‘La Baranda’ es mucho más que un edificio. Usted misma dijo en la inauguración que “los sentimientos se mezclan con los recuerdos”. ¿Qué es lo primero que le viene a la mente cuando piensa en La Baranda de su juventud?
Me viene a la mente mi juventud, con 16 años, cuando nos dejaban entrar un ratito y nos sentíamos más mayores. Era un lugar donde ibas con tus amigos y encontrabas nuevos amistades en un ambiente de diversión, de baile, de disfraces… había muchísima actividad.
Por aquí pasaron generaciones de toda la comarca. ¿Cómo se logra transformar un lugar con tanta carga emocional para miles de personas en un proyecto de estas características?
Pues precisamente lo que te impulsa en un proyecto de estas características es la carga emocional, porque ese edificio fue muy importante para Baltanás y lo que queríamos desde el Ayuntamiento era que siguiera siendo importante. Con el tiempo ya estaba empezando a tener un deterioro y había que darle otra vida. Desde el Ayuntamiento, lo que hemos visto desde el primer momento es que era un edificio con unas buenas dimensiones, que podía tener otros usos, y Baltanás necesitaba un lugar así, donde se volviera a producir el encuentro entre las personas y un centro que albergue arte, cultura, desarrollo económico…

Se han cumplido los plazos marcados para la ejecución de los fondos europeos. Un gran esfuerzo económico y de gestión, añadido a la actividad ordinaria del Ayuntamiento. ¿Cuál fue el momento más crítico? ¿Hubo algún punto en el que pensó que no llegarían?
No nos podíamos permitir pensar que no llegábamos, porque no podíamos prescindir del montante económico que suponía, en primer lugar, de la primera subvención que tuvimos, que fue la del Ministerio, y luego la ayuda de la Junta de Castilla y León y de la Diputación de Palencia. Precisamente, que otras Administraciones hayan entrado también a ayudarnos y a cofinanciar este edificio es lo que nos ha permitido continuar.
Claro que ha habido que tomar decisiones a lo largo de la obra sobre algunos condicionantes técnicos, sobre las alturas, sobre el tejado… pero el objetivo estaba claro y el impulso, de verdad, que es muy reflexionado y muy objetivo, pero también muy emocional.
«La Baranda se ha convertido en sede permanente del Festival Regional de Teatro Aficionado»
Usted ha subrayado que este espacio puede dar cobertura a otras administraciones y localidades. ¿Qué tipo de programación o servicios concretos le gustaría que acogiera La Baranda para que realmente sea un motor para toda la comarca, no solo para Baltanás?
Nosotros hemos ofrecido este lugar, La Baranda, para que cualquier Administración, empresa, o cualquier expresión del arte, pueda tener cabida. Y lo hemos ofrecido altruistamente porque pensamos que, precisamente, esa vocación de servir al desarrollo conjunto de Baltanás y su comarca es lo que nos mueve a la hora de mantener una actividad estable, que tenga un uso y que tenga una vida de manera continua.
La Baranda se ha convertido en sede permanente del Festival Regional de Teatro Aficionado que se va a volver a celebrar. Comenzaremos la programación a partir del mes de diciembre e iremos viendo todas las posibilidades que ofrece. Queremos ir gestionando una oferta interesante que permita a los interesados acercarse, disfrutar y tener más cerca una oferta cultural importante.
El nombre ‘La Baranda’ se eligió por votación popular. ¿Fue una forma de implicar al pueblo desde el principio?
Era un tema que no queríamos que dependiera solamente de la perspectiva de los concejales del Ayuntamiento. Pensábamos que había que dar la opción a que la gente se expresara, dado que es un edificio que ha sido muy querido por la población en general.
¿Siente que este proyecto marca un antes y un después en la forma de entender el desarrollo rural en municipios pequeños?
Yo creo que sí, porque la pretensión es que Baltanás preste servicios no solamente a la población que vive aquí, sino a una población que esté en una distancia razonable. Hoy por hoy hay servicios financieros, el centro de salud, la residencia de mayores, los servicios de seguridad relacionados con los bomberos… y ahora tenemos un gimnasio que está abierto a que venga cualquier persona que quiera inscribirse para hacer ejercicio. Y este es un elemento muy destacado, pero es uno más dentro de esa vocación de convertir a Baltanás y de que este municipio siga siendo un referente como núcleo prestador de servicios.
Ahora que la inauguración ha pasado, ¿cuál es el siguiente gran reto?
Nosotros estamos en el reto de mejorar la oferta de alojamiento en el municipio y de seguir incorporando servicios. En este caso estamos pensando en mejorar la oferta de servicios para la juventud.










