Contraluz, 25 años revelando Palencia a través de la fotografía

La Asociación Fotográfica celebra su efeméride con un año repleto de actividades y reafirma su papel como uno de los grandes motores culturales de la provincia y creadora del festival PallantiaPhoto.
Dos hombres sonrientes en un evento del 25 aniversario de Contraluz en Palencia
Brágimo / ICAL . 25 aniversario de la asociación fotográfica 'Contraluz, en la imagen dos de sus responables, Josema Montes(D) y Fernando Jiménez(I)

Jesús García-Prieto / ICAL

La Asociación Fotográfica Contraluz celebra en 2026 su 25 aniversario y lo hace con un amplio programa de actividades que se desarrollará a lo largo de todo el año. Fundada en 2001 a partir de los talleres de fotografía de la Universidad Popular de Palencia, la asociación nació como un punto de encuentro entre amigos y aficionados a la imagen con un objetivo sencillo: aprender, compartir y disfrutar de la fotografía. El pasar de los años ha supuesto toda una odisea, como la magnífica película de Kubrick. Dos décadas y media después, Contraluz se ha consolidado como uno de los colectivos culturales más activos de la provincia y como impulsora de uno de los festivales fotográficos más relevantes del panorama nacional, PallantiaPhoto.

“Lo primero que me viene a la cabeza cuando miro atrás son los amigos que ya no están”, reconoce Fernando Jiménez, uno de los responsables y referentes históricos de la asociación. “Personas que aprendieron, que ayudaron a montar esto y que fueron fundamentales en los primeros pasos”. En aquel momento, Jiménez trabajaba como profesor en la Universidad Popular impartiendo talleres de fotografía. “Estuve allí 18 años y para mí es como mi casa. Todo lo que soy profesionalmente empezó allí”, subraya.

De aquellos cursos de iniciación y perfeccionamiento surgió algo que nadie había previsto. “Los alumnos no se querían ir”, recuerda. “Terminaban los cursos y seguían enganchados, con ganas de más”. Así nació primero un aula libre, un encuentro informal que se celebraba los viernes. “No era un curso como tal”, explica Jiménez, “era simplemente juntarnos un grupo de amigos en las instalaciones de la Universidad Popular, hacer fotografía, comentar trabajos y salir de excursión”.

Aquel grupo informal fue creciendo poco a poco hasta que la idea de crear una asociación empezó a tomar forma. “Cuando ya éramos 15 o 20 personas con inquietudes nuevas, vimos claro que aquello tenía que organizarse”, señala Jiménez. “Queríamos seguir aprendiendo, conocer gente interesante y, sobre todo, traer el mundo de la fotografía a la ciudad”.

Dos hombres sosteniendo carteles de actividades fotográficas en una exposición
Brágimo / ICAL. 25 aniversario de la asociación fotográfica ‘Contraluz, en la imagen dos de sus miembros, Josema Montes(I) y Fernando Jiménez(D)

La Universidad Popular jugó un papel clave en ese proceso. “Siempre lo digo, ellos son nuestros padrinos”, afirma Jiménez. “Los defiendo a capa y espada. Me trataron muy bien como compañero y les tengo un cariño enorme”. Ese vínculo marcaría el ADN de Contraluz. Una asociación abierta, pedagógica y profundamente ligada a la vida cultural de Palencia. Desde el principio, la entidad se concibió como un espacio plural. “Yo era el único que, entre comillas, era el profesional”, recuerda Jiménez, “pero siempre me he considerado uno más”. Esa filosofía sigue vigente. “La mayoría somos aficionados que queremos aprender”, insiste. “Aquí no importa el nivel, importa la pasión por la fotografía”.

En estos 25 años, la fotografía ha vivido transformaciones radicales y Contraluz ha sido testigo directo de todas ellas y ha sabido amoldarse a todo lo que iba llegando. “Hemos tenido que adaptarnos muchísimo”, reconoce Jiménez. “El salto del analógico al digital fue brutal, una crisis enorme. Había miedo, recelo, porque significaba cambiar todo el equipo”. A esa revolución se ha sumado en los últimos años la fotografía con el móvil. “Ahora mismo doy cursos de fotografía con el móvil por la provincia”, explica. “Eso demuestra que este es un oficio en constante evolución”. Frente a los debates estériles, Contraluz defiende la convivencia de todas las técnicas. “Aquí seguimos revelando en blanco y negro”, apunta Jiménez, “pero también hablamos de redes sociales y de nuevas formas de difusión”.

Ese espíritu inclusivo se refleja en la variedad de actividades desarrolladas a lo largo de los años. “Hemos tocado absolutamente todos los palos de la fotografía”, resume. “Desde talleres muy básicos hasta actividades especializadas, rallies infantiles para crear cantera y propuestas solidarias”.

Aunque si hay un momento clave en la historia de Contraluz, ese nos lleva a situarnos en el año 2013, el año en que nació PallantiaPhoto. “Fue un susto muy gordo”, admite Jiménez con una sonrisa. “Nosotros fuimos a la Diputación a ofrecer un fin de semana de actividades y salimos de allí con la idea de hacer un mes entero de fotografía”. Aquella propuesta inicial, respaldada por la Diputación y el Ayuntamiento de Palencia, supuso un punto de inflexión. “No vivíamos del festival, ni vivimos ahora”, aclara Jiménez. “Todo el dinero que entra sale y se justifica hasta el último euro”. El reto era enorme porque no existían ni contactos, ni exposiciones cerradas, ni ponentes confirmados. Todo parecía cuesta arriba.

“Empezamos a tirar del hilo”, recuerda, y de ese esfuerzo surgieron las primeras grandes complicidades. Una de las anécdotas más curiosas de aquellos primeros años de Contraluz tiene como protagonista a Emilio Pereda, fotógrafo fijo de Pedro Almodóvar, que además era un viejo conocido en Palencia. “Por circunstancias de la vida venía a comprarnos químicos a la tienda Blanco y Negro”, recuerda Fernando Jiménez. En los inicios de la asociación fue invitado en un par de ocasiones a participar en sesiones y encuentros, incluso llegó a compartir alguna cena de Navidad con el grupo, antes de perderse su pista.

Tiempo después, la sorpresa llegó de la forma más inesperada. “Un día entran en la tienda y me dicen que aparece un sobre de Cinefoto Fernando en una película de Almodóvar, y además a tamaño gigante, durante cuatro o cinco segundos”, explica. Aquella imagen aparecía en Los Abrazos Rotos y, para su asombro, Jiménez descubrió que había sido el propio Pereda quien había colado deliberadamente aquel fotograma en la película, un guiño silencioso y emotivo a sus años palentinos y a los inicios compartidos. Gracias a él, comenzaron a venir nombres de gran nivel como Alberto García-Alix o Eugenio Recuenco.

Con el paso de las ediciones, PallantiaPhoto fue ganando prestigio. “Cuando la gente ve que han pasado por aquí figuras de ese nivel, ya no eres un desconocido”, señala. Hoy, el festival suma más de 18.000 asistentes, 150 actividades y más de 250 exposiciones en doce ediciones. “En dos ocasiones nos han considerado el segundo mejor festival de fotografía de la península, solo detrás de PhotoEspaña”, destaca Jiménez con orgullo.

Detrás de esas cifras hay un trabajo que rara vez se ve. “Hemos montado exposiciones de fotos que valían 30.000 o 40.000 euros a martillo”, recuerda Jiménez. “La asociación ha montado exposiciones internacionales con sus propias manos”. Todo ello con un presupuesto ajustado. “No llegamos ni a 20.000 euros”, apunta, “y esto es un mes entero de actividades”. Aun así, la motivación nunca ha faltado. “Lo hacemos por ilusión y por amor propio”, resume Jiménez. “Porque nos va la marcha”.

El Laboratorio: un espacio propio

Otro hito importante llegó en 2022 con la creación de El Laboratorio, la sede de Contraluz en la calle Los Soldados. “Pasamos de la casa de los padrinos a nuestro propio espacio”, explica José Manuel Montes, también responsable de la asociación. “Un lugar abierto a todo el mundo para generar sinergias con la ciudad y con la cultura”. El local, un antiguo almacén de fruta, fue rehabilitado íntegramente por los socios. “Lo arreglamos entero entre todos”, recuerda Jiménez. “Fue un esfuerzo enorme”. El Laboratorio cuenta hoy con sala de exposiciones, estudio fotográfico, laboratorio de blanco y negro y espacio de encuentro.

“Está financiado íntegramente por los socios”, subraya Montes. “Tuvimos que triplicar la cuota, pero la gente entendió que era necesario”. Aun así, mantener el espacio no es fácil. “Casi el 80 por ciento del presupuesto se va en el alquiler”, reconoce Jiménez. “Y cuando se va un socio, tiemblas”.

Uno de los objetivos principales de El Laboratorio es apoyar a quienes empiezan. “Había proyectos muy interesantes de gente joven que no tenían dónde exponer”, explica Jiménez. “Y eso nos daba mucha rabia”. De ahí iniciativas como PallantiaFotoJoven. “Es una especie de beca”, detalla Montes. “Hay formación, presentación de proyectos y luego la posibilidad de exponer en nuestra sala y mover la exposición por la provincia”. Una forma de crear cantera y garantizar el relevo creativo.

25 años, 25 actividades

El aniversario se celebrará con 25 actividades a lo largo de todo el año. “Vamos a tener dos o tres actividades al mes, incluso en verano”, explica Montes. Habrá salidas fotográficas mensuales, talleres, proyecciones y encuentros bajo el lema ‘Lo de menos son las fotografías’. “Es una excusa para convivir, hablar de fotografía y compartir experiencias”, resume. El momento más simbólico llegará en junio con la presentación del libro conmemorativo del 25 aniversario, que reunirá una obra de cada socio. “Queremos que grandes maestros de la fotografía escriban una pequeña reseña”, señala Montes. “Será algo muy emocional”.

Tras 25 años, el reto ahora es el futuro. “Nos gustaría jubilarnos y que venga gente joven”, reconoce Montes con ironía. “Pero cuesta encontrar relevo, porque esto exige mucho trabajo”, explica, ahora mucho más serio. Aun así, la ilusión sigue intacta. “A mí me mueve una pasión desbordante por la fotografía”, afirma Montes. Jiménez coincide. “Conocer a referentes como Cristina García Rodero y traerlos a Palencia es un sueño cumplido”, asegura. “Es como la Biblia de la fotografía para mí”, agrega. Si dentro de otros 25 años alguien tiene que resumir qué fue Contraluz, Fernando Jiménez lo tiene claro. “Una asociación humilde que intentó acercar el arte de la fotografía a la ciudad, compartir lo que sabía y crear tejido social. Porque la cultura también se construye desde lo pequeño”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados

Noticias más vistas:

Palencia en la Red
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.