Presentaron a estos galardones de Escuelas Católicas sendos proyectos centrados en la convivencia, la educación emocional y el bienestar del alumnado
Dos proyectos educativos desarrollados en el Colegio Juan XXIII de Valladolid y en el Centro de FP López Vicuña de Palencia, centrados en la convivencia, la educación emocional y el bienestar del alumnado, son los ganadores del Premio de Promoción de Bienestar y Educación Emocional en el Ámbito Educativo 2026 de Escuelas Católicas Castilla y León. Esta iniciativa patrocinada por el Grupo SM, reconoce experiencias innovadoras y transformadoras orientadas al cuidado emocional del alumnado y a la mejora de la convivencia en los centros educativos.
En la categoría de Infantil y Primaria, el premio ha recaído en el proyecto “Vive cantando”, desarrollado por el colegio Colegio Juan XXIII de Valladolid. En la modalidad de ESO, Bachillerato y Formación Profesional, el reconocimiento ha sido para “El despertar de las emociones”, impulsado por el centro Centro de FP López Vicuña de Palencia.
El proyecto “Vive cantando” propone un trabajo preventivo y educativo sobre convivencia, acoso escolar, redes sociales, riesgos digitales o compañerismo a través de la música. La iniciativa utiliza canciones del grupo vallisoletano Happening como punto de partida para desarrollar tutorías y actividades adaptadas a cada curso de Primaria. A través de dinámicas como teatro, títeres o trabajo cooperativo, el alumnado reflexiona sobre valores y emociones en un entorno cercano, creativo y participativo. El programa configura además un itinerario formativo continuo de 12 sesiones a lo largo de toda la etapa educativa.
Por su parte, “El despertar de las emociones” parte de un diagnóstico previo del estado emocional del alumnado mediante cuestionarios específicos sobre ansiedad, estrés, autoestima, habilidades sociales o estrategias de afrontamiento. A partir de esos resultados, el centro diseñó talleres y actividades orientadas a fortalecer las competencias emocionales de los estudiantes y mejorar su bienestar personal y académico. El proyecto ha permitido generar herramientas prácticas para ayudar al alumnado a identificar y gestionar sus emociones de forma saludable.




