El Ayuntamiento norteño adapta el proyecto de creación de un espacio hostelero a la disponibilidad económica
Paso a paso y poco a poco, en la medida de las posibilidades y la disponibilidad económica. El Ayuntamiento de Cervera de Pisuerga lleva tiempo planificando aumentar la oferta hostelera en su municipio, aprovechando su entorno pero también las actuaciones de otras administraciones para hacer aún más apetecible sus recursos. Por ejemplo, un nuevo establecimiento hostelero junto al embalse de Ruesga, casi al pie de donde arranca (o terminará) la senda circular planificada por la Fundación Patrimonio Natural de la Junta de Castilla y León.
Si hace unos meses el Ayuntamiento cerverano lo que hizo fue exponer públicamente el proyecto para levantar un restaurante en el Pantano de Ruesga, ahora lo que acaba de hacer es sacar ya a concurso la construcción del mismo, aunque con diferencias entre lo expuesto el pasado marzo y el proyecto que se ejecutará en los próximos meses por hasta 214.715,64 euros (IVA incluido).
Unas diferencias que se verán desde el exterior. Desde la distancia. Porque el Ayuntamiento, se ajusta a lo que podrá realizar con las ayudas que tiene concedidas, se centrará en lo básico y dejará para más adelante lo supérfluo, aunque también le restará en parte encanto al proyecto «por ahora»: las terrazas en plural.
Porque en el proyecto original se contemplaba la construcción de varios espacios en terraza a diferentes alturas, acomodándose al terreno natural para la colocación de veladores, mesas, sillas desde los que disfrutar del paisaje mientras se hacía uso de los servicios de restauración.
Pero en lo que se llevará a cabo en los proximos meses, esas estancias de obra se han borrado, modificando la estructura del edificio para generar en un espacio antes cerrado una terraza cubierta de unos 54 metros cuadrados, con un frente abierto y sin cerramiento hacia el pantano. Este espacio hará las veces de recepción para el local. Desaparecen así las terrazas totalmente abiertas.


Ahora se centra el proyecto en el edificio principal que tendrá al que se llegará por un camino de acceso preexistente, tendrá varias piezas donde se encuentra todos los usos principales como son la cocina, los aseos y la zona destinada al comedor, todo ello en 127 metros cuadrados y con un gran ventanal hacia el embalse.

En el diseño del edificio se emplean materiales tradicionales de la arquitectura de la zona, principalmente piedra y madera. «En todo momento se busca la interacción entre el paisaje y los actos que se realicen en los diferentes espacios del edificio, en definitiva, hacer que el edificio sea parte del paisaje y que este se meta dentro del edificio. La propuesta reconoce el alto valor paisajístico y ambiental que tiene el sector, por lo que es fundamental preservarla biodiversidad integrando el paisaje en las áreas edificadas, reducir, de forma adecuada, los movimientos de tierra minimizando el impacto en el territorio», se puede leer en el proyecto.
Tal y como confirmaron desde el Ayuntamiento de Cervera, la construcción de las otras dos terrazas (abiertas y de obra) no se descarta, pero se condiciona a la posibilidad de conseguir los fondos necesarios para acometerlas.





