Por Rubén Díaz (@fotografia.rdiaz)

Por Rubén Díaz (@masquebasketpal)

Siguen pasando las semanas y las temporadas, pero lejos de que haya cosas que cambien, siguen empeorando de forma negativa y notoria.

En esta ocasión me gustaría hablaros, y con una palabra que entendemos todos, pero que a su vez es injusta, de esos niños/as llamados los “paquetes”. Pues sí, con el “paquete” hemos topado y esto da para un gran debate.

Uno de los primeros enfoques es ¿qué hace el entrenador con ese paquete? A menudo hay familias que, con parte de razón, no ven este deporte como tal y sí como una actividad extraescolar sin más, denominando comumente a estos los “niños parking” (les dejas unos minutos en un sitio y cuando llega la hora vas a por ellos, sin más complicaciones o interés). Aquí es complicado desde el punto de vista del entrenador/club gestionar estos niños que les da pereza entrenar o entorpecen la dinámica del grupo y, hasta por momentos, no dar con su tecla de la motivación.

El segundo enfoque es de las familias y aunque parte del párrafo anterior va relacionado ¿cómo se gestiona esto desde casa? Pues es complicado, ya que la cuota que se paga es por entrenar y no por jugar, eso se gana (en teoría) en los entrenos. Por suerte, muchos de esos “paquetes” juegan de manera obligatoria dos cuartos en cada partido y así pueden seguir formando parte de su grupo de amigos, la mayoría solo juegan por eso y a veces se nos olvida a todos; lo hacen por diversión y no por competición.

El tercer punto de vista y más personal para mí, es el que a veces no comprendo por parte de algunos entrenadores y que no formadores. Hay parte de esos “paquetes” que necesitan una motivación de alguien que les está formando (teóricamente) como jugador y como persona. Lejos de eso destruyen la ilusión de un niño que viendo cómo no le convocan ni para el recreo, deja el baloncesto y sin más palabras que “bueno, si se vuelve a animar, que venga” y todo eso después de unos 6 años en un club. Hay veces que como padres/madres nos hace más daño que a los peques porque al ser padre/madre hace que nuestro corazón esté fuera del pecho como un escudo para ellos/as y duele, pero mucho, esas faltas de cariño o empatía.

El último punto de vista sería para la gestión del club. Obviamente, quien está arriba toma las decisiones y eso afecta a terceros. Pero en general y aunque podría ser un título de una película, “El retorno de los paquetes” es muy importante; y es que cuando andas en apuros por falta de jugadores, entrenadores, árbitros, colaboradores… es cuando sí se acuerdan de esos niños/as “paquetes” con buenas palabras o cariño.

Podrán estar en otra actividad o club, pero haciendo un buen uso de la memoria recuerdan con bastante dolor, mucha tristeza y algo de rabia contenida, cómo se tuvieron que ir de su Club por la puerta de atrás y cuando solo querían ser felices, nada más.

 

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