en Cervera de Pisuerga ha dejado de estar de prestado o en préstamo. Ya no pagará renta. No será arrendataria. Ya es dueña de su propio espacio. Así, la obra Los habitantes de la casa deshabitada, de Enrique Jardiel Poncela, puesta en escena por la compañía Ponte a la cola Producciones, representada el pasado 17 de octubre fue la última en representarse en el Centro Cultural de Fundos. Todo lo que venga a partir de ahora, se representará o ejecutará en el Centro Cultural del Ayuntamiento de Cervera.
Porque después de meses de negociación, tiras y aflojas, algún aviso de ‘desahucio’, vuelta a las negociaciones el Ayuntamiento de Cervera cerró la semana pasada la adquisición de, prácticamente, todo el edificio del Centro Cultural, entre las Plazas de Carlos Ruiz, calle Cantarranas y Recreo. Unos 890 metros cuadrados con todo lo necesario para desarrollar la vida cultural de la localidad y de la comarca.

Tal y como explica el alcalde de Cervera, Jorge Ibáñez, este edificio, levantado a finales de los años 80, había pertenecido a la Obra Social de Caja España (antes Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Palencia) y que se convirtió en el epicentro de la Cultura en la Montaña Palentina. Pero lo diferentes procesos de reestructuración de las Cajas de Ahorros y su conversión en bancos y la separación de las obras sociales, provocó que esa actividad cultural ya no llegara con la misma fluidez. Es más, para poder realizar actos culturales, el Ayuntamiento de Cervera, desde los tiempos de Urbano Alonso como alcalde, en la década de los 2010, también en los de Francisco Peña y en los de Jorge Ibáñez, tuvó que llegar a acuerdos, económicos, con los propietarios del edificio para poder utilizarlo. Alquilárselo.
Seguía habiendo actividades, pero el edificio iba quedándose atrás. «Cambiaban las normativas, por ejemplo de accesibilidad, y no lo podíamos actualizar porque no era nuestro», apunta el alcalde de Cervera, Jorge Ibáñez que ahonda en que, durante años se funcionó «en precario». Incluso hubo que trasladar el Hogar de los Jubilados, que ocupaba una planta de este céntrico edificio. Sí se mejoraba la iluminación, el sonido, el proyector… «porque era algo que el Ayuntamiento podría llevar a otro lugar», pero poco más. Y uno de los problemas era, por ejemplo, la calefacción. «Ellos no tenían interés y nosotros no teníamos la capacidad», resume el regidor cerverano Ibáñez.

La Fundación propietaria lo puso en venta, pero las características del edificio hacían complicado que otro interesado que no fuera el Ayuntamiento, pujara por él. Sin embargo, la petición económica superaba con creces lo que podría financiar Cervera de Pisuerga. Fue cuando llegaron los tiras y aflojas entre arrendador y arrendatario. «Los técnicos nos querían echar», señala Ibáñez que en este punto destaca y subraya la mediación que lograron de la mano del presidente de la Diputación de León, Gerardo Álvarez. «Podría no haberse involucrado, no era su cometido ni su competencia, pero lo hizo. Y de verdad que, desde que intercedió, la negociación con Fundos, muy mucho más amable y productiva».
Así, finalmente, hace unos meses se hizo una tasación externa del valor del edificio y se llegó a un acuerdo por el precio que ya ha pagado el Ayuntamiento de Cervera con el impulso de los seis concejales del equipo de Gobierno del PSOE: 278.000 euros.

«Ya es del Ayuntamiento de Cervera», dice aliviado el alcalde tras los meses de negociaciones en los que llegó a barruntarse la posibilidad de la pérdida de este espacio y con ello el de la capacidad cultural del municipio. Porque, como además señala Ibáñez, este espacio no interfiere en la oferta que puede ofrecer el último espacio sociocultural y multiusos de la localidad: la antigua bolera.
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«Ese es un espacio multiusos, para actos de pie. Para una charla, puede. Para una representación, no. El Centro Cultural, con su salón de actos, está más enfocado a actuaciones», gracias a sus 250 butacas y una concepción, en su momento «a todo lujo». «Cuando vienen las compañías a Circuitos Escénicos, se quedan sorprendidas. Es la envidia. Camerinos, bambalinas…».

A partir de ahora, toca hacerse cargo del edificio, ya con la capacidad que da el ser propietario y mejorar y actualizar este céntrico bloque con casi 900 metros cuadrados que tiene la vocación de ser punto de referencia cultural para todos los cerveranos y habitantes de la zona norte de Palencia. Y una de las primeras medidas en tomar, además de mejorar la calefacción, será buscarle un nombre.

Lo que es seguro es que, el próximo día 21 de noviembre, cuando se represente el Despertar de la mujer sola, dentro de los Circuitos Escénicos de la Junta de Castilla y León en este escenario, los cerveranos que acudan accederán a un lugar en propiedad, sin pagar renta.









