Villamuriel de Cerrato saldrá a la calle a partir de este domingo para mostrar su rechazo a la planta de biometano que Naturgy Nuevas Energías proyecta en el municipio. La Plataforma Ciudadana Stop Biometano Villamuriel ha convocado manifestaciones todos los domingos a las 12:00 horas, con un recorrido desde la Casa de Cultura hasta el Ayuntamiento. La intención es mantener las movilizaciones cada semana hasta que haya «respuestas y reacciones claras» sobre el proyecto.
La primera convocatoria será este 25 de octubre. La plataforma convocante hace un llamamiento a los vecinos para que se sumen a las protestas, que serán pacíficas, pero quieren que también sirvan para hacer visible el rechazo a la instalación. La movilización se suma a los pasos que ya han dado el Ayuntamiento y los vecinos desde que el proyecto salió a información pública.
Villamuriel de Cerrato rechaza por unanimidad la planta de biometano promovida por Naturgy
El pasado 30 de septiembre, el Pleno aprobó por unanimidad una moción sobre la planta y, el 8 de octubre, los tres grupos con representación municipal —PP, PSOE e IU— firmaron una declaración institucional contraria al proyecto. En ella solicitaron a Naturgy que desistiera de su implantación y pidieron a la Junta de Castilla y León que evaluara la propuesta con rigor y tuviera en cuenta la oposición del municipio.
La organización vecinal se ha ido articulando durante las últimas semanas. Tras una reunión informativa convocada por el Ayuntamiento el 15 de octubre, se celebró una asamblea abierta el día 19 para impulsar la creación de la plataforma ciudadana y coordinar las actuaciones. Entre las medidas previstas están la recogida de firmas, la preparación de alegaciones y la difusión de información sobre la instalación.
El proyecto de Naturgy se encuentra en periodo de información pública desde que el anuncio de la solicitud de autorización ambiental y el estudio de impacto ambiental se publicó en el Boletín Oficial de Castilla y León el 5 de octubre. La tramitación abre la posibilidad de consultar la documentación y presentar alegaciones antes de que se tome una decisión sobre la autorización.
Entre las preocupaciones que expresan los vecinos están los posibles malos olores, el paso de camiones, la gestión de grandes cantidades de residuos y las consecuencias que la planta pudiera tener sobre el entorno y la calidad de vida. También temen que la instalación pueda perjudicar el atractivo del municipio para nuevas familias y empresas.
La plataforma sostiene que Villamuriel quiere seguir creciendo y generar empleo, pero reclama que se tengan en cuenta las inquietudes de la población antes de decidir sobre el proyecto.









