José Antonio Martínez, fundador de Carretillas Mayor, recuerda cómo ha sido su trayectoria profesional y cómo ha pasado de empezar con una carretilla a tener las 4.000 de hoy en día. La empresa acaba de abrir en Aguilar de Campoo una nueva delegación.

Carretillas Mayor se ubica junto a la A-62 (Cabezón de Pisuerga) y dispone de delegaciones en Palencia, Aguilar de Campoo y Burgos. Tel.: 983 477 516

Con 78 años de edad y José Antonio Martínez Suárez aún sigue al pie del cañón en la que es la empresa de su vida, Carretillas Mayor. Un negocio que empezó de forma muy modesta hace ya 40 años y que a día de hoy puede presumir de ser una empresa totalmente consolidada en el sector. Cuatro décadas en las que se ha pasado de contar con solamente una carretilla adquirida entre dos amigos, a disponer de una flota en alquiler de 4.000, y estando presentes tanto en España como en Portugal y que acaba de abrir una delegación en Aguilar de Campoo.

Su historia: 40 años de ilusión y trabajo

40 años dan para mucho. Que se lo digan a José Antonio que recuerda con ilusión cómo fueron sus inicios profesionales. Todo empezó cuando de chaval comenzó a trabajar en un taller de mecánica, una profesión que a él ya le llamaba la atención, y allí durante cinco años estuvo como aprendiz. A finales de los 50 eran tiempos difíciles, tal y como recuerda, y por ello se vio en la necesidad de emigrar a Alemania, país al que viajó con un contrato oficial para trabajar en Correos. Tras un tiempo, continuó en la fábrica de Volkswagen donde pudo seguir formándose en el mundo del motor y de la mecánica.

Una vez completado el ciclo profesional en Alemania José Antonio regresó a España, concretamente a Palencia, donde cumpliría con el servicio militar. Tras año y medio dedicó cuatro años de su vida a conducir camiones de gran tonelaje, una profesión que recuerda como “muy dura y esclava” por lo que agradeció enormemente que le llegara la oportunidad de entrar a formar parte de la fábrica de Renault Valladolid, en cadena.

Poco a poco se le fueron presentado diversas oportunidades para ascender laboralmente y José Antonio demostró una vez más que aquello que se propone lo consigue, pues sacó plaza de conductor de carretilla. Más tarde de conductor de tráiler y, por último, plaza como responsable de transporte de la FASA. “En esa época ganaba un buen sueldo pero siempre he tenido esa inquietud de seguir progresando.

Fue en Renault donde conocí bien el mundo de la carretilla elevadora”, apunta. Por ello en la Navidad de 1979, él y su amigo Joaquín Ordáx, decidieron poner la primera piedra de lo que sería Carretillas Mayor. Entre ambos compraron una carretilla elevadora con la que realizaban diversos trabajos de descarga de camiones para empresas que no disponían de estos vehículos. “Los comienzos fueron muy poco a poco, pero vimos que eso funcionaba y fuimos creciendo”.

Llegó un momento en el que Joaquín se desligó de la empresa, aunque Martínez recalca que la amistad entre ambos siempre se ha mantenido. De hecho, a día de hoy -dice- siguen pasando buenos momentos juntos. Fue en este momento cuando Carretillas Mayor se convirtió en una empresa familiar que fue creciendo sin parar.

Los primeros siete años de vida de Carretillas Mayor, José Antonio tuvo que compaginar su trabajo en Renault con este nuevo proyecto, pero llegó un momento que era tal la carga de trabajo que, aprovechando las bajas incentivadas que planteó la factoría de vehículos, José Antonio se desligó de ésta e invirtió la indemnización recibida en seguir creciendo en su propio negocio. Dinero que destinó a la compra, en 1987, de la primera nave en el Polígono de Argales (Valladolid), y ya se disponía de 20 carretillas.

Nuevas instalaciones

El negocio continuó creciendo como la espuma. Se contrató a más gente, con casi 70 personas en plantilla, y siguió aumentando el volumen de carretillas hasta las 800, ofreciendo ya la posibilidad de alquilarlas. “En ese momento estábamos desbordados y decidimos que era el momento de construir unas nuevas instalaciones en la A-62, donde nos ubicamos actualmente. Fue un esfuerzo grandísimo”. Este cambio de ubicación se produjo en 2007, momento en el que el país atravesaba una crisis económica y para Carretillas Mayor fueron cuatro años negativos. Aún así “de las 170 personas que conformaban la plantilla de la empresa no se despidió a ninguna”, dice orgulloso José Antonio.

En 2012 llegaron los años de recuperación, con presencia en diversas empresas de Valladolid, Madrid, Sevilla, Barcelona, Cantabria, incluso Eslovenia. Todo este crecimiento permitió ampliar la plantilla a los 280 trabajadores actuales.

La delegación de Aguilar de Campoo

Como Carretillas Mayor es una empresa que apuesta por seguir avanzando, recientemente acaba de abrir una nueva delegación en el municipio palentino de Aguilar de Campoo. “Ha sido un acierto estar allí presentes, pues daremos servicio en toda la zona, además de cursos de formación”.

Desde 2014, además de José Antonio se encuentran al frente de Carretillas Mayor dos de sus hijas, Elena y Ana, mientras que su hijo Toni es el gerente de Synersight, empresa de automatismos que se puso en marcha en Valladolid en 2017 con ayuda de su padre y que da empleo a 120 personas.

La de José Antonio ha sido una vida intensa, la cual se ha visto reconocida con los premios a la Mejor Empresa de Servicios 2002 y al Mejor Empresario del Año 2014, entre otros.

“Pretendemos seguir creciendo dentro de las posibilidades que nos dé el mercado”, concluye Martínez a quien seguro aún le queda inquietud para rato para seguir progresando en su gran sueño.

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