Los votos en la capital volverían a  dar ganador de las elecciones al PSOE, pero con un concejal menos, y sin opción de gobernar

La realidad es terca. El PSOE fue a fuerza más votada el pasado domingo en las elecciones el parlamento regional en la capital, pero si se trasladaran esos mismos datos a la composición del Ayuntamiento de la ciudad, los socialistas volverían a quedarse con la miel en los labios, porque no tendrían opciones de gobernar.

Con la salvedad de que lo que se mira para votar en unas autonómicas no es lo mismo que en unas locales, de trasladarse los resultados de ayer, el PSOE volvería a ser la lista más votada en unas elecciones con 14.684 papeletas. Pero, si ahora tiene once concejales, el número de votos y el reparto que los electores capitalinos hicieron de sus sufragios, le daría un asiento menos en el Salón de Plenos. De los 11 a los 10. Además, no se puede decir que otras fuerzas de la izquierda le fagocitarían el voto, dado que en esta ocasión los resultados solo darían representación al PSOE y a otras tres fuerzas del centro y de la derecha. El PSOE se quedaría como la única fuerza de izquierdas en el consistorio.

Porque, asimilando la confluencia de Unidas Podemos (Podemos e Izquierda Unida) como el equivalente a Ganemos (formado por IU y otras plataformas locales), esta candidatura se queda a unas décimas de alcanzar el mínimo del 5% de los votos válidos que se necesita para entrar en la mesa del reparto. Porque Unidas Podemos sacó ayer en la capital, y siempre con los datos provisionales, un 4,67%. Insuficiente para lograr representación.

PSOE, sin aliados naturales

Por tanto, el PSOE no podría gobernar ni aliándose con la única formación que estaría dispuesto, a priori, a llega a un acuerdo con la rosa y el puño: Ciudadanos. El partido del actual alcalde mantiene un asiento en el Pleno, pero si papel es irrelevante, porque no suma con nadie: ni con PSOE, ni con PP. Obtendría 2.411 votos, lo justo para lograr un edil.

Quien sí tendría opción de gobernar sería, mediante pactos, sería el PP, que lograría, como hace tres años, sus nueve concejales, merced a los 12.039 votos cosechados el domingo. Nueve asientos que de poco sirven si no hay apoyos. Porque en el ayuntamiento hay 25 concejales, y la mayoría está fijada en 13 concejales.

La llave la tendría, como ocurre ahora en las Cortes de Castilla y León VOX. La formación presidida por Santiago Abascal alcanzaría la cifra de cinco concejales en la capital. Dos más de los que tiene ahora Ciudadanos, que ostenta la Alcaldía. Así que habría que ver cuáles son los pactos a los que llegarían las fuerzas políticas. Pero lo que está claro es que en el Equipo de Gobierno estarían los concejales del PP y de VOX.

Salvo que en este ejercicio de política ficción, no llegaran a ningún acuerdo entre ambas formaciones. Entones, llegado el día de la toma de posesión, lograría la alcaldía el concejal con más votos del resto de concejales, lo que le daría la alcaldía al PSOE. Porque en los Ayuntamientos no hay opción de repetir las elecciones. Otra circunstancia sería que el gobierno municipal sería muy débil, sin mayorías, teniendo que pactar todo y pudiéndose encontrar con un pleno que rechazara todas sus propuestas. Pero claro, esto es ficción.

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