Tabernero / ICAL
La Junta de Castilla y León y la Fundación Eusebio Sacristán formarán este curso a alrededor de 3.000 estudiantes de primero de la ESO y FP Básica en educación emocional, con el objetivo de estimular, a través de una decena de actividades de multiaventura, la toma de decisiones y el autocontrol de los menores de la Comunidad.
El proyecto, que se inició en el curso 2021-2022 bajo el nombre ‘Hazte una Roca’, se reinicia en enero y está sustentado en la colaboración que mantiene la Consejería de Educación con la Fundación Eusebio Sacristán, cuyo director, Pedro Pablo Crespo, explica a Ical que el objetivo principal es que los jóvenes participantes entiendan “que son ellos los que pueden liderar sus propias decisiones y su propia vida”.
Esa toma de decisiones se estimula con una decena de experiencias de aventura que van del piragüismo a la espeleología, pasando por la escalada, los puentes tibetanos, el barranquismo, la tirolina, el tiro con arco o las vías ferratas, y que los alumnos experimentan en el Centro de Prevención de Riesgos en Actividades de Tiempo Libre (CPRATL), conocido como ‘La Roca Multiaventura’, en la provincia de Palencia.
Un espacio de más de 10.000 metros cuadrados dominado por una gran piedra de cemento proyectado, que simula el medio natural, con un lago, una poza de buceo y una gran roca verde que rodea todo el conjunto, y que supone, a juicio de Crespo, “una instalación única en España” para desarrollar “el empoderamiento” de los participantes desde la aceptación de “sus sentimientos”.
Y es que el proyecto ‘Hazte una Roca’, como su apéndice ‘R’Hazte una Roca’ dirigido a alumnos de FP Básica, abraza la educación emocional de los alumnos al enfrentar sus miedos y que “puedan abrirse a hablar de sus sentimientos sin problema ni vergüenza”. Porque los temores que surgen en los chicos al afrontar cualquiera de las actividades se comparten con el grupo de referencia para “generar relaciones, sinergias, vínculos fuertes y estables que duran toda la vida”.
“No solo se trabaja la resiliencia y la educación emocional, incluso para prevenir situaciones, sino que se descubren como personas a través de sus emociones y sentimientos”, plantea Crespo, que da además valor al grupo de referencia con el que se hace la actividad, “los compañeros del colegio”, porque compartir los miedos y su superación permite “que el ambiente en el aula mejore” e, incluso, “prevenir el ciberacoso y el bullying” al fomentar que los alumnos se desarrollen “en plenitud”.
Resultados científicos
Una mejora en la relación dentro del aula que, según explica Crespo a Ical, han compartido los profesores de los centros participantes con la Fundación Eusebio Sacristán, y que también se estudia desde la Cátedra que la Fundación tiene en la Universidad de Valladolid para “validar los resultados y darle un enfoque científico”. Porque con las actividades de multiaventura no finaliza el paso de los alumnos por el proyecto, sino que después, se hace una sesión en la propia aula para conocer cómo les ha servido ‘Hazte una Roca’.
“En breve, publicaremos resultados”, señala el director de la Fundación Eusebio Sacristán, que no obstante matiza que la muestra todavía debe crecer, puesto que hasta el momento, los alumnos participantes, según revela la Consejería de Educación, superan los 11.000 desde el curso 2022-2023, pero a ellos hay que empezar a unir a los estudiantes de FP Básica que, desde el año pasado, participan en el programa ‘R’Hazte una Roca’, que este curso comienza el próximo 27 de octubre.
Existe, en este último, “un matiz diferente”, reconoce Pedro Pablo Crespo, dado que con las mismas actividades, lo que se busca es “sacar la fortaleza del grupo de referencia para reengancharles a la actividad educativa”, dado que se trata de alumnos que proceden del fracaso o el abandono escolar. “A través del programa, tratamos de empoderarles y animarles para volver a los estudios”, explica el director de la Fundación Eusebio Sacristán, que también revela que la procedencia de los alumnos participantes en el programa ‘Hazte una Roca’ permite “sacar una fotografía de toda la Comunidad”.
Y es que tanto para estudiantes de escuela pública como concertada, la experiencia de ‘Hazte una Roca’ lo que plantea es “extrapolar a su vida” la superación de retos, a través de experiencias de multiaventura en las que se les ofrece “la posibilidad de entender que son ellos los que pueden liderar sus propias decisiones y su propia vida”.
Para ello, la Fundación Eusebio Sacristán cuenta con 14 monitores para atender a los 50 alumnos que, cada día, participan en la actividad para que, con ratios realmente pequeñas, de un monitor por cada 3-4 alumnos, puedan estar todos “bien atendidos y se sientan comprendidos cuando les entre algún miedo o pasen situaciones complicadas”.
No obstante, no es fácil afrontar un descenso en tirolina, con el consiguiente vértigo, el esfuerzo de una ascensión o caminar por una cueva a oscuras, pero “se les escucha, entiende y anima” para que superen sus miedos, afronten sus retos y la experiencia la puedan extrapolar “a su propia vida”.
A todo ello se une la sensación de comunidad que Pedro Pablo Crespo también destaca: “Imaginemos que, dentro de siete años, hay un chico de Ávila y otro de Burgos que acaban en una universidad de Madrid y se conocen. Tal vez, si los dos han estado en La Roca, será lo único que hayan tenido en común de nuestra tierra y ese vínculo también hace Comunidad”.











